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lunes, 13 julio 2026
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Maridos en acción: Tres son multitud

Por Francisco Nieto, corresponsal en España

La decisión más divertida de Park Gyu-tae es tratar a dos padres inseguros como figuras de acción dispares metidas en la misma caja de juguetes. Uno es un policía de narcóticos con una imagen heroica de sí mismo y una peligrosa obsesión con las esposas. El otro es un veterinario más joven que parece más tranquilo, amable y, exasperantemente, mejor adaptado. Entonces, un secuestro convierte su rivalidad doméstica en una carrera de obstáculos de acción y comedia, y Maridos en Acción encuentra su mejor ritmo al ver cómo el orgullo se transforma en pánico.

La premisa es sencilla. Hwang Choong-sik arresta al narcotraficante Ma Do-jun tras desmantelar una operación de narcotráfico impulsada por un programa de IA llamado NABI. La esposa y socia de Do-jun, Hye-ran, responde secuestrando a la exesposa de Choong-sik, Si-nae, y a su hija Yeon-ju. Para recuperarlas, Choong-sik debe colaborar con Lee Min-seok, el actual esposo de Si-nae y la otra figura paterna de Yeon-ju. Kim Yong-gang, un gánster recientemente liberado, irrumpe en la trama con su ego herido y su propia pretensión de ocupar un lugar en la jerarquía criminal de Incheon.

Choong-sik y Min-seok son los pilares de la película porque su conflicto, más allá de los gritos, tiene una dimensión emocional. La escena del recital escolar lo deja claro antes de que la trama del rescate se desarrolle por completo. Ambos hombres llegan por Yeon-ju, ambos quieren hacerse un hueco en su vida y ambos ya están irritados antes de que suene la llamada del secuestro. La gracia no reside simplemente en que el exmarido y el marido actual se odien, sino en que se pelean por una hija que tiene espacio para ambos, mientras actúan como si la paternidad fuera un trofeo con una sola plaza reservada.

La película capta a la perfección cómo los hombres demuestran su competencia bajo presión. Choong-sik elabora planes que al instante generan nuevos problemas. Min-seok alardea de su habilidad física, pero la mala suerte, tan propia de las comedias de acción, le da una lección de humildad. Su relación se vuelve cómica porque ninguno de los dos es inútil, pero tampoco tan capaz como cree.

La trama es tan predecible que se intuye el siguiente giro argumental desde el principio. Park lo soluciona dándoles a los chistes una función clara. La obsesión de Choong-sik con las esposas, que se introduce durante un arresto inicial, cobra sentido cuando más tarde saca una cantidad absurda de esposas al perseguir a Do-jun. Es un chiste limpio, pero también revela algo sobre él: confía más en el equipo que en el instinto, más en el procedimiento que en la razón.

Yong-gang protagoniza el gag recurrente más ingenioso de la película. La gente no deja de pronunciar mal su nombre, y su ira crece sin cesar porque es lo único que le queda. La cárcel le costó su territorio. Do-jun cambió el negocio de las drogas sin él. Su antigua aura se ha desvanecido. Así, la pronunciación se convierte en su último y pequeño trono, y Yoon Kyung-ho lo custodia con gloriosa seriedad.

La acción funciona mejor cuando se siente como una extensión de la vergüenza. La pelea en el almacén le da a la película su primer gran estallido de comedia física. Las persecuciones de autos son mejores, en parte porque exponen la autoimagen de Min-seok en movimiento. Su elección de vehículo, su confianza en los deportes extremos y la forma en que cada plan se convierte en desastre transforman el movimiento en desarrollo del personaje. La persecución en bote, el caos del parapente y el monstruo del congelador llevan la película al terreno de la caricatura sin romper por completo el hilo emocional.

Maridos en acción alcanza su máximo esplendor cuando la emoción y la estupidez se combinan a la perfección. Una persecución de coches funciona porque Min-seok quiere demostrar su valía. Un chiste sobre nombres funciona porque Yong-gang está aterrorizado de volverse irrelevante. La pelea final funciona porque los hombres han pasado toda la película aprendiendo que la unión hace la fuerza.

El director Park Gyu-tae no reinventa la comedia de acción, y el guion se vuelve repetitivo cuando abusa de la típica tensión de las películas de colegas. Aun así, la película comprende algo que muchas comedias más comerciales olvidan: el caos impacta más cuando proviene de personas con sentimientos heridos, no de máquinas de chistes esperando el impacto. Choong-sik y Min-seok pueden ser ridículos, pero su miedo a decepcionar a Yeon-ju le da vida a la tontería.

Título: Maridos en acción.
Título original: Nampyeondeul (tcc Husbands in action).
Dirección: Park Gyu-tae.
Intérpretes: Jin Seon-kyu, Gong Myung, Kim Ji-seok, Yoon Kyung-ho, Kang Han-na, Lee Da-hee y Jeon So-min.
Género: Comedia, Acción, Crimen.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 107 minutos.
Origen: Corea del Sur.
Año de realización: 2026.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 19/06/2026.

Puntaje: 6 (seis)

 

 

 

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