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viernes, 24 abril 2026
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Despelote: Perros cachondos

Por Francisco Nieto, corresponsal en España

Cualquiera que busque nuevos títulos de animación a menudo encontrará lo que busca en Netflix. El servicio de streaming estrena regularmente películas y series y lo cierto es que incluso el seguidor más acérrimo de este género se ve superado por la cantidad ingente de producciones que se añaden al contenedor. La variedad de estos títulos es particularmente admirable. Recientemente, por ejemplo, se estrenó la imaginativa serie de stop-motion My Melody & Kuromi, sobre una competición de postres entre los dos populares personajes principales. La adaptación al cómic The Seven Bears, por otro lado, atrajo por sus reinterpretaciones cómicamente absurdas de antiguos cuentos populares. Y luego estuvo la demoníaca aventura musical KPop Demon Hunters, que se convirtió en un auténtico fenómeno digno de estudio. Ahora, se acaba de estrenar otra película de animación, con el rimbombante título de Despelote (Fixed en su versión original), con la esperanza de continuar esta senda exitosa, ya que ambas películas provienen del reconocido estudio de animación Sony Pictures Animation.

Por supuesto las K-Pop y Despelote se parecen como un huevo a una castaña. Mientras que la mencionada aventura musical es una película dirigida a toda la familia, la tremebunda aventura canina está dirigida a un público adulto. En la práctica, es una de esas típicas comedias estadounidenses que asumen que incluso la mera mención del sexo ya es para partirse de la risa. Y aquí hay mucho sexo. Empieza con una escena en la que el protagonista intenta montar a la abuela. Más adelante, se centra principalmente en el sexo entre animales,y se pasan todo el rato divagando sobre aspectos sexuales. No hay mucha variedad, y eso llega a jugar un poco en su contra, ya que el desarrollo argumental se estanca y solo nos queda deleitarnos con la abrumadora cantidad de gags descacharrantes con los que se nos obsequia.

Bull Terrier es todo menos quisquilloso con la comida. Ve el mundo como una oportunidad para satisfacer sus incesantes impulsos sexuales. Pero eso ya pasó; su familia ha decidido poner remedio a todo ese desenfreno y ya le han programado una esterilización para asegurar su paz y tranquilidad. Bull no está nada contento con la perspectiva de perder a sus dos mejores amigos para siempre. Sobre todo porque también está la perra del vecino, Honey, con la que lleva un tiempo obsesionado. Así que decide huir y encarar una nueva etapa en su vida, aunque su decisión será estéril (nunca mejor dicho) y acabará pegándose una farra de las buenas con su pandilla donde llevarán el descontrol por bandera. Los perros se encontrarán en situaciones caóticas y desparramadas hasta decir basta.

Por supuesto, una noche así no puede pasar sin un viaje de drogas, una pelea de gatas, enfrentamientos con hembras de su especie, un chihuahua atropellado y demás. El film destaca principalmente por los chistes subidos de tono que lanza repetidamente al espectador. A veces, la película es divertidísima, pero sobre todo, no deja de repetir la misma obsesión en diferentes formas y tamaños. Para los dueños de perros, hay muchas situaciones con las que uno se identifica y que podrían convertir la película en un placer culpable, pero la glorificación del escroto de un perro animado también tiene sus límites.

La película es, después de todo, el último trabajo de Genndy Tartakovsky, y no sorprende que haya tenido dificultades para distribuirla. Se dio a conocer gracias a series como Samurai Jack y Star Wars: Clone Wars; Hotel Transylvania también es obra del director y guionista. Ya goza de una buena reputación entre los aficionados a la animación. Sin embargo, en su afán por el entretenimiento para adultos, a él y a Jon Vitti, con quien coescribió el guion, a menudo les faltan ideas. Solo en raras ocasiones Despelote se torna disparatada o muestra algo que al menos tenga el potencial de quedarse grabado en la mente del público incluso después de los créditos finales. Pero esa es más bien la excepción; la comedia animada se basa exclusivamente en los locos disturbios provocados por los perros, y eso nos hace sentir como que estamos viendo un cartoon con mucho ritmo pero en el fondo sin alma.

Si hay una razón para ver la película, esa es sin duda sus efectos visuales. Aunque el estudio ha tenido éxito con las típicas producciones CGI, aquí presentan imágenes 2D tradicionales. Y realmente vale la pena verlas. La aventura animada, estrenada mundialmente en el Festival de Cine de Annecy de 2025, impresiona por sus animaciones fluidas y rostros expresivos. Esto hace que ver a todos los animales sea divertido de por sí. Sería aún más divertido si el guion hiciera algo interesante con estos personajes. El resultado es una película mediocre que no amplía significativamente la oferta del gigante del streaming. La premisa es brutal y seguro que no vamos a volver a ver algo parecido jamás en nuestras pantallas, pero acaba resultando un pelín tediosa.

Título: Despelote.
Título original: Fixed.
Dirección: Genndy Tartakovsky.
Voces originales: Adam DeVine, Kathryn Hahn, Idris Elba, Fred Armisen, Beck Bennett, Michelle Buteau, River Gallo, Grey DeLisle, Aaron LaPlante, Todd Haberkorn y Eric Bauza.
Género: Animación, Adultos, Comedia.
Calificación: AM 18 años.
Duración: 86 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2025.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 13/08/2025.

Puntaje: 6 (seis)

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