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sábado, 18 abril 2026
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El drama: El peso de la verdad

Por Iara Reboredo

El Drama, dirigida por Kristoffer Borgli (director de Dream Scenario, protagonizada por Nicholas Cage), aparece como una propuesta que logra poner en foco el género romántico no desde la comedia o el drama constante, sino desde un lugar incómodo, moderno y sorprendentemente honesto. Sin renunciar a sus raíces más clásicas, la película construye un relato que empieza ligero y accesible para después transformarse en una exploración más compleja sobre el amor, la identidad y el peso del pasado.

El punto de partida es Charlie (Robert Pattinson) repasando sus votos matrimoniales, lo que lleva al primer encuentro entre él y Emma (Zendaya), marcado por una secuencia de malentendidos que generan ternura, y eso remite a las mejores tradiciones de las rom-com: química inmediata, humor natural y una sensación de autenticidad que invita a creer en la relación que nos plantean. Borgli no ironiza sobre este inicio, sino que lo va construyendo y forma una base emocional sólida que resulta clave para todo lo que viene después.

Lo interesante de El Drama es que no se queda en el vínculo idealizado, su verdadero interés está en lo que sucede cuando el amor se ve puesto a prueba de manera radical… en lo que lo pone en crisis. A partir de una confesión inesperada, la película cambia de registro y se adentra en un terreno más polémico: el de los dilemas morales, los juicios personales y la fragilidad de los vínculos cuando la imagen que tenemos del otro se quiebra.

En este giro, la película encuentra su identidad más interesante. Borgli combina una visión áspera, directa, emocionalmente incómoda, con elementos propios de la comedia, generando un equilibrio muy particular entre humor y tensión. La película logra algo poco habitual: hacer reír en momentos donde, en teoría, no debería ser posible, y esa risa no diluye el conflicto, sino que lo vuelve más humano, más reconocible.

El guion se construye a partir de discusiones que se expanden, se contradicen y se reformulan. Si bien en algunas secuencias pueden resultar repetitiva, también permite profundizar en las distintas aristas del conflicto. El Drama no busca respuestas fáciles ni resoluciones cómodas; prefiere quedarse en la incomodidad, es un mar de preguntas constante: ¿hasta qué punto define a una persona su pasado? ¿Dónde está el límite entre comprender y justificar?

Uno de los aspectos que más me emocionaba de este proyecto eran las actuaciones, que elevan demasiado la película. Zendaya confirma su madurez como intérprete con Emma que combina calidez, vulnerabilidad y una complejidad emocional que nunca cae en el subrayado. Su capacidad para sostener el conflicto sin perderse es uno de los grandes aciertos, y Robert Pattinson, por su parte, aporta un registro más nervioso e inestable, construyendo a un Charlie que se desmorona progresivamente frente a una realidad que no puede procesar. Su interpretación funciona, acompaña y marca un reflejo muy potente de ese desborde interno que sufre Charlie.

La puesta en escena es sencilla, pero ideal, apuesta por espacios simples, que se sienten familiares, tiene un montaje dinámico, con cortes inesperados y recursos visuales que rompen con la linealidad del relato, aporta viveza a una historia que podría haber quedado atrapada en lo discursivo. La película se compone, en su mayoría, con flashbacks, utilizados para reconstruir el pasado de Emma, están integrados con sutileza, y prioriza la construcción de la imagen del personaje.

El Drama tiene la capacidad de sostener un tono inestable sin perder coherencia, oscila constantemente entre la comedia, el drama (como su nombre lo indica) y la presión social, pero en lugar de fragmentarse, encuentra en esa mezcla su identidad. Incluso en sus momentos más caóticos, la película mantiene un pulso firme.

Si bien algunas escenas se extienden más de lo necesario, y ciertas morales propuestas por el guion pueden resultar discutibles (especialmente cuando intenta poner en un mismo nivel conflictos de distinta magnitud), creo que estos desajustes no arruinan la experiencia, pero sí evidencian una ambición que, en ocasiones, supera la capacidad de síntesis del relato. Aun así, esto no opaca las virtudes de una película que se siente viva, arriesgada y contemporánea.

Más que una historia sobre el amor en sí, El Drama termina retratando sus límites. Hay un punto en el que entender al otro deja de ser suficiente, donde lo que sabemos pesa más que lo que sentimos. Se mueve en ese terreno turbio donde el afecto y el juicio chocan, donde entender no implica necesariamente perdonar. La película no ofrece respuestas, pero sí deja un pensamiento persistente: quizás amar no implica aceptar todo, sino reconocer hasta dónde podemos convivir con eso. Y cuando ese límite aparece, no hay forma de salir ileso.

Título: El drama.
Título original: The Drama.
Dirección: Kristoffer Borgli.
Intérpretes: Zendaya, Robert Pattinson, Alana Haim, Mamoudou Athie, Hailey Benton Gates, Zoë Winters y Anna Baryshnikov.
Género: Comedia romántica psicológica / Drama.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 105 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: Diamond Films.
Fecha de estreno: 09/04/2026.

Puntaje: 9 (nueve)

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