Por Alan Prince
Si hay algo que nunca le voy a objetar a DC es que, si bien su paso por los cines siempre fue irregular, en la pantalla chica la historia fue muy diferente. Siempre tuvimos propuestas de enorme calidad que lograron captar al público: Smallville, Arrow, Gotham, Titans, Doom Patrol e incluso Peacemaker son producciones que supieron cómo enganchar a la audiencia.
La serie de Green Lantern (Linterna Verde) era un proyecto pendiente desde 2019. Sin embargo, los constantes cambios de mando en Warner hicieron que la idea mutara: pasó de ser una aventura espacial con al menos dos líneas temporales a centrarse solo en John Stewart. Finalmente, con la llegada de James Gunn y Peter Safran, el proyecto se reinició para juntar a Stewart con Hal Jordan, la encarnación más popular del héroe.
Hasta ahora, tanto en la serie animada como en las películas de animación y el film live-action de 2011, la premisa siempre había sido la misma: un anillo que otorga un poder limitado solo por la imaginación, un portador (por lo general Hal o John, aunque sabemos que hay muchos más) y una aventura cósmica que los llevaba a otros planetas.

Pero esta producción de HBO tomó otro camino. Dejó de lado el espacio exterior para centrarse en el Sector 2814 —y dentro suyo, específicamente, la Tierra— y cambió los conflictos intergalácticos por la investigación de un asesinato en Rushville, Nebraska, que involucra amenazas alienígenas.
Con Chris Mundy (True Detective: Night Country) como showrunner, sumado a Tom King (guionista de DC Comics) y Damon Lindelof (Lost, Watchmen) en los guiones, la serie bebe directamente de las influencias de True Detective, adoptando una estructura muy similar.
A lo largo de ocho episodios, la trama se encarga de desentrañar el misterio central de la temporada, mientras juega con dos líneas temporales y nos muestra una atrapante historia paralela.
Seguramente este tono más policial no sea del agrado de muchos fanáticos que esperaban una especie de Star Wars o una propuesta al estilo de Guardianes de la Galaxia. Sin embargo, se entienden las decisiones de producción detrás del show: buscaron mostrarnos una nueva faceta enfocada en el lado más humano de Hal (Kyle Chandler) y John (Aaron Pierre), cuyas personalidades contrastan a la perfección.

Ambos protagonistas están brillantes en sus papeles y parecen salidos directamente de los cómics. Además, la escasez de elementos espaciales hace que el público los valore mucho más cuando aparecen; son pocos, pero más que suficientes para sentir que estamos ante los verdaderos Hal y John, demostrando que esto no es un simple “True Detective con superhéroes”, sino mucho más.
Este enfoque tan terrenal me recuerda a la serie de Hulk de los años 70, donde despojaron al gigante esmeralda de la mitología del cómic para hacer una aventura más realista, manteniendo la icónica doble personalidad de Banner. Dejar a los Linternas en la Tierra no es algo nuevo: tiene fuertes reminiscencias a la etapa en las viñetas de Dennis O’Neil, donde emparejó a Jordan con Oliver Queen (Flecha Verde) para viajar por el país enfrentando problemáticas sociales reales.
Si hacemos una comparación, la historia casi no sale de Rushville, abordando conflictos muy comprimidos que jamás desvían el foco de la trama principal.
En defensa de Lanterns, la serie tiene una excelente construcción del caso policial. Suma muchísimo el sello de calidad de HBO en la producción (esperemos que la fusión de Warner y Paramount no afecte este nivel) y la gran estrategia para vender la historia: en lugar de lanzar la temporada completa en simultáneo, la emisión semanal le permitió construir su propia identidad.
Destaco muchísimo el quinto episodio, que marca un verdadero punto de inflexión; los tres capítulos restantes se sienten casi como si fueran de otra temporada, pero respetando siempre el hilo conductor inicial.

No solo tenemos a los dos Linternas principales, sino que también contamos con la presencia de Nathan Fillion, quien interpreta de forma esporádica pero efectiva a Guy Gardner dentro del DCU. Además, Ulrich Thomsen (Banshee) destaca notablemente en su rol de Siniestro, el gran némesis de Hal Jordan, dejándonos con ganas de ver mucho más.
En definitiva, Lanterns es una serie sólida, de altísima calidad y con un argumento atrapante que ahuyenta al espectador casual que solo busca tenerla “de fondo”. Abraza su material de origen, pero se permite volar con identidad propia frente a los cómics y a las adaptaciones previas.
Aunque la historia cierra de forma satisfactoria —pese a las críticas de algunos fans—, este universo está lejos de terminar. Con Aaron Pierre confirmado para la próxima película de Superman y una segunda temporada cantada, el rumbo de la serie queda abierto: podríamos ver a un Linterna no humano, nuevos protagonistas o, por qué no, una precuela de Hal Jordan en sus mejores años, algo que no me hubiese molestado. Quizás mi única crítica real sea esa: habernos presentado a un Hal ya veterano, dejando sus décadas de gloria como un completo misterio.

Título: Linternas.
Título original: Lanterns.
Dirección: James Hawes, Stephen Williams, Geeta Vasant Patel y Alik Sakharov.
Creadores: Chris Mundy, Damon Lindelof y Tom King.
Intérpretes: Kyle Chandler, Aaron Pierre, Kelly Macdonald, Ulrich Thomsen, Nathan Fillion, Garret Dillahunt, Poorna Jagannathan, Jason Ritter y Laura Linney.
Género: Basado en cómic, Thriller policial, Ciencia ficción, Acción, Drama.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 8 episodios (aproximadamente 50-60 minutos por capítulo)
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Plataforma: HBO Max.
Fecha de estreno: 16/08/2026.
Puntaje: 8 (ocho)
