back to top
martes, 8 septiembre 2026
InicioCine ArgentinoPepita la pistolera: Todo es a cambio de algo

Pepita la pistolera: Todo es a cambio de algo

Por Maximiliano Curcio

La improbable pero tenaz construcción de una leyenda. Así podría definirse el recorrido que lleva a cabo Lucía Puenzo sobre la figura de Pepita, la pistolera, mucho antes de que Margarita Di Tullio fuera conocida por ese apelativo. Detrás del mito, conoceremos a la persona y sus circunstancias, en su más cruda intimidad.

El film, recientemente estrenado en salas de todo el país, se interna en una sórdida, nocturna y portuaria Mar del Plata de mediados de los años ochenta, azotada por la violencia y por la presencia del asesino serial conocido como el Loco de la Ruta. Lejos de la imagen de postal turística con la que solemos asociarla, la ciudad balnearia aparece dominada por códigos reconocibles que de inmediato definen el tono del muy esperado film: cabarets, negociados políticos, corrupción institucional, consumo de drogas y prostitución delinean el escenario en el que se desenvuelve una mujer decidida a hacerse dueña de su propio destino. Como espectadores, asistimos a un auténtico descenso a los infiernos, tanto físico como emocional.

Puenzo encuentra en ese paisaje marginal un espacio propicio para su estilización visual. El trabajo de cámara acompaña los desplazamientos de Pepita por una urbe sombría, mientras la puesta construye un ambiente atravesado por el machismo y la misoginia, donde la desprotección femenina y la violencia de la que es objeto forman parte de la vida cotidiana. En ese contexto, para Margarita primará el instinto de supervivencia: deberá aprender las reglas que juegan en su contra, para luego apropiarse de ellas y convertirlas en instrumentos con los cuales abrirse camino.

El guion, firmado por la propia directora junto a Andrés Gelós y Tatiana Mereñuk, se interna en los mecanismos de corrupción y en los vínculos de poder que atraviesan los ámbitos político, judicial y policial. Alrededor, se despliega un entramado mafioso en el que sobrevivir supone encontrar los atajos y establecer los contactos adecuados. Así, Pepita comienza a fundar su propio imperio desde las entrañas del mismo mundo que la somete y expulsa.

El relato sostiene la tensión y gana intensidad gracias a un sólido trabajo actoral. Luisana Lopilato enfrenta un registro muy diferente de aquellos personajes juveniles con los que durante años quedó asociada ante el gran público. Aquí, se sumerge en los dobleces morales de un personaje ambiguo, atravesando una exigente composición física y emocional que convierte a su Margarita Di Tullio en una presencia tan incómoda como magnética.

Como vitales soportes de la narrativa, brillantes intérpretes como Alberto Ajaka, Claudio Tolcachir, Charo López, Marcelo Subiotto y Camila Peralta conforman un elenco de gran solidez, capaz de dotar de espesor, tensión y matices a los distintos personajes que habitan este microcosmos plagado de crueldad. Cada uno aporta una interpretación precisa y significativa, enriqueciendo una historia donde las relaciones de poder, las lealtades y las amenazas se encuentran siempre al borde del quiebre. Más que funcionar como mero acompañamiento de la protagonista, sus actuaciones, a las que se suman, con menor gravitación, las participaciones de Gustavo Basani y Esteban Bigliardi, terminan de darle densidad al áspero terreno en el que Pepita aprende a moverse.

Hay, además, una continuidad en la mirada de Puenzo que permite leer la película más allá de su trama criminal. Desde XXY y El niño pez hasta Los impactados, su filmografía ha observado personajes enfrentados a estructuras que condicionan sus vidas. En su nuevo opus, esa preocupación encuentra el territorio del policial solo como telón de fondo: dichas estructuras acaban siendo las fuerzas que moldean a la mujer que Margarita llegará a ser.

El marco cronológico abordado es breve y en igual modo contundente. Luego de su detención, la figura real y la leyenda comenzarían a confundirse hasta erigir a Pepita en un personaje que trascendería las páginas de la crónica policial argentina. Sin embargo, es mucho lo que podemos conjeturar y especular acerca de aquello que lo precede y lo sucede: un ser humano no es únicamente el resultado de sus actos, sino también del peso de su entorno, de sus vínculos e interacciones sociales y de la construcción, siempre compleja, de su carácter.

Cuando se trata de un personaje de ficción de semejante impacto, ese territorio de lo posible se amplía aún más: allí donde la narración deja espacios, la imaginación puede reconstruir una historia, ensayar explicaciones y explorar aquello que pudo haberlo constituido en quien finalmente fue.

Título: Pepita, la pistolera.
Título internacional: The Gunwoman.
Dirección: Lucía Puenzo.
Intérpretes: Luisana Lopilato, Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Charo López, Marcelo Subiotto, Camila Peralta, Esteban Bigliardi y Gustavo Bassani.
Género: Basado en hechos reales, Drama, Policial.
Calificación: R-17 años.
Duración: 106 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: Buena Vista International.
Fecha de estreno: 03/09/2026.

Puntaje: 8 (ocho)

NOTAS RELACIONADAS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Zona cero: Ahí viene la plaga

Barreda: El rostro imperturbable