Los dramas de concientización social disfrazados de biopics suelen aparecer aquí y allá en la historia del cine. Puede ser la lucha sindical de una obrera en una planta nuclear (Silkwood; 1983), la de una joven trabajadora en una empresa textil (Norma Rae; 1979) o la desfachatez de una mujer de bajos recursos que logra sumarse a un prestigioso bufete de abogados y ser la pieza clave para ganar un juicio que era imposible de lograr en los papeles (Erin Brockovich; 1999). Además de historias protagonizadas por damas con mucha personalidad lo que une a esos filmes es el infame cartelito “basado en hechos reales” junto con una obvia intención didáctica para llegar al espectador. En ocasiones con técnicas televisivas nada serias, y poca o nula sutileza en el trazo de situaciones y personajes que hubiesen ameritado un mayor esfuerzo del guionista de turno. Tierra fría, el más reciente ejemplo de esta especie de subgénero, no disimula unas cuantas deficiencias en su narración como consecuencia de un guión maniqueísta y calculador en extremo, pero alcanza a articular un alegato de cierta potencia que no dejará indiferente a nadie. Para amarla… u odiarla.

En su primera incursión hollywoodense la realizadora neozelandesa Niki Caro (de quien conocimos hace un par de años la emotiva Jinete de ballenas) entrega una recreación de un caso judicial que sentó un precedente en la jurisprudencia laboral estadounidense. Los sucesos son estos: Lois Jenson entabló una demanda contra sus empleadores de la firma Eveleth Mines por el constante acoso sexual de sus compañeros de trabajo. El juicio fue muy largo y sinuoso, pero finalmente la Justicia falló a favor de una mujer agotada de tolerar todo tipo de abusos y humillaciones. Por una vez, el mito de David y Goliat cobraba algún vestigio de realidad. Basándose en estos eventos las autoras Clara Bingham y Laura Leedy escribieron el libro Class Action: The Story of Lois Jensen and the Landmark Case That Changed Sexual Harassment Law que, a su vez, fue adaptado para la pantalla por el especulativo Michael Seitzman. Este hombre no se privó de nada para atrapar a la audiencia, pero viendo las lágrimas de la platea femenina en varios pasajes del film es imposible negarle todo el oficio del mundo para tirar de las cuerdas indicadas en los momentos justos. Como titiritero es cruel, pero si la respuesta del público es la buscada no sé si tiene sentido cuestionar sus métodos.

Charlize Theron, tras obtener un Oscar por Monster (2003), quiere ratificar que no es una actriz conformista y vuelve a encarnar a un personaje poco glamoroso exitosamente. La blonda sudafricana es Josey Aimes, madre de dos chicos y sufrida esposa de un hombre golpeador. Joey abandona el hogar harta del maltrato y se dirige al norte de Minnesota donde viven sus padres Hank (Richard Jenkins) y Alice (Sissy Spacek). En el pueblo se reencuentra con Glory (Frances McDormand), una antigua amiga que le sugiere trabajar en las Minas Pearson (sustento económico de la gran mayoría de las familias del lugar). A partir del ingreso de Joey a su nuevo empleo se desata un infierno para ella. Es demasiado femenina y bonita para la primitiva mentalidad de sus compañeros que resienten cualquier presencia que no sea masculina en la empresa. De allí a la cadena de exabruptos e incidentes desagradables para Josey y las demás mujeres de las minas hay sólo un paso.


Niki Caro se ha esforzado por evitar el relato lineal más burdo para contar con un perfecto crescendo dramático el arco de transformación de Josey y algunos personajes secundarios. No pudo evitar los condicionamientos planteados desde el vamos por Michael Seitzman, como ser el antagonismo brutal de unos señores tan machistas como repugnantes que me recuerdan más al filme Deliverance (1972) que a una crónica extraída de la vida real y un clímax efectista en la línea de algún filme de Peter Weir (no lo menciono para no arruinarle la “sorpresa” a nadie), y por eso Tierra fría no será jamás una obra totalmente honesta más allá de la validez de su mensaje pro-igualitario.

Título: Tierra fría.
Título Original: North Country.
Dirección: Niki Caro.
Intérpretes: Charlize Theron, Frances McDormand, Sissy Spacek, Woody Harrelson, Sean Bean, Richard Jenkins, Jeremy Renner, Michelle Monaghan, Amber Heard, Rusty Schwimmer.
Género: Drama judicial.
Clasificación: Apta para mayores de 16 años.
Duración: 126 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2005.
Distribuidora: Warner Bros.
Fecha de Estreno: 23/02/2006.

Puntaje: 7 (siete)

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here