Con Tv Utopía (2011), Sebastián Deus había encontrado desde el documental una buena herramienta de comunicación para reencontrarse desde su experiencia personal con el proyecto de un canal muy poco convencional, que desde la clandestinidad marcó una tendencia en lo que a medios de comunicación alternativa se refiere. La experiencia en primera persona y la búsqueda casi a ciegas de la identidad de su abuelo, una travesía desde Necochea a España, forma parte de Por el camino de Modesto, el nuevo documental de Sebastián Deus, que se exhibe en el 29 Festival de Mar del Plata y sobre el que nos habla su director en esta entrevista exclusiva que a continuación compartimos con todos ustedes.

Pablo E. Arahuete: Tu documental empieza por el último lugar del viaje de tu abuelo y luego se instala en el periplo antes del exilio ¿Cuál fue el criterio que tuviste en cuenta para planearlo de esa manera?

Sebastián Deus: Tomé la decisión de desandar el camino que había hecho mi abuelo en forma inversa ya que no sabía nada de su historia. Me preguntaba por dónde empezar cuando no hay datos ni fotos, ni gente que pudiera contarme qué había pasado. Entonces, fui a Necochea porque el certificado de defunción así lo indicaba. Allí encontré su tumba sin ninguna placa recordatoria. Cuando encaré la película me di cuenta que transitar ese camino a la inversa era una forma de volver, de restaurar algo de su memoria. Como si los lugares por donde pasó pudieran conectarme con él.


P. E. A.: ¿Qué representó para vos tomar contacto con ese pasado histórico y en el lugar de los acontecimientos?

Sebastián Deus: Pienso que no sólo heredamos códigos genéticos, enfermedades o rasgos de nuestros antepasados. También sus vivencias quedan plasmadas en los descendientes, como una memoria subyacente que puede ser despertada. Cuando la transmisión de la historia familiar se corta por alguna razón (separación, exilio u ocultamiento) esa memoria queda obturada y encapsulada y los descendientes quedan a la deriva. Sobre todo cuando se trata de exiliados que deben viajar lejos de su país y quizás no volver nunca más.
En mi caso, me llevó mucho tiempo comprender lo importante que era para mí poder reconstruir algo de esa historia. Al investigar para la película tomé contacto con la terrible historia del holocausto Español y los padecimientos de miles de personas como mi abuelo o mi padre. Me sirvió para conectarme con muchas partes de mi personalidad y entender mejor quien soy. Ya que durante mucho tiempo venía trabajando en documentales sobre los pueblos originarios en Argentina sin saber que mi propia familia había sido víctima de la persecución en Europa. Al llevar mi cuerpo por esos mismos lugares donde él quizás pudo haber pasado era como si también volviera mi abuelo conmigo.

P. E. A.: Utilizás el recurso del sonido en off como parte de la presencia de ese pasado desde la silbatina de balas o explosiones en diferentes segmentos del documental ¿Tuviste en mente otro tipo de recurso narrativo para traer el recuerdo a la pantalla?

Sebastián Deus: En un principio pensé muchos recursos ya utilizados en películas que tratan sobre la memoria o la búsqueda de la historia familiar, desde las fotos o imágenes de archivo, los testimonios o la voz en off del narrador. Fotos familiares, sólo tenía dos. Desde un principio, me propuse no usar imágenes de archivo de la época, ya que mi búsqueda iba por un lado más de la experiencia sensorial en la actualidad. Pensé en una voz en off personal relatando el viaje, pero después la descarté ya que como aparezco en pantalla llevando el relato creo que sería muy autorreferencial.
Había visto varias películas de gente que busca sus antepasados como por ejemplo Familia Tipo y tenía en claro que por la imposibilidad de tener testimonios directos, ese modelo era imposible para mí. Me pregunté cómo hacer una película sobre el exilio de mi abuelo sin ningún dato concreto. Entonces pensé que tenía alguna vaga idea del camino, los lugares por donde había pasado, también la certeza de que yendo a ellos algo iba a aparecer. Decidí hacer una película con los mismos criterios de una ficción (sin placas explicatorias, ni voz en off, sin testimonios a cámara, etc.) es una película de un tipo que busca datos de su abuelo y se embarca en una viaje donde quizás no encuentre nada, sólo lugares vacíos. En su subjetividad imagina y escucha los sonidos del pasado (porque el sonido está en un plano distinto de la imagen y permite aflorar el nivel fantasmático).
Me interesa el pasado y sus rastros en los lugares; creo que en el plano espiritual los espacios quedan cargados de la historia. Mi trabajo era develar ese plano intentando hacer surgir el pasado. Planteamos la idea con el sonidista y luego en montaje se fue puliendo.

P. E. A.: ¿Cuál fue tu motivación personal para llevar a cabo la investigación teniendo presente la escasez de datos?

Sebastián Deus: La identidad es un tema muy complejo. Por suerte en nuestro país se ha avanzado mucho en ese plano, siempre me sentí muy emparentado con los hijos de desaparecidos y entendiendo su problemática. Desde chico con mi hermano preguntábamos por la familia paterna, mi padre había muerto y luego no hubo más contactos con ninguno de ellos. Fue algo que siempre me afectó ya que no había ningún relato familiar ni bueno ni malo, simplemente un vacío, una incógnita. Imaginaba posibles explicaciones, pero no había nada concreto.
Ya más grandes logramos conocer unas tías segundas que habían conocido a Modesto, pero ellas relataban que durante 8 años no habían visto a mi abuelo porque no sabían qué había hecho en la guerra. Luego de muchos años y ya desarrollando una carrera en el documental sentía que no podía seguir esquivándole el bulto a esta historia. Lo sorprendente fue descubrir el increíble periplo que hizo mi abuelo. Al llegar acá nunca se lo contó a nadie, ni siquiera a sus amigos más cercanos.
Sé de otros casos parecidos, parece ser uno de los modos de adaptación de los exiliados al nuevo país, algunos se enquistan en sus tradiciones y otros deciden hacer borrón y cuenta nueva olvidándolo todo. Después de haber hecho la película siento como un alivio, como si algo de lo familiar hubiera encontrado su sitio. No porque yo haya develado la ” verdad”, sino porque construí un relato del pasado que permite esa transmisión a las nuevas generaciones.

P. E. A.: ¿En qué cambió tu mirada sobre tu abuelo antes, durante y después de la investigación?

Sebastián Deus: Antes de la película sabia muy poco de él, no lo había conocido. Ni siquiera tenía fotos. Cuando empecé la investigación fue muy emocionante porque encontré unas pistas que permitieron avanzar en hipótesis concretas. Armé la preproducción y el viaje con un itinerario en mente. Pero 15 días antes de viajar apareció el legajo militar de mi abuelo y ahí cambió todo. Tuve que replantear el viaje e incluir otros lugares. También fue increíble que a partir de la intuición fuimos a lugares como Barcelona y una vez allí descubrimos que fue la ciudad donde se casó.
Ahora que terminé la película, mi mirada sobre él cambió totalmente. Fue un héroe de guerra, un tipo muy valiente, obrero y militante político muy comprometido con la República. Al cruzar luego a Francia, debió enfrentar al Nazismo (una de las líneas que no se exploran en la película es su participación en la resistencia Francesa que fue confirmada hace poco por un historiador).
Siento que ahora lo conozco, no sólo en lo político sino como ser humano, era chistoso y bromista. Muy bueno con las manos para arreglar cosas, le gustaba pescar cangrejos en la costa de Necochea, parecido a su Mugardos natal.

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