*Se advierte al lector que la crítica podría contener spoilers
Verity Crawford, una célebre escritora de thrillers, ha sufrido un accidente justo en el momento en que debía entregar su último libro. La editorial ha decidido mantener en secreto esta situación, y decide contratar a Lowen como escritora fantasma para que ésta pueda finalizar el escrito que Verity tenía en proceso. Pero al entrar en contacto con las anotaciones de la autora, Lowen descubre unas escalofriantes notas autobiográficas en las que Verity confiesa angustias y estados emocionales muy conflictuados en relación a su marido, la maternidad y su rol como mujer.
Crítica
El tema central de la película es alcance del verosímil. ¿Hasta dónde es posible instalar una historia descabellada? ¿Cuáles son los elementos periféricos que sostienen semejante verosímil (construcción que el otro asume sobre nosotros), por muy alejado que pueda estar de lo que realmente ha sucedido? Y, sobre todo, ¿qué dice del otro, de mí, y de la relación que yo tengo con ese otro cuando este último asume determinado relato sobre mí?

El triángulo conflictivo de la trama presenta tres vértices: un texto escrito cuya lectura deparará grandes desgracias, y dos lectores de ese texto que presentan 3 características comunes:
- Ninguno de los dos conoce demasiado la obra de la autora. Ambos confiesan haberse negado explícitamente a leer sus publicaciones, aunque cada uno esgrime motivos diferentes: Jeremy menciona que no se sentía cómodo conociendo las ideas criminales y retorcidas que salen de la imaginación de su esposa; Lowen, por su parte, cree que una novela que se puede comprar en contextos no literarios (un aeropuerto) no puede valer la pena, pero agrega luego que no ha leído libros de Verity por temor a que le resulte en verdad una gran escritora, y ello la obligue a revisar sus prejuicios.
- Ambos descubren accidentalmente el manuscrito, que no tenía intención de tomar carácter público.
- Ambos aceptan las confesiones que la autora realiza en el texto, incluso cuando esa imagen produce una ruptura muy significativa con el preconcepto que ambos tienen sobre Verity.
Sobre la primera característica, cabe subrayar que en ese desconocimiento se oculta una distancia afectiva y/o emocional. Jeremy se niega a ahondar en la interioridad de los pensamientos de su esposa, estableciendo una barrera en su relación, que es paralela a la distancia emocional que ha empezado a poner en acto en el momento en que nacen sus dos hijos, quienes pasan a ser el foco absoluto de su atención amorosa. Por su parte, Lowen se resiste a establecer un contacto con la obra de la autora, por temor a validarla como escritora, pues por medio de esa épica derrotista ella todavía puede sostenerse como una gran escritora que no ha resignado su dignidad como artista al servicio del dinero.

La segunda y tercera característica se implican mutuamente: Jeremy y Lowen aceptan el contrato de lectura del texto, y la imagen distorsionada que ofrece de la Verity que ellos creen conocer, en base a las condiciones en que entran en contacto con el texto en cuestión, y el modo en que el texto se ha escrito. Dicho de otro modo, es precisamente por su explícita pretensión de mantenerse oculto (por el carácter accidental en que uno y la otra llegan a entrar en contacto con un texto que se supone no debía leerse), que los personajes (y nosotros con ellos) asumimos el carácter testimonial de lo relatado. Pero a este carácter fortuito de contacto con un texto prohibido (el contexto diegético, pero extra-discursivo respecto del texto en cuestión), debemos agregar la estrategia metaenunciativa del género autobiográfico en el que el texto mismo pretende alojarse (emplazamiento enunciativo y discursivo en el que el texto mismo se ofrece). El texto de Verity inicia con una advertencia para quien se anime a adentrarse en esa confesión: no le resultará agradable la imagen que allí encuentre, pues no pretende seducir al lector, sino vomitar su verdad. Y es precisamente esa confesión de apariencia descarnada, que en el fondo es un recurso literario, la que conmina a los intérpretes a aceptar el pacto de lectura.
Volviendo a la pregunta con la que iniciamos la nota, podemos ahora responder que no es tanto el texto el que construye el verosímil de lo narrado, sino las condiciones periféricas que enmarcan y sostienen la validez del verosímil. Si Jeremy decide creer lo que lee en el texto sobre su esposa, es porque el amor por ella ha muerto hace rato; cuando Lowen decide dar crédito a la confesión de Verity, ella ya ha decidido de antemano que los logros materiales y emocionales de la autora (su fama, su dinero, su casa, su marido y su hijo) no son verdaderamente merecidos, y por eso ella pretenderá usurpárselos. No es un dato menor, por otra parte, las acotaciones que su representante hace sobre la autora (tiene un lado oscuro, es rara, etc.) En otras palabras, la aceptación de la credibilidad del texto es coherente con los sesgos de confirmación sobre la autora que ambos personajes sostienen.

En cuanto a la estructura narrativa propia del thriller se nos ofrece, primero, una imagen aceptable sobre el acontecimiento y los personajes y, luego, una secuencia de rupturas en torno a las hipótesis iniciales. El relato desarrolla fundamentalmente dos grandes cismas: la que surge de la lectura del texto autobiográfico, y la del desenlace, que surge de la lectura de un segundo texto, también oculto, pero que, en este caso, sólo conocerá Lowen. A mi juicio, este último giro del relato no es demasiado feliz, por dos motivos: 1) en primer lugar, porque altera la construcción muy lograda sobre el carácter retorcido de la psicología del personaje, que es lo más interesante de la película. De aceptar el giro, hay que rechazar dicho carácter. 2) En segundo lugar, porque confirma un preconcepto que el espectador puede sospechar desde el momento en que Lowen se muda a la casa de la autora y “descubre accidentalmente” el manuscrito; esa confirmación le quita bastante el factor sorpresa a esta desviación del desenlace.
A pesar de esto último, la película logra una notable eficacia enunciativa, haciendo del acontecimiento un discurso atrapante. Merecen destacarse las excelentes actuaciones de Anne Hataway, en el rol de Verity, y Dakota Johnson, en el de Lowen, así como la virtuosa fotografía de Jim Frohna que establece un contrapunto de gran impacto con el relato.

Título: Verity: La sombra de un engaño.
Título original: Verity.
Dirección: Michael Showalter.
Intérpretes: Anne Hathaway, Dakota Johnson, Josh Hartnett, Ismael Cruz Córdova, Brady Wagner, Irina Dvorovenko, K. K. Moggie y Michael Abbott Jr.
Género: Basado en novela, Thriller psicológico, Drama, Suspenso.
Calificación: R- 17 años.
Duración: 114 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026
Distribuidora: UIP – Sony Argentina.
Fecha de estreno: 01/10/2026.
Puntaje: 9 (nueve)
