Ceslaw Bojarski, un joven ingeniero polaco, se refugia en Francia durante la guerra. Allí utiliza sus habilidades para fabricar documentos falsos durante la ocupación alemana. Tras la guerra, su falta de documentación y la discriminación hacia los inmigrantes por parte de los franceses le impiden patentar numerosos e ingeniosos inventos, viéndose obligado a una vida clandestina y marginal de falsificador de dinero, primero al servicio de un gánster, y luego por cuenta propia.
Crítica
El relato narra la biografía del célebre ingeniero polaco Ceslaw Bojarski, bautizado como “el Cézanne de los falsificadores”. Tras ser capturado por los húngaros durante la Segunda Guerra Mundial, huye hacia Francia, donde conoce a su futura esposa. En suelo parisino, la falta de documentación formal lo obliga a aceptar empleos muy por debajo de sus capacidades para sustentar a su hogar, mientras padece la constante humillación de su familia política y de una sociedad que lo considera un ciudadano de segunda categoría.

La película está muy bien actuada y la reconstrucción de época resulta sumamente lograda. Sin embargo, considero que dos elementos se podrían haber mejorado para ofrecer una experiencia cinematográfica más efectiva: 1) resulta algo inverosímil —y hasta un poco pedestre— el desencadenamiento de los sucesos que llevan a la caída de Bojarski. Tratándose de un delincuente tan metódico y brillante, resulta inexplicable, por no decir cómica, la torpeza de los individuos que terminan revelando su identidad. 2) el relato se detiene en exceso en la representación de situaciones ajenas al núcleo de la cuestión, las cuales no aportan sentido dramático ni estético a la trama, disminuyendo sensiblemente el ritmo de la narración.
Sobre el primer asunto se me dirá que así es como han ocurrido los acontecimientos. No estoy familiarizado con el personaje, y, hasta donde he podido indagar en Internet, pareciera que, en líneas generales, se han dado las cosas de una manera bastante cercana a cómo la película lo plantea. Pero ello, lejos de ser un argumento a favor, nos obliga a preguntarnos cuál es el compromiso que asume el relato: ¿la verdad histórica? ¿Se trata de un largometraje sobre un individuo real, o es un hecho de ficción inspirado en “sucesos reales”? Si es lo segundo, como lo aclara la misma producción desde el comienzo, no se entiende entonces a qué responde dicha fidelidad, sobre todo cuando no resulta funcional al espectáculo. Debiera resultar evidente que la fidelidad historicista tiene sentido estético sólo si funciona como pieza artística; de lo contrario, es un documento de archivo y no un producto cultural o creativo. Aun si los eventos que desencadenaron la caída de Bojarski se hubiesen dado de este modo (lo cual estoy lejos de estar convencido), el guion debió defender a su protagonista, encontrando mejores causas para el declive de su figura principal, para que el desenlace esté a la altura de la gesta y la épica que propone. Carece de sentido ensalzar tanto al protagonista como un sujeto brillante, meticuloso, obsesivo por el detalle, etc., para hacerlo más tarde tropezar de la forma más tonta posible. Si la película quería mostrarlo como un idiota, pues haberlo presentado y desarrollado como tal; de lo contrario, debió ser consistente con su planteo, y ello implicaba el compromiso de sostener la estatura de su poética.

A pesar de estos baches, lo mejor de la película es la reflexión subyacente sobre los mecanismos sociológicos, políticos y económicos de la marginación de los inmigrantes en Francia. En este sentido, no deja de resultar trágico que un individuo de tan notable ingenio haya tenido que rebajarse al delito ante la indiferencia de una sociedad que lo consideraba descartable.
Título: El gran falsificador.
Título original: L’affaire Bojarski.
Dirección: Jean-Paul Salomé.
Intérpretes: Reda Kateb, Sara Giraudeau, Bastien Bouillon, Quentin Dolmaire, Pierre Lottin, Camille Japy, Lolita Chammah, Olivier Loustau, Arthur Teboul y Victor Poirier.
Género: Basado en hechos reales, Drama de época, Crimen.
Calificación: AM de 13 años.
Duración: 128 minutos.
Origen: Francia/ Bélgica.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: CDI Films.
Fecha de estreno: 20/08/2026.
Puntaje: 7 (siete)
