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martes, 10 febrero 2026
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La madre de las estafas: La reina del timo

Por Francisco Nieto, corresponsal en España

Si alguna vez has visto un documental sobre estafas en Netflix, no te va a sorprender nada de lo que se explica aquí. Bad Vegan; No confies en nadie; Dirty Money y Quien maneja los hilos: tras la pista de los mayores impostores todavía se pueden visionar en la plataforma, y por lo que se ve deben de funcionar muy bien en cuanto a cifras de espectadores, porque este tipo de obras van cobrando cada vez más protagonismo y no pasa un mes sin que se estrene alguna producción protagonizada por el embaucador o embaucadora de turno. Ahora nos llega La madre de las estafas, título bastante bien buscado en castellano de la original Con Mum, que traducido sería algo así como “estafadora” a secas.

El protagonista de esta entretenida tragicomedia es un reputado chef británico que se va a ver envuelto en un embrollo de mil pares de narices cuando su madre, a lo que no conocía, se entrometa en su vida de mala manera y acabe con su paciencia y con algo más importante que aquí no desvelaremos; una consecuencia inesperada del trajín al que se ve abocado, que se confiesa justo al final del documental y que deja un poso demasiado amargo que contrasta sobremanera con el tono jocoso que había presidido hasta entonces el conjunto.

El documental de poco menos de hora y media dirigido por Nick Green, quien ya atesora en su haber un buen número de documentales interesantes, caso de los premiados Zuckeberg: el rey del metaverso; La vida a todo color, con David Attenborough o Putin: de espía a presidente, sigue al pie de la letra el guion habitual de un documental sobre estafas, destacando principalmente por cómo se vuelve cada vez más trágico hasta el final. Y es que Graham Hornigold, el hijo engañado, no lo ha tenido fácil en su vida.

El abuso (es desgarrador cuando confiesa el maltrato sufrido por parte de su padre y las secuelas físicas que le produjo), el abandono y la confusión marcaron su vida desde la infancia hasta la edad adulta, cuando finalmente encontró pareja en su esposa Heather y una vocación en su negocio de pastelería (es cofundador de Longboys Doughnuts y ha aparecido en MasterChef, entre otros logros). Pero algo que no tenía era una madre. Y más le hubiera valido continuar huérfano…

Lo que es alucinante no es que la madre aparezca de la nada como si tal cosa, sino que resulta ser una mujer bañada en riqueza que despilfarra sin rubor alguno: se aloja en los mejores hoteles; compra los coches más espectaculares; y encima es dadivosa como nadie, pues los regalos a sus recién conocidos y a otros que colaboran en sus negocios se cuentan a puñados. Nosotros ya sabemos que la cosa va a traer complicaciones y que la trampa y el cartón están a la vuelta de la esquina, pero los pobres a los que les va a caer la gorda ni se lo ven venir.

Y eso que no se priva a la hora de inventarse linajes tan exóticos como que es descendiente directa (hija ilegítima para más señas) del Sultán de Brunei, y otras barbaridades por el estilo. Pero resulta tan convincente, y es tan cariñosa y buena con todo el mundo que cumple al cien por cien ese refrán que dice: “a Dios rogando y con el mazo dando”.

Durante el documental no para de hablar por teléfono con abogados, banqueros y socios varios. El personal de los hoteles de cinco estrellas la reconocía al instante. Al parecer, poseía una enorme fortuna de cientos de millones de libras, que aparentemente quería cederle a Graham porque solo le quedaban seis meses de vida. Y claro, ante la perspectiva de la muerte inminente, ¿quién va a osar oponerse a cualquiera de sus caprichos?

Y ahí es cuando observamos la parte más dolorosa de toda la obra, porque muchos hubiéramos actuado de igual forma. El hijo afligido va a hacer todo lo que esté en su mano para que su madre pase de la mejor manera sus últimos días de vida. Y de manera paulatina, y aunque al principio le cueste creerlo, irá dándose cuenta de que ha sido utilizado y que le han tendido la trampa más ruin posible. Y cuando quiere reaccionar ya no existe posibilidad alguna de que no salga escarmentado, y los daños colaterales afloran en su vida de modo irreversible. Además, se da la circunstancia de que él no es el único perjudicado de todo el entramado fraudulento. Otras personas también se ven arrastradas por la espiral de mentiras y embustes de quien no le duelen prendas de arrasar con lo que se le pone por delante, y el dinero de muchos acaba por irse por el retrete, y se quedan con cara de pasmo.

En definitiva, La madre de las estafas es bastante interesante y cautivadora, nos presenta una historia alucinante que te atrapa desde el minuto uno por el torbellino emocional que todo el fiasco va a provocar en todos y cada uno de los involucrados que se creyeron a pie juntillas los cuentos de la vieja. Una abuela entrañable que no dudó en sacarle las entrañas a todos los que confiaron en ella.

Título: La madre de las estafas.
Título original: Con mum.
Dirección: Nick Green.
Participaciones de: Graham Hornigold y Dionne Hornigold.
Director de fotografía: Oliver Schofield.
Montaje: Wes Thomas.
Género: Documental.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 88 minutos.
Origen: Reino Unido.
Año de realización: 2025.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 25/03/2025.

Puntaje: 6 (seis)

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