*Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers
Filmada íntegramente en Crespo (Entre Ríos), la nueva película de Iván Fund confirma una vez más su capacidad para construir climas, tensiones invisibles y poéticas del silencio. El sello de autor del cineasta santafesino se percibe en la composición de cada plano, donde lo visual y lo sonoro se entrelazan con precisión casi coreográfica. La fotografía de Gustavo Schiaffino, sumada a una banda sonora cuidada al detalle, potencia el sentido estético y musical del cine, que aquí se manifiesta para concebir una road movie en clave poética.
El Mensaje, de amplio recorrido en festivales internacionales (ganó el Oso de Plata en Berlín), es un film mayormente contemplativo, y su trayecto va más allá de la geografía que lo alberga. Es un viaje por paisajes rurales, árboles, juncos y caminos de tierra, donde el tiempo parece suspendido y los ruidos de la naturaleza —grillos, viento, ramas— se transforman en protagonistas sonoros. Fund rueda con paciencia y pareciera decirnos ‘que el tiempo muerto no sea un arte perdido’.

Imágenes en blanco y negro tiñen el relato de una nostalgia contenida, que, sin embargo, dialoga con lo contemporáneo. Porque este viaje en sepia es, sobre todo, uno interior y espiritual. La protagonista, una niña con un talento único, habita un contexto paradójico: vive entre la sensibilidad y el misterio, entre la intuición y lo sobrenatural. Estelarizada por la pequeña Anika Bootz, la niña canaliza energías, posee una telepatía natural y establece comunicación con animales desde otro plano.
En su universo, los muertos son inductores de vitalidad y la frontera con los vivos se vuelve cada vez más delgada. Así, lo mágico se cuela en lo cotidiano. Difícil resulta traducir el sentido de lo encriptado, y esto es, justamente, lo que convierte a esta película en una experiencia sensorial, ambigua pero fascinante. Un halo enigmático reviste el relato, que no teme a la lentitud, al vacío, ni al riesgo de sugerir más de lo que muestra.

En otra positiva experiencia creativa en conjunto, el realizador de Piedrabuena (2021) vuelve a confiar en el talento de dos de nuestros mejores intérpretes nacionales: Marcelo Subiotto y Mara Bestelli. Juntos, logran una obra que combina lo etéreo con lo concreto, la emoción con el misterio, la infancia con lo espectral. Con habilidad y sin aspavientos, el relato sugiere que de lo real al negocio hay un pequeño trecho, y que, lo que algunos descartan como fantasía, otros lo convierten en espectáculo. El simbolismo que representan los animales de peluche -y no los de verdad- agrega otra capa de lectura sobre la representación de lo emocional, paradojas de lo postizo frente a lo esencial.
Hay dolores que provienen del alma y no del cuerpo, pareciera recordarnos la película en su constante vaivén entre lo visible y lo oculto. Tras las nubes, asoma la luna y, si nos detenemos a observar, partículas de energía abundan en el aire, como si algo más siempre estuviera a punto de revelarse. No hace falta ser más explícito al respecto. Rumbo a su desenlace, el silencio que reina en una noche en la ruta solo es interrumpido por una sugerente versión de “Always on my Mind”, de Pet Shop Boys, tal vez lamento y consuelo al mismo tiempo.
Título: El mensaje.
Título original: Idem.
Dirección: Iván Fund.
Intérpretes: Mara Bestelli, Marcelo Subiotto, Anika Bootz y Betania Cappato.
Género: Drama, Road movie.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 91 minutos.
Origen: Argentina/ España/ Uruguay.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: Independiente.
Fecha de estreno: 03/07/2025.
Puntaje: 7 (siete)
