Por Aleix Sales, corresponsal de Nueva Tribuna España
Hace más de dos décadas que Tadeo Jones hizo su primer acto de presencia en el cortometraje homónimo de Enrique Gato en 2004 y, desde entonces, su figura, construida a imagen y semejanza de un Indiana Jones en clave cañí, fue ganando terreno a base de otras aventuras hasta encontrar un punto de inflexión en 2012, con el estreno de su primer largometraje. Tras el éxito de aquella película de formato largo -que contó con la hazaña de llevarse 3 Goyas, entre ellos el de mejor dirección novel, hecho insólito para una cinta animada-, con cada entrega se ha ido consagrando como la saga de animación más prolífica y rentable del país, manteniendo sus características de híbrido entre aventura y comedia en entornos exóticos, mientras cada vez se separaba más de la parodia para arraigar el alma de sus propios personajes.

Mencionando al Dr. Jones de Steven Spielberg, en su última entrega, Indiana Jones y el dial del destino, el personaje alcanzaba lugares inesperados a los que jamás, en el plano personal, había llegado, en una propuesta que jugaba con el espacio temporal. A una menor escala y más simplificadamente, Tadeo el explorador y la lámpara mágica hace lo propio y se permite ampliar las reglas de su universo introduciendo tramos en el pasado con lo cual, simultáneamente, lleva al héroe a nuevos puntos vitales inexplorados. Y esto ya supone el aliciente de este nuevo capítulo que, eso sí, sigue confiando en fórmulas preestablecidas.
Partiendo de la premisa en la que Tadeo y Sara, ya padres de una hija, buscan asentarse como familia, el hallazgo de la Lámpara Mágica y la posibilidad de recibir 3 deseos ocasionan que una Momia celosa y temerosa de su futuro lleve a toda la troupe a su pasado en Paititi, en la selva amazónica. En este escenario, no hay más objetivo que regresar al futuro mediante la acción de la lámpara, perdida en Oriente Medio, hecho que obliga a emprender una aventura intercontinental.

El aliciente de este capítulo se encuentra, justamente, en la voluntad para que los personajes evolucionen y se muevan en otras latitudes, despertando de lo acomodaticio de las secuelas previas. No obstante, la ejecución sí que arriesga menos que sus intenciones al repetir fórmulas que funcionan, pero sin pulir el potencial de sus aspiraciones, en una aventura menos distintiva de lo esperado y una peripecia no tan aprovechada y llevada a cabo con algo de atropellamiento. De hecho, las nuevas incorporaciones son uno de sus puntos más flojos, al faltarles carisma, presencia y, sobre todo, definición, algunos de ellos desvaneciéndose de la trama con mucha facilidad. Asimismo, la decisión de otorgar voz a personajes mudos es polarizante, ya que en el caso del guacamayo Belzoni añade algo y consigue sumar algún gag, pero en el del perro Jeff resulta insoportablemente tonto.
Así pues, queda un episodio de gran ambición narrativa y desempeño más modesto frente a las expectativas e ingenio, siguiendo la línea lúdica de sus predecesoras con la misma eficacia. Dejará satisfechos a todos los simpatizantes de este arqueólogo accidental y aun dejará un mínimo de apetito para la más que previsible quinta entrega.

Título: Tadeo el explorador y la lámpara maravillosa.
Título original: Tadeo Jones y la lámpara maravillosa.
Dirección: Enrique Gato.
Voces originales: Óscar Barberán, Michelle Jenner, Carlos Latre, Luis Posada y Petra Martínez.
Género: Animación, Aventura, Comedia, Fantasía.
Calificación: ATP.
Duración: 94 minutos.
Origen: España.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: UIP Argentina.
Fecha de estreno: 10/09/2026.
Puntaje: 6 (seis)
