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sábado, 9 mayo 2026
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De trapito a bachiller: El saber no ocupa lugar

Por Pablo E. Arahuete

El título de este documental de Javier Di Pasquo es lo suficientemente elocuente para sintetizar los pros y contras de esta propuesta quizás más adecuada para la televisión que para el cine. Básicamente el principal problema obedece a la sumatoria de temáticas abordadas sin la profundidad necesaria como para sacar alguna idea sobre la experiencia de una educación no convencional con intenciones de inclusión, que considera al conocimiento como una manera de hacer política y que es justo decirlo no esconde su rasgo ideológico sino que lo equipara con un saber que se puede transmitir entre profesores y alumnos que prácticamente no se diferencian.

Pero el eje de esta historia en realidad se concentra en la radiografía de Gonzalo, quien desde su más temprana infancia tuvo que apañarse solo en la calle dado que su familia adoptiva nunca lo tuvo presente. Digamos que la escuela de la calle fue la única donde Gonza aprendió a sobrevivir como cuida coches con el plus de lavacoches, a quien aceptara como parte de su trabajo cotidiano. En ese contexto de situación de calle, sometido a los códigos de un mundo peligroso, resultaba impensado salir a flote a partir de la constancia y perseverancia para conseguir ser alguien y así soñar con un futuro mejor. Esa chance se concretó al tomar contacto con una iniciativa que surgió en el germen de la lucha de la resistencia de una cooperativa, La Maderera Córdoba, que convirtieron las instalaciones inactivas en aulas de un bachillerato destinado a dar lugar a aquellos estudiantes que no se encontraran representados o directamente ignorados por el sistema educativo tradicional.

Así las cosas, la historia de Gonzalo se entrecruza con otras experiencias de sus compañeros de curso; con las marchas y contramarchas para llevar adelante el proyecto educativo, siempre apuntando a esa idea transformadora que acuñaba el pedagogo Paulo Freire pero demasiadas aristas dificultan un horizonte claro para que el documental encuentre el rumbo y en ese devaneo de ideas sueltas o anhelos incumplidos se desarma todo su andamiaje conceptual.

De trapito a bachiller por momentos se contagia de la misma incerteza que exponen sus retratados, aunque en ciertas instancias pareciera encontrar el camino de inmediato se diluye en lo anecdótico y deja abierto un interrogante incómodo: ¿qué se quiere contar? Más allá, claro está, de la historia de vida de Gonzalo y su ejemplificadora travesía entre la impotencia, la voluntad, y la esperanza puesta al servicio de la creatividad para torcer el rumbo cuando el horizonte parece inalcanzable.

Título: De trapito a bachiller.
Título original: Idem.
Dirección: Javier Di Pasquo.
Fotografía: Martín Bravo.
Intérprete: Gonzalo Alvarenga.
Género: Documental.
Calificación: Apta todo público.
Duración: 101 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2013.
Distribuidora: Independiente.
Fecha de estreno: 20/02/2014.

Puntaje: 4 (cuatro)

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