*Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers
Belén, segundo opus de Dolores Fonzi, constituyó un desafío significativo para la destacada actriz y realizadora: asumir la dirección y el papel principal de una película que lleva a la pantalla grande la desgarradora historia real de resistencia y lucha de una mujer injustamente condenada.
Dos años después de Blondi, Fonzi se une a Laura Paredes, Agustina San Martín y Nicolás Britos en la escritura del guion que adapta el libro “Somos Belén”, de Ana Correa, exponiendo un caso de mayúscula negligencia. Punto de inflexión para un proceso de justicia social en viva marcha, que culmina con la sanción de la ley de interrupción del embarazo y el lento desmoronamiento de mandatos patriarcales.

En marzo de 2014, una joven llegó con fuertes dolores a la guardia del Hospital Avellaneda, de San Miguel de Tucumán. Sin saber que estaba embarazada, en el baño del nosocomio produciría un aborto espontáneo. Pasaría casi tres años presa, acusada de asesinar a su bebé. El relato que se abre a continuación es estremecedor. Imaginemos sentirnos mal, acudir a un hospital en busca de asistencia profesional y luego quedar bajo detención, sufriendo daños físicos y psicológicos irreparables. Inconcebible.
A lo largo de casi dos horas de duración, una narrativa sobria se combina con una urgencia emocional, abordando una temática en extremo delicada. Con acierto, Fonzi expone una cadena de incongruencias: el encierro carcelario de la acusada de filicidio, las múltiples trabas burocráticas, la negligencia circundante y, sobre todo, el peso de una mala defensa pública. Presenciamos la radiografía de una causa en dónde algunos médicos poco menos que empáticos se creen dioses y algunos policías tienen más poder que ellos. Se trata de mujeres sometidas a la violencia obstétrica, en una sociedad que debe preguntarse, de una vez por todas, ¿hasta cuándo?
Colocando especial peso en el aspecto religioso y las formas (y situaciones) en que lo divino se manifiesta, Belén nos interroga: ¿dónde está Dios cuando un niño muere? En paralelo, mensajes reveladores se multiplican como panes y peces, con más o menos atino. Segura del terreno que transita, la película abre un fuerte debate sobre el derecho a decidir sobre el propio cuerpo: posturas contrapuestas, pro y anti aborto. Sin dudar en exponer una pugna que lleva siglos de estigmatización y prejuicios; actos reflejo de una sociedad arcaica e intolerante.
Juzgada por homicidio agravado por el vínculo, Belén enfrenta las instancias judiciales y las internas entre letrados; en igual medida, a una sociedad intolerante: ¿quién será el próximo en sumarse a la fila de los verdugos? ¿De qué se la culpa a la víctima? Ella, indefensa, no tiene respuestas. Sobre un hilo rojo sangre, la duda permanece. A la fuerza y con mucha rapidez, es declarada culpable. Acusada, torturada y condenada en una misma noche, la joven resiste.
En Belén – que forma parte de la selección oficial de la 73ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, y el cuál tiene lugar del 19 al 27 de septiembre- destacan grandes actuaciones femeninas: Fonzi, Camila Plaate, Laura Paredes y Julieta Cardinali ofrecen sólidos retratos. Fonzi interpreta a Soledad Deza, figura clave en el caso; suerte de ángel de la guarda de la acusada y quien, a la postre, le devolverá la libertad. Delante de cámaras su trabajo es notable, capaz de dimensionar el dilema que enfrenta; detrás, su sensible ojo de directora sabe cuándo mostrar y cuándo sugerir.

Promediando el metraje, la educación y la instrucción en valores de los niños, pilares de la sociedad del mañana, es exhibida subrayando por demás la intención. No obstante, el núcleo central queda más que claro: una abogada que busca a toda costa la verdad, enfrentada a un poder judicial que resiste los cambios. Y aunque algunas voces recuerden ‘la barbaridad que Belén hizo’, el curso de los hechos responde con contundencia.
Porque lo que uno de los films más relevantes de la industria nacional en 2025 recapitula no es solo la dramática historia de una mujer, sino la de muchas: cuando la lucha llegó a las calles y el plan por la liberación de Belén -cuya verdadera identidad se mantiene en el anonimato- se popularizó y masificó. Hasta volverla hermana de todas. Ahora, resulta indispensable contarlo.
Título: Belén.
Título original: Idem.
Dirección: Dolores Fonzi.
Intérpretes: Dolores Fonzi, Camila Plaate, Laura Paredes, Julieta Cardinali, Luis Machín, César Troncoso, Sergio Prina, Ruth Plaate y Lili Juárez.
Género: Basado en hechos reales, Drama.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 105 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: Digicine.
Fecha de estreno: 18/09/2025.
Puntaje: 8 (ocho)
