DE LAS SCREAM GIRLS A LAS FINAL GIRLS
Por Mónica Grau-Setó, corresponsal en Sitges
Este 2026 el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya vuelve a ser escenario de décadas de cine fantástico y de terror, mostrando clásicos remasterizados y novedades del género. Pero además de criaturas, elementos sobrenaturales, sangre, monstruos y pesadillas colectivas, el festival también permite observar cómo ha cambiado uno de los grandes personajes del género: la mujer.
Porque si algo han podido comprobar los espectadores, españoles e internacionales que han seguido durante décadas la programación de Sitges, es que la mujer que aparece en una película de terror ya no ocupa necesariamente el mismo lugar que hace medio siglo. Ella ha dejado de ser únicamente víctima, atrezo, reclamo sexual o personaje destinado a esperar el rescate para convertirse en protagonista, superviviente, verdugo, monstruo, creadora y, cada vez con mayor frecuencia, en la voz que nos cuenta esa historia.
La imagen de esta edición: Homenaje a Carrie
La 59ª edición del festival, que comenzará el 8 de octubre de 2026, parece diseñada para mirar precisamente hacia ese pasado y mostrar esta evolución femenina dentro del terror. Las pantallas de los diferentes espacios de Sitges, que por tercer año siguen con un escenario menos debido a las obras de rehabilitación del cine del Retiro, volverán a llenarse de gritos, pero además lo harán bajo la mirada de una de las grandes figuras femeninas de la historia del género: Carrie.
El cartel de esta edición rinde homenaje a la joven protagonista de la novela de Stephen King, una adolescente que sometida al acoso escolar, la violencia y el fanatismo religioso materno, que termina convirtiendo su propia humillación sangrienta en una explosión de venganza y poderes telequinéticos. Carrie se ha convertido en uno de los personajes femeninos más reconocibles del terror y ha sido interpretada a lo largo de los años por Sissy Spacek, Emily Bergl, Angela Bettis y Chloë Grace Moretz, y ahora regresa convertida en serie de la mano de Mike Flanagan y bajo el rostro de Summer H. Howell. Justamente los primeros episodios podrán verse durante el festival y contarán también con la presencia de Samantha Sloyan, que interpreta a la madre de la protagonista.
Esta nueva adaptación de Flanagan actualiza a nuestro tiempo la cruel historia que el terror no ha dejado de explorar: el abuso, el acoso escolar, el fanatismo religioso, la violencia ejercida sobre las mujeres, los poderes mentales y, finalmente, la venganza, y además añade elementos como el uso de móviles y redes sociales augmentando la presión de la protagonista. Todo esto no es casual, ya que uno de los leitmotiv de esta 59ª edición es precisamente Prom Queen, a través de la figura de la popular Reina del Baile de Graduación el instituto se convierte en escenario del horror y en punto de encuentro entre el miedo adolescente, la maldad infantil, la violencia social y los poderes sobrenaturales.
Carrie se convierte en la figura clave para abrir un recorrido por la evolución de la mujer en el fantástico y el terror, porque su historia contiene muchos de los elementos que durante décadas han definido la representación femenina en el cine de terror. Ella encaja como la adolescente acosada, la joven diferente, tiene habilidades sobrenaturales, es la mujer sometida a una figura de autoridad, la víctima de las agresiones y del fanatismo religioso y, finalmente, y se convierte en alguien que decide devolver esa violencia con más fuerza y sin importar las consecuencias.
Pero la transformación femenina no se encuentra únicamente delante de la cámara, hay mucho más, y la presencia de la mujer vinculada a este género cinematográfico es cada vez más evidente también detrás de las cámaras, en la dirección, el guion, la producción y la construcción de las propias historias. Además sus nombres ya no se asocian a “películas para mujeres” sino para fans del horror y el fantástico.
De objeto del terror a creadora de terror

El personaje femenino ha dejado progresivamente de ser un elemento decorativo o un reclamo sexual heredado de determinadas etapas de exploitation, para convertirse en una figura mucho más compleja y, en ocasiones, también más terrorífica.
El terror contemporáneo ha demostrado, además, que puede utilizarse para cuestionar precisamente aquellas ideas preconcebidas que durante décadas habían definido a las mujeres dentro del género. El propio cuerpo, la maternidad, la sexualidad, la adolescencia, la violencia, la enfermedad, el deseo, la pérdida o la identidad se convierten en territorios desde los que construir nuevas formas de horror.
Una mirada que también estuvo presente en la anterior edición de Sitges con la proyección del documental 1000 Women in Horror, dirigido por Donna Davies e inspirado en el libro de Alexandra Heller-Nicholas. La obra propone un recorrido por un siglo de cine de terror para reivindicar la presencia de las mujeres en un género que también han amado, construido y transformado. Desde el cine mudo, con pioneras como Alice Guy, hasta las creadoras contemporáneas, el documental demuestra que la historia del horror también puede contarse desde una perspectiva femenina.
El propio recorrido del documental utiliza las diferentes etapas de la vida de una mujer: desde la niña, adolescente, adulta, madre, llegando a la anciana, como estructura para analizar la relación entre el género y las distintas representaciones femeninas. Una mirada que nos permite entender que el terror nunca ha hablado únicamente de monstruos: también ha reflejado los miedos, las expectativas y las normas sociales asociadas a cada época.
Y Sitges ha sido durante décadas uno de los escenarios privilegiados para observar esa transformación, mostrando sus películas y constando con la presencia de directoras como Mary Lambert, Jennifer Kent, Ana Lily Amirpour, Coralie Fargeat, Julia Ducournau, Jenna Cato Bass, Léa Mysius, Aislinn Clarke, Tallulah H. Schwab, Aude Léa Rapin, Carly May Borgstrom, Natasha Kermani, Izabel Pakzad, Julia Kowalski, Emilie Blichfeldt, Laura Casabé, Luiza Shelling, Johanna Moder, Mary Bronstein, Amy Wang, Luciana Malavasi, Julia Max o Agnieszka Smoczyńska, entre muchas otras. Evidenciando hasta qué punto las mujeres han pasado de ser inicialmente personajes dentro de las historias de terror a convertirse también en quienes las escriben y dirigen.
En 1984 y edición 17, se pudo ver The Silent one, la primera película dirigida por una mujer, la neozelandesa Yvonne Mackay. Y este cambio se ha hecho evidente en el propio palmarés, cuando en 1993, durante la 26ª edición, Sally Potter se convirtió en la primera directora en ganar el premio a la mejor película con Orlando, y siete años después, en 2000, Mary Harron consiguió nuevamente el galardón con American Psycho. Y este 2026 será una directora española, Carlota Pereda, quien inaugure el festival con Found Alive, después de que su Cerdita se convirtiera en uno de los títulos españoles de referencia del fantástico contemporáneo tras su paso por Sitges en 2022.
Pero Pereda no estará sola, las directoras españolas Clàudia y Paula Serra presentarán 11, mientras que Agata Trzebuchowska, conocida también por su trabajo como actriz, se situará detrás de la cámara con su primer largometraje, Sick, Hanna Bergholm abordará una maternidad teñida de folk horror, Anna Biller viajará hasta la Inglaterra medieval para adaptar una historia de fantasmas japonesa, y Sarah Arnold presentará la comedia Too Many Beasts tras su paso por Cannes.
Las mujeres que también forman parte de la historia del terror
La edición 59 también convierte los reconocimientos a mujeres vinculadas al fantástico en parte de ese relato histórico y por ello habrá homenajes, talleres, junto a la entrega de premios: Barbara Rey recibirá el Premio Méliès Career/Premio Nosferatu como figura fundamental de la scream queen del cine de terror español en una trayectoria marcada por una época de censura. Amy Irving, cuyo rostro quedó unido para siempre a Carrie gracias a su interpretación de Sue Snell, recibirá el Premio Honorífico y presentará además The Fury (1978), otro de los clásicos del género que regresará a la pantalla grande, y de nuevo con Brian de Palma.
La programación amplía todavía más esa genealogía femenina con Meiko Kaji, actriz y cantante japonesa convertida en icono de la venganza cinematográfica durante las décadas de los sesenta y setenta, que recibirá el premio WomanInFan por su trayectoria. También Adrienne Barbeau, musa de John Carpenter y uno de los rostros femeninos fundamentales del fantástico de finales de los setenta y los ochenta, será reconocida con este galardón.
Precisamente en esta edición, dentro de las publicaciones que cada año se presentan, se recupera el espíritu de House of Psychotic Women, la novela y estudio de Kier-La Janisse sobre la representación de la neurosis femenina en el cine de terror.
La directora del Festival, Mònica García i Massague, ha creado su propia impronta en el festival y además de los diferentes títulos bibliográficos que cada año ha presentado alrededor de la mujer en el terror, este año se podrá ver su documental, como guionista y directora, WomanInFan, analizando y entrevistando a cineastas, actrices y diferentes roles en el cine de terror.
Así, mientras Sitges mira hacia Carrie y recupera algunos de los iconos femeninos que han construido la historia del género, las nuevas generaciones de cineastas nos muestran su visión sobre el terror para contar más historias.
Analizaremos algunos de los perfiles femeninos reconocibles dentro del género de terror cinematográfico:
- DE LA VÍCTIMA A LA SUPERVIVIENTE: EL NACIMIENTO DE LA FINAL GIRL
Más allá de la scream girl clásica, muchas protagonistas contemporáneas ya no esperan a ser rescatadas ni limitan su papel a sobrevivir, transformando su rol inicial de figura vulnerable a luchadora. Todas ellas utilizan ingenio y conocimientos para salvarse y acabar con el asesino de turno, convirtiéndose así en las Final girl.
Este término lo acuño la académica estadounidense Carol J. Clover, en 1992, en su libro “Women and Chain Saws: Gender in the Modern Horror Film”, marcando las características que conforman a este arquetipo, tras analizar películas, sobre todo slashers, de los años 70 y 80.
Estas mujeres, enfrentadas a situaciones extremas, descubren recursos que desconocían poseer y revelan un espíritu de combate y resiliencia, ellas no sobreviven por casualidad, han luchado por ello. Además este arquetipo puede verse también representando en diferentes géneros como la ciencia ficción, con dos nombres clave: Ellen Ripley (Sigourney Weaver) en la saga Alien y Sarah Connor (Linda Hamilton) en Terminator. Siendo precedentes de muchas sagas de fantasía y distopia más recientes, con protagonistas como Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) en The Hunger Games o Divergent con Tris (Shailene Woodley).
Sus historias nos muestran su capacidad para resistir, adaptarse y tomar decisiones que cambian el rumbo de los acontecimientos, no van a ser otra víctima más del monstruo y dentro del arquetipo es difícil de olvidarse de sus nombres: Sally Hardesty (Marilyn Burns) en The Texas Chain Saw Massacre, Laura Strode (Jamie Lee Curtis) en la saga Halloween, Nancy Thompson (Heather Langenkamp) en A Nightmare on Elm Street o Sidney Presscot (Neve Campbell) en la saga Scream.
Y en esta edición tendremos un tributo a las clásicas películas que suceden alrededor de campamentos malditos, con Campamento Miasma con Gillian Anderson.
- Halloween (1978), The Toolbox Murders (1978), Savage Weekend (1979) , Friday the 13th (1980), Hell Night (1981), A Nightmare on Elm Street (1984), Freddy’s Dead: The Final Nightmare (1991), Tesis (1996), Halloween H20 (1998), Jeepers Creepers (2001), Gurozuka (2005), Final Eden Lake (2008), Hard Revenge, Milly: Bloody Battle (2009), Detention (2011), The Cabin in the Woods (2012), It Follows (2014), The Guest (2014), The Final Girls (2015) , Happy Death Day (2017) , Assassination Nation (2018), Satanic Panic (2019), Hunted (2020), Last Straw (2023) o Find Your Friends (2025)
La figura de la Final Girl se ha convertido en uno de los grandes arquetipos del cine de terror, y su fama puede superar al del asesino en serie. Con el tiempo su rol tambien se ha transformado, ya que inicialmente era una joven considerada más prudente o responsable que el resto de su grupo, evitando alcohol, drogas y sexo, pero con el paso de los años ha evolucionado hasta convertirse en una auténtica heroína capaz de combatir, investigar y derrotar a la amenaza por sí misma, sin tener peso en su figura el hecho que no sea virgen, disfrute de su sexualidad o vista provocativamente.
- FEMALE RAGE: CUANDO LA IRA TOMA EL CONTROL

Durante años las mujeres tuvieron que soportar abusos, burlas y fueron silenciadas, hasta que llega el momento de ruptura con ese silencio y sumisión. La llamada Female Rage explora esa rabia acumulada por mujeres sometidas a humillaciones, abusos, traumas o situaciones de opresión, que se convierte en algo violento y arrollador.
No se trata necesariamente de una venganza planificada, sino muchas veces hay una explosión emocional que rompe las normas sociales y convierte la ira en una fuerza transformadora. El cine de terror ha encontrado en esta corriente una poderosa herramienta para reflejar el dolor colectivo que durante décadas permaneció silenciado.
El gran ejemplo lo dio la primera versión cinematográfica en 1976 de la novela de Stephen King, “Carrie”, y bajo la dirección de Brian de Palma, y este año Sam Raimi estrenó Send Help. Algunos de los títulos vistos en el festival han sido:
- Carrie (1976), Firestarter (1984), Martyrs (2008), Raw / Grave (2016), Incident in a Ghostland (2018), Nina Wu (2019), Mona Lisa and the Blood Moon (2021), If I Had Legs I’d Kick You (2025)
3. EL CUERPO COMO CAMPO DE BATALLA: BODY HORROR FEMENINO
El body horror convierte el cuerpo en el propio escenario del horror, un lugar donde las mutaciones, enfermedades, transformaciones físicas y alteraciones biológicas reflejan miedos vinculados a la identidad, la belleza, la maternidad, la sexualidad o el envejecimiento. David Cronenberg es un maestro clave, pero directoras como Roberta Findlay ya marcaron las reglas del juego, Julia Ducornau se ha convertido en uno de sus principales exponentes y su presencia ya es habitual en Sitges, Coralie Fargeat logró resucitar la carrera de Demi Moore con una de las transformaciones más extremas del cine y Emilie Blichfeldt sorprendió con su versión de la Cenicienta.
En el caso de las protagonistas femeninas, estas historias suelen añadir y cuestionar además las presiones sociales y culturales impuestas sobre el cuerpo de la mujer, transformando lo físico en una metáfora de conflictos emocionales y sociales más profundos, porque ser mujer implica que el cuerpo es un espacio público, juzgado, observado y criticado por la propia sociedad.
Esta edición la directora Marion Le Corroller presentará Sanguine, donde jóvenes explotados en prácticas o trabajos con salarios bajos, empiezan a presentar síntomas inusuales, cambios físicos y violencia repentina.
- Rabid (1977), Dead Creatures (2001), Eat (2014), Remake de Rabid (2019), Titane (2021), Appendage (2023), The Substance (2024), The Ugly Stepsister (2025), Efflorescence (2025), Thinestra (2025) y Honey Bunch (2025)
4. LA LOCURA COMO REFUGIO O CONDENA
La salud mental es explorada a través del trauma, dolor, la obsesión y la pérdida de la realidad, todos estos elementos han sido recurrentes en el terror desde sus orígenes. En estas películas las protagonistas atraviesan crisis psicológicas que alteran su percepción del mundo, generando dudas constantes sobre qué es real y qué pertenece a su mente. Pero la locura no puede reducirse solo a una mujer desquiciada que por un trauma que se convierte en asesina, hay muchas más capas.
A menudo el monstruo no se encuentra fuera acosando, sino latente dentro de ellas mismas, en forma de culpa, ansiedad, depresión, fanatismo o recuerdos imposibles de superar, a la vez que tambien se convierte en una respuesta visceral ante opresión de comunidades, la sociedad y unas normas ante las que se sienten atrapadas.
Este 2026 se podrá ver La mujer que soñaba bajo el agua de las directoras mexicanas Ale Garcia y Carla Sierra, en una historia de pérdida de un bebé y un brote psicótico y tambien Bloodie tennis que nos puede recordar a la presión y locura de Black Swan.
- Jennifer (1978), Saint Maud (2019), Relic (2020), Mona Lisa and the blood moon (2021), Club Zero (2023), The Devil’s Bath (2024), Obsession (2025) y Vieja loca (2025)
5. RAPE & REVENGE: LA VENGANZA EXTREMA
Nacido en el cine de explotación de los años setenta, el subgénero Rape & Revenge muestra a mujeres víctimas de agresiones sexuales o violencia extrema que sobreviven para perseguir a sus agresores. Inicialmente muchas de estos títulos podían verse en sesiones nocturnas grindhouse, con precio muy asequible y donde se proyectaban varios títulos con alto contenido en violencia y sexual, pero en los últimos años han pasado a convertirse en películas taquilleras, aplaudidas y premiadas en festivales.
Suelen seguir una estructura en tres actos, casi teatral, en el primer acto vemos a la víctima agredida y torturada, suele darse por muerta y abandonan el cuerpo, en el segundo acto la mujer sobrevive, con una gran fuerza de voluntad y resistencia física y mental empieza su curación, y en el tercer acto, la superviviente o algún familiar, si ella ha fallecido, decide actuar al margen de propia ley, de forma violenta dando caza a cada uno de los agresores en un acto de venganza y de resistencia. Teniendo como antecedente la película sueca The Virging Spring (1960) de Ingrid Bergman.
Sin duda, se trata de uno de los territorios más polémicos del terror por la crudeza de sus planteamientos y escenas, como la llamada torture porn, pero también uno de los que más claramente invierte esa relación de poder entre víctima y verdugos. Con el paso del tiempo, muchas obras han reformulado el género desde perspectivas más complejas y menos sensacionalistas que en los años setenta, del mismo modo que en los últimos años se han visto numerosos remakes como I Spit on Your Grave, The last house on the left, Straw dogs… entre otras.
En 2017 la película Revenge de Coralie Fargeat ganó el premio a la mejor dirección en el festival.
- In the Devil’s Garden / Assault (1971), Les Démoniaques (1974), I Spit on Your Grave / Day of the Woman (1978), La settima donna (The Last House on the Beach) (1978), Reform School Girls (1986), Freeze Me (2000), Samurai Princess (2009), Girls Against Boys (2012), Avenged (2013), Julia (2014), Elle (2016), M.F.A. (2017), Revenge (2017) y Violation (2020)
6. ÁNGELES DE VENGANZA: JUSTICIA FUERA DE LA LEY
A diferencia del Rape & Revenge, aquí la motivación no siempre nace de una agresión sexual. Estas protagonistas buscan justicia por asesinatos, traiciones, abusos de poder, corrupción o pérdidas irreparables, mientras otras defienden a su entorno desde situaciones de home invasión.
El resultado suele ser una transformación moral donde la víctima deja atrás la pasividad para convertirse en ejecutora de su propio destino, ante la incompetencia de la ley, para demostrar su inocencia al ser acusadas injustamente o cazar y vengarse de los asesinos de algún familiar. Títulos como Peppermint, The brave one o Double Jeopardy son un claro ejemplo, pero el Festival de Sitges ha proyectado propuestas como:
- The naked Killers (1977), Thirst (1978), Lady Vengeance (2005), Hard Candy (2005), Bedevilled (2010), Thy Kill Be Done (2010), Confessions (2010), Mother Vengeance (2012), Julia (2014), Kiss of Vengeance (2014), Revenge (2017), Ready or Not (2019), The Furies (2019), Becky (2020), Venus (2022), The Sacrifice Game (2023), Terrifier 3 (2024) y Azrael (2024)
7. LA MUJER SALVAJE: CUANDO LA CIVILIZACIÓN DESAPARECE
La figura de la mujer salvaje conecta con los instintos más primarios y con una ruptura total de las normas sociales. Nos encontramos con protagonistas que han nacido o vivido apartadas de la civilización, otras sufren transformaciones físicas o psicológicas que las acercan al mundo animal y a su lado más animal, mientras que algunas simplemente rechazan los comportamientos que la sociedad espera de ellas. Son personajes que encarnan la libertad, el peligro, instinto de supervivencia y y la fuerza de lo indómito, cuestionando constantemente los límites entre humanidad y naturaleza, y mostrando como muchas veces los personajes supuestamente civilizados son más crueles.
- Splice (2009), Primal (2010), The Woman (2011), Starry Eyes (2014), Darlin’ (2019), Ginger Snaps (recuperada por Sitges en diversas ediciones) o The Seeding (2023)
8. AMOR DE MADRE: MATERNIDAD, MONSTRUOS Y SACRIFICIO
La maternidad es uno de los grandes temas universales del terror y el género ha explorado tanto el instinto protector como los miedos asociados al embarazo, la crianza, la pérdida de un hijo o la transformación del cuerpo y la identidad. Mostrando a madres heroicas, posesivas, desesperadas, manipuladoras, sobrenaturales, monstruosas o sacrificadas conviven en historias donde el amor maternal puede convertirse tanto en salvación como en fuente de horror.
Curiosamente, grandes psicópatas del cine o reales se han visto influidos por la relación tóxica con su progenitora, algo muy claro en Psycho, que a la vez se basaba en el caso real Ed Gein, que ganó el premio a la mejor película en la edición 33 del Festival de Sitges, otro asesino en serie, que sufrió maltrato y abusos por su propia madre fue Kemper, cuya historia ha sido trasladada al cine y en serie. Algo que la dra. Elizabeth Yardley, directora del Centro de Criminología Aplicada de la Universidad de Birmingham, analizó en su programa Mothers and Murderers en la CBS.
Este 2026 Sitges se llenará de maternidades extrañas y peligrosas con títulos como: Nigtborn, El nido y La mala madre.
- Rosemary’s Baby (1968), Sharon’s Baby (1975), The Hills Have Eyes (1977), The baby of Mâcon (1993), Little Otik (2000), À l’intérieur / Inside (2007), Grace (2009), Mother’s Day (2010), Here Comes The Devil (2012), Mama (2013), Stripped (2013),The Babadook (2014), Goodnight Mommy (2014), The Hallow (2015), Housewife (2017), A Special Lady (2017), Mom and Dad (2017), Lamb (2021), Son (2021), Mothers & Monsters (2023), Amelia’s Children (2023), Push (2024), Little Bites (2024), Traumatika (2024), Never let go (2024), Mother’s Baby (2025) o Dollhouse (2025)
9. LAS NOVIAS DE LA MUERTE

La ruptura de la imagen de la hermosa novia vestida de blanco transformada en algo casi fantasmal y teñida de rojo siempre resulta impactante. Y aunque las bodas representan tradicionalmente el inicio de una nueva vida, pero el cine de terror ha encontrado en ellas un escenario perfecto para la tragedia y la violencia. Estas protagonistas ven cómo el día que debería simbolizar la felicidad se transforma en una pesadilla de sangre, traición y supervivencia. Desde viudas que buscan venganza hasta novias que se ven obligadas a luchar por su vida, este arquetipo convierte el ritual matrimonial en una prueba extrema de resistencia.
El título clásico que nos viene a la mente es La Mariée était en Noir de François Truffait, y protagonizado por Jeanne Moureau, el filme que pudo verse en la sección classics en el Festival de Sitges. Otros ejemplos de ello son las exitosas y más recientes Ready or not y su secuela y The invitation en celebraciones que no suceden como correspondería, sin olvidar El Vestido de novia donde el propio vestido es el elemento sobrenatural, una historia similar la veremos este año en el cortometraje The Flesh dress.
- La Mariée était en Noir / The Bride Wore Black (1968), Kill Bill Vol. 1 & 2 (2003-2004), [REC]³ Génesis (2012) , Corpse bride (2014) o Ready or Not (2019)
10. LA MUJER PSICÓPATA o FUERZA DEL MAL

La psicopatía, sociopatía o maldad intrínseca no siempre necesitan excusas o traumas, a lo largo de los siglos han existido asesinas reales, históricamente vinculadas al uso del veneno como Locusta, Giula Tofana o Nannie Doss, otras que mataban a niños como Enriqueta Martí, la vampira del Raval, o Amelia Dyes “Killer farmer” otras movidas por el dinero como Belle Gunness, o “Lady Barbazul” otras por el odio como Aileen Wuornos…
Las mujeres psicópatas tampoco entienden de edad ni de aspecto, las apariencias engañan y el cine nos ha mostrado varios de sus rostros: desde la mujer solitaria y amante de la lectura en Misery, la fiel esposa en Gone Girl, la inocente maestra en Miss Meadows, la dulce enfermera en Nurse 3D, la viuda en Greta, hasta las niñas aparentemente inocentes como en The bad seed o Daddy’s girl. Sin olvidar, a uno de los personajes femeninos más oscuro en la historia, literatura y cine, Elizabeth Bathory “La condesa sangrienta” que en el Festival tambien se ha visto representada con títulos como The Countess en 2009 y The bloody lady en 2018.
Este año a Sitges llega la adaptación a la gran pantalla del libro “Victorian Psycho”, donde entraremos en la mente enfermiza de una institutriz que disfruta y saborea planificando los asesinatos de familias enteras, y bajo el rostro de Maika Monroe, actriz habitual en las proyecciones del festival.
- Curse of the Devil (1973), Cannibal girls (1973), Ringu (1998),The Blair Witch Project (1998), La mujer más fea del mundo (1999), Haute tensión (2003), Sexykiller, die before you die (2008), The Countess (2009), Orphan (2009), The Loved Ones (2009), DreamHome (2010), The called (2011), Bring Me the Head of the Machine Gun Woman (2012), Evil Woman (2013), Musarañas (2014), Tragedy girls (2017),The babysittter (2017), The Villainess (2017), The bloody lady (2018),Madame (2019), La Vampira de Barcelona (2020), La abuela (2021), The Stylist (2021), Pearl (2022), Strange Darling (2023), Les chambres rouges (2023), Please Don’ t feed the children (2024) y The old woman with the Knife (2025)
Observando las películas que han pasado por el Festival de Sitges durante casi seis décadas, resulta evidente que la representación femenina en el terror ha experimentado una profunda transformación y no existe un único rol. Y esta no consiste únicamente en haber dejado de ser la víctima que grita mientras espera ser salvada o el elemento sexualizado, el cambio está también en que ahora puede ser quien manipula, sobrevive, ejecuta una venganza, se convierte en monstruo y, sobre todo, quien escribe y dirige la película, ahora la mujer tiene voz en el horror.
Y durante 59 ediciones, Sitges ha sido testigo privilegiado de la metamorfosis, viendo pasar por sus pantallas a muchas de esas mujeres, por lo que seguir su rastro permite recorrer, al mismo tiempo, conocer la propia evolución del cine de terror.
