Por Iara Reboredo
Digger, dirigida por el mexicano Alejandro G. Iñárritu, es una película que se sitúa entre buscar incomodar al espectador y demostrar que tienen algo importante que decir. La propuesta propone una idea atrapante: convertir una catástrofe ambiental en una sátira sobre el poder, el ego y la necesidad de algunos hombres de sentirse salvadores de un mundo que ellos mismos ayudaron a destruir. El problema es que, a medida que avanza, la película acumula tantas ideas, cambios de tono y explicaciones que termina perdiendo parte del impacto que consigue en sus mejores momentos.

Tom Cruise interpreta a Digger Rockwell, un excéntrico millonario petrolero cuya actividad está directamente relacionada con una crisis ambiental a nivel global. Lejos de ser el héroe al que Tom Cruise nos tiene acostumbrados, Digger es un personaje grotesco, exagerado y convencido de que siempre tiene razón. La elección resulta interesante porque Tom Cruise se entrega por completo a una interpretación cargada de gestos, prótesis y una personalidad casi caricaturesca, es diferente a todo lo que vimos antes, hasta diría que es algo impactante. Digger quiere controlar todo, incluso la manera en que los demás deberían interpretar sus propios errores. Alrededor suyo aparecen científicos, políticos y miembros de su entorno que intentan reaccionar ante una situación que se vuelve cada vez más absurda.
La película funciona mejor cuando abarca ese absurdo. Iñárritu construye un universo donde la tragedia ambiental convive con el humor negro y con personajes llevados al límite de la caricatura. Hay escenas en las que la exageración resulta efectiva porque permite observar desde afuera comportamientos que, llevados a la realidad, dejan de parecer tan disparatados. Sin embargo, esa misma decisión termina jugando en contra cuando el director intenta pasar de la sátira al drama o al mensaje político de manera demasiado directa. Los cambios de tono pueden resultar bruscos y algunas ideas que podrían haber quedado sugeridas terminan siendo explicadas una y otra vez.
En cuanto a lo técnico, la película es probablemente mucho más sólida que su guion. La fotografía de Emmanuel Lubezki construye imágenes enormes, aprovechando los paisajes y los espacios para transmitir la dimensión de la catástrofe. La producción también apuesta por una escala visual poco habitual para una sátira de estas características. Hay una búsqueda constante por hacer que cada escena tenga una identidad propia, pero esa espectacularidad no siempre está acompañada por una narración igual de precisa. Por momentos da la sensación de que estamos viendo ideas visuales muy interesantes en busca de una historia capaz de contenerlas.

El elenco acompaña una propuesta que exige interpretaciones bastante particulares. Tom Cruise es, sin dudas, quien más se arriesga y consigue convertir a Digger en una figura difícil de ignorar. Riz Ahmed aporta el contrapunto racional como Ganesh, mientras que Sandra Hüller, John Goodman, Jesse Plemons y Michael Stuhlbarg completan un reparto con personajes increíbles, que aportan a la trama, y despliegan varios puntos en la película. El problema es que varios de ellos quedan atrapados dentro de la propia caricatura y tienen poco espacio para desarrollarse más allá de la función que cumplen dentro de la sátira.
Digger es una película difícil de ignorar, pero también difícil de defender a toda costa. Su ambición resulta evidente y hay momentos donde la mezcla de humor negro, crítica ambiental y espectáculo funciona realmente bien. Sin embargo, el exceso termina pesando: muchas ideas, muchas explicaciones y un tono que no siempre encuentra el equilibrio necesario. Iñárritu parece querer hablar de todo al mismo tiempo y, paradójicamente, eso hace que algunas de sus observaciones pierdan fuerza.

Título: Digger.
Título original: Idem.
Dirección: Alejandro González Iñárritu.
Intérpretes: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons, Emma D’Arcy y Sophie Wilde.
Género: Comedia negra, Drama, Sátira.
Calificación: Supervisión parental sugerida.
Duración: 128 minutos.
Origen: EE.UU./ Reino Unido/ México.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: Warner Bros. Argentina.
Fecha de estreno: 01/10/2026.
Puntaje: 6 (seis)
