back to top
viernes, 4 septiembre 2026
InicioCine ArgentinoPepita la pistolera: Una Mardel no tan feliz

Pepita la pistolera: Una Mardel no tan feliz

Por Alan Prince

En los últimos años, las pantallas locales se han inundado de producciones de true crime. Sin embargo, éxitos como El clan, El Ángel o la reciente producción sobre Barreda comparten un factor común: el protagonismo masculino. Aunque las mujeres encontraron su espacio televisivo gracias a los capítulos de Mujeres asesinas o la serie sobre Yiya Murano, el cine mantenía una deuda histórica con otra figura icónica del hampa nacional: Pepita la pistolera.

Famosa por ganarse su apodo tras repeler a los tiros a tres intrusos que irrumpieron en su casa, Margarita Di Tullio apenas registraba antecedentes en la pantalla grande, salvo por aquella comedia negra uruguaya de 1993 que se inspiró muy libremente en los hechos.

En esta nueva versión, dirigida por Lucía Puenzo (XXY, Wakolda), Luisana Lopilato se pone en la piel de la mítica madama marplatense. El resultado es una propuesta curiosa que se distancia activamente de los clichés del género. Para empezar, la trama esquiva la clásica estructura de ascenso, auge y caída hacia el lado oscuro del protagonista. Desde el primer minuto queda claro que Pepita es un personaje roto; una mujer que sobrevive en los márgenes de la prostitución y bajo el yugo de El Cuervo (Alberto Ajaka). La violencia, los excesos y la trata de personas son elementos cotidianos que configuran una atmósfera asfixiante y sin concesiones.

A diferencia de las narrativas fragmentadas de Barreda o El clan, Puenzo opta por una cronología tradicional y lineal. El relato avanza de forma orgánica hacia el tiroteo fundacional que le valió un alias que ella, paradójicamente, detestó toda su vida.

En el centro del tablero, Luisana Lopilato entrega una actuación consagratoria. La actriz despoja al personaje del mito público para concentrarse en “Marga”, la mujer de su círculo íntimo. Su interpretación nos devuelve a un hueso duro de roer que se transforma gradualmente en el peor dolor de cabeza para los proxenetas locales. En pleno dominio de sus capacidades expresivas, Lopilato pasa de la vulnerabilidad y el instinto protector hacia los suyos, al llanto desgarrador o a explosiones de ira ciega en cuestión de segundos. Esa transición es puro cine.

Otro acierto radica en el recorte temporal. Lejos de intentar abarcar décadas de biografía, la película se enfoca en un período específico: su transición de trabajadora sexual a madama/empresaria, culminando en el quiebre de 1985. Al prescindir de los saltos temporales, no vemos a una Lopilato envejecida artificialmente ni su posterior transformación en figura mediática. Incluso el cierre resulta elegante; la dirección esquiva las típicas letras blancas sobre fondo negro que dictan el destino final de los personajes reales, optando en su lugar por sutiles pistas visuales que sugieren vagamente el futuro de Marga.

En definitiva, Pepita la pistolera es una propuesta cruda e interesante que no anda con rodeos. Una película que se sumerge en una atmósfera oscura donde la violencia nunca falta, pero donde el factor humano siempre prevalece.

Título: Pepita, la pistolera.
Título internacional: The Gunwoman.
Dirección: Lucía Puenzo.
Intérpretes: Luisana Lopilato, Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Charo López, Marcelo Subiotto, Camila Peralta, Esteban Bigliardi y Gustavo Bassani.
Género: Basado en hechos reales, Drama, Policial.
Calificación: R-17 años.
Duración: 106 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: Buena Vista International.
Fecha de estreno: 03/09/2026.

Puntaje: 8 (ocho)

 

NOTAS RELACIONADAS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Zona cero: Ahí viene la plaga

Barreda: El rostro imperturbable

Yo, Narciso: Demasiado ego