Por Francisco Nieto, corresponsal en España
La segunda temporada de Las Cuatro Estaciones retoma la historia de un grupo de amigos que aún creen en el ritual de la evasión. Cuatro viajes, cuatro temporadas, ocho episodios y una ausencia emocional que cambia el ambiente de cada habitación. La muerte de Nick ha dejado a Kate, Jack, Danny, Claude, Anne y Ginny intentando preservar una vieja tradición, aunque admitiendo en silencio que nada parece lo mismo.
La serie sigue siendo una tragicomedia coral sobre la mediana edad, cálida y mordaz a la vez, con un humor que surge de los percances vacacionales, el cansancio de la vida doméstica y las pequeñas humillaciones de quienes han vivido lo suficiente como para aprender de sus errores. El embarazo de Ginny, y luego su maternidad, aporta un ritmo más juvenil a un grupo marcado por la rutina y el arrepentimiento. Su presencia mantiene vivo el recuerdo de Nick de la forma más inoportuna posible: a través de la responsabilidad.

Lo que hace que esta temporada sea tan relevante culturalmente hablando es su enfoque en personas de cincuenta años sin tratarlas como si hubieran llegado al final de su carrera. Las plataformas de streaming han pasado años persiguiendo la juventud, la magnitud y el espectáculo. Esta serie, en cambio, opta por la incertidumbre de la mediana edad, lo que puede sonar menos glamuroso hasta que alguien arruina un viaje con un duelo no resuelto y una mala sincronización emocional.
La estructura de la temporada sigue siendo sencilla y efectiva: primavera, verano, otoño e invierno, con dos episodios dedicados a cada viaje. Este formato le da a la serie un ritmo constante, casi como un mantenimiento emocional programado. Cada vacación se convierte en una cámara de presión donde las tensiones privadas se hacen públicas, porque nada ayuda más a sanar que obligar a adultos en duelo a refugiarse en lugares paradisíacos con demasiado vino y muy poco espacio personal.
El diseño estacional también refleja un cambio más amplio en la comedia en streaming. En lugar de construir cada episodio en torno a una trama independiente, Las Cuatro Estaciones utiliza la recurrencia como estructura. Los viajes son divertidos porque se repiten, y dolorosos porque la repetición expone el cambio. Esparcir las cenizas de Nick, ir a la playa, reunirse para el Día de Acción de Gracias y viajar a Italia se convierten en formas de medir lo que el grupo ya no puede ignorar.
Existe un componente fantástico, por supuesto. Estas personas tienen el dinero, el tiempo y la flexibilidad para viajar cada pocos meses. Ese privilegio puede hacer que sus crisis parezcan más llevaderas. Sus problemas son reales, pero el entorno suele ser sospechosamente bello. En ocasiones, algún capítulo corre el riesgo de convertirse en una postal de la tierra de la opulencia emocionalmente elocuente, donde cada crisis viene acompañada de un buen alojamiento.

Aun así, la estructura funciona porque la amistad se considera un trabajo. Estos personajes siguen presentes. Eso es importante. En una cultura donde la soledad adulta se ha convertido en una de las epidemias sociales más silenciosas, la insistencia de la serie en la convivencia planificada resulta extrañamente radical. Los primeros episodios pueden parecer irregulares mientras el grupo se adapta a la ausencia de Nick, y la intensidad del humor a veces disminuye bajo el peso del duelo. El cuarto episodio ofrece el ejemplo más claro de la serie en su mejor momento, con parejas más sólidas, diálogos más concisos y la disposición a dejar que las conversaciones más oscuras respiren.
En definitiva, esta segunda temporada tiene momentos de gran emotividad. Sus mejores escenas sugieren aspectos más agudos, extraños y emocionalmente directos, ocultos bajo la aparente tranquilidad. Quizás esa sea su cualidad más reveladora: al igual que sus personajes, la serie aún está decidiendo cuánta verdad puede manejar antes de que comience el próximo viaje.

Título: Las cuatro estaciones (Temporada 2).
Título original: The Four Seasons (Season 2).
Dirección: Lang Fisher, Tina Fey, Colman Domingo, Jeff Richmond, Tracey Wigfield, Shari Springer Berman y Robert Pulcini.
Creadores: Tina Fey, Lang Fisher y Tracey Wigfield.
Intérpretes: Tina Fey (Kate), Will Forte (Jack), Colman Domingo (Danny), Marco Calvani (Claude), Kerri Kenney-Silver (Anne), Erika Henningsen (Ginny) y Steve Carell (Nick, en flashbacks).
Género: Serie, Comedia dramática.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 8 episodios (de entre 27 y 35 minutos).
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 28/05/2026.
Puntaje: 7 (siete)
