afiche boi neonSinopsis: Iremar trabaja en las vaquejadas, el tradicional rodeo del noroeste de Brasil. Pero el país está cambiando dramáticamente, y la floreciente industria textil de la región despierta nuevas ambiciones en él, que empieza a soñar con el diseño de moda.

Por Pablo Martinez Dutra

Reseña: Poco a poco, y luego de la hipnótica Vientos de Agosto, Gabriel Mascaro se va abriendo camino como uno de los realizadores más interesantes de Latinoamérica. En tiempos en que la adulación a los cineastas de estas tierras pasa más por el efectismo y la ampulosidad de directores como Iñárritu o Campanella, viene bien un baldazo de agua fría para recordarnos qué es el buen cine sudamericano.


Mascaro planta la cámara en el lugar perfecto, y tiene reminiscencias de una infancia cerca de las vaquejadas brasileras, que se fueron transformando conforme el panorama industrial del país hacía lo propio. Así, en Boi Neon somos partícipes de la transformación de los personajes por este contexto, mientras escapamos a todos los estereotipos de los vaqueros y vemos a hombres bellísimos de cuerpos esculpidos interesarse por el diseño de indumentaria o su propio peinado.  Durante ese proceso, Mascaro hace una road movie provocativa (no provocadora, como dirán algunos confundidos) en la que asistimos a paisajes impresionantes y escenas sumamente intimistas y humanas. No, cuando salimos del cine no hablamos de la masturbación a un caballo –con eyaculación facial incluida- ni de una escena de sexo explícito de 5 minutos con una embarazada de 9 meses. Esto es mucho más. Esto es cine. Es el cine de Gabriel Mascaro. Apúntense ese nombre.

Reseña BAFICI: Situado en el noreste de Brasil, este film galardonado en el último Festival de Venecia hace foco en el mundo de las vaquejadas, una práctica tradicional en la que dos vaqueros montados a caballo tienen como objetivo derribar a un toro agarrándolo de la cola. Se podría trazar un paralelismo entre el protagonista del film y su director. Por un lado, el primero confecciona, de manera minuciosa y apasionada –y sin que sepamos hacia dónde se dirige su acción–, un traje de baile que brillará al final; por el otro, Gabriel Mascaro va tejiendo la trama de su película con precisión y agudeza, y pone el eje de su mirada en las acciones cotidianas de los personajes, en la particularidad del contexto rural en el que se encuentran, con la confianza de que nos conducirán a un desenlace deslumbrante.

Dirección:Gabriel Mascaro – Orígen: Brasil, Uruguay y Holanda – Año: 2015 –Duración: 104 minutos – Intérpretes: J. Cazarré, 
A. Santana, C. Pessoa, M. Jinkings y V. de Oliveira

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