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jueves, 9 julio 2026
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Evil Dead: En llamas: Las risas te las debo

Por Juan Alfonso Samaja

Luego de la trágica muerte de su esposo, Alice intentará pasar algunos días con sus suegros en una cabaña en el bosque con la intención de limar algunas asperezas con su familia política. En una bolsa arrumbada Alice descubre el Necronomicón y –sin darse cuenta- realiza el conjuro que invoca a los espíritus, quienes están interesados en hallar una misteriosa daga.

Crítica

Toda la introducción y el primer desarrollo del relato, con la presentación de los personajes principales: Alice, su marido, el hermano y su pareja, están muy bien planteados. El relato empieza a flaquear desde la escena del velorio del esposo de Alice. En primer lugar, el conflicto con los padres no está del todo claro, y la tensión entre las muchachas, que se sugiere en la escena del restaurante, queda prácticamente sin efecto. La situación de duelo que atraviesan los progenitores, sumada al malestar con la nuera, hacían prever un incremento de las rispideces entre ellos, lo cual podría haber funcionado como un buen contrapunto con la parte sobrenatural de la trama. Sin embargo, cuando irrumpe el elemento terrorífico, los problemas psicológicos prácticamente desaparecen, haciendo recaer todo el impacto emocional en el componente fantástico de la historia, por lo que ese contraste, tan bien conseguido al inicio, queda completamente desaprovechado.

A diferencia de las últimas dos entregas de la franquicia que eliminaron por completo el componente humorístico característico de la trilogía original, esta última versión retoma –aunque moderadamente- cierto tono irrisorio que la vincula más a las primeras películas de Raimi que a sus dos predecesoras, al menos en el aspecto enunciativo. Esta producción también se separa de la propuesta inmediata de 2023, que había ubicado toda la trama en un ámbito urbano, para volver al contexto boscoso de una cabaña donde los espíritus merodean.

En cuanto a la línea narrativa del componente fantástico, debe decirse que es lo más flojo de la película, sobre todo si la comparamos con los elementos que presenta el eje de los conflictos familiares y conyugales. El motor que guía a los espíritus malignos ya no es dominar el mundo, ni conseguir el libro de los muertos; ahora es hallar una daga antigua que es capaz de matarlos. El motivo es tan absurdo que uno hubiese esperado ciertas ironías asociadas a este asunto, pero como ello no ocurre, debemos interpretar seriamente esa dirección. Lo ridículo ni siquiera es solo la trivialidad de todo el tema, sino el hecho de que las entidades no adviertan la presencia del arma blanca cuando la tienen delante de sus narices en varios momentos.

Creo que la película tuvo una buena intención y un planteo inicial muy sugerente, que le hubiese permitido al argumento moverse con cierta libertad en relación al género, sobre todo para no depender dramáticamente del componente sobrenatural, y hacer de este únicamente un escenario o un marco narrativo para que el terror y la dimensión psicológica se retroalimentaran mutuamente. Lamentablemente, el relato no continúa con esta lógica y los dos últimos tercios del filme son una seguidilla de lugares comunes y trillados del puro slasher.

Raimi, en la trilogía original, había conseguido cierta independencia con relación a este tópico narrativo, fortaleciendo la dimensión irrisoria de los acontecimientos y los personajes. Las últimas tres películas, por el contrario, abandonan esta estrategia y apuestan por una representación pura y tradicional del género. Esto no resulta reprochable en sí mismo, siempre y cuando la propuesta no sea demasiado previsible, es decir, que no resulte todo el relato una mera puesta en escena de recetas y clichés. En comparación con las versiones de 2013 y 2023, la más reciente es claramente superior, pero no llega a ser un logro, pues el compromiso entre el género y la estrategia comunicativa no ha quedado saldado.

Título: Evil Dead: En llamas.
Título original: Evil Dead Burn.
Dirección: Sébastien Vaniček.
Intérpretes: Souheila Yacoub, Hunter Doohan, Luciane Buchanan, Tandi Wright, Erroll Shand, Maude Davey y George Pullar.
Género: Terror sobrenatural, Gore.
Calificación: R- 17 años.
Duración: 110 minutos.
Origen: EE.UU./ Nueva Zelanda/ Canadá.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: UIP – Sony Pictures Argentina.
Fecha de estreno: 09/07/2026.

Puntaje: 4 (cuatro)

Posesión infernal (2013), por Marisa Cariolo
Evil Dead: El despertar (2023), por Soledad Colina

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