Sesiones de niñerx, rayos X que salen por los ojos, juegos con dildos, lecturas de pasajes de Edipo y animé porno en compañía de una madre: ¿en qué universo todos estos elementos podrían encontrarse en una misma película? Es complejo ponerle un título al proyecto de Bel Gatti. Lejos de inscribirse en las usuales categorías utilizadas para la producción cinematográfica, No puedo tener sexo se aparece como una suerte de ejercicio audiovisual que no deja a nadie indiferente.

El largometraje se inició con un objetivo muy claro: que su protagonista, luego de cuatro años de abstinencia, pueda finalmente tener sexo. La serie de eventos, que siguen a Gatti por los espacios y personas que frecuenta en su vida, muestran los vaivenes de esta búsqueda mediada por componentes de lo más delirantes. La producción no se rige por las reglas de un género, ni por un relato convencional; tampoco busca retratar las acciones cotidianas ni seguir un tiempo cronológico. Se construye en base a representaciones, una detrás de otra, que van desde escenas actuadas e interpretaciones de textos hasta recreaciones lúdicas con objetos como peluches y filmaciones en formato de redes sociales. Cada representación ocupa un fragmento bien delimitado de la película, los cuales se unen por placas con textos acompañados de un popurrí de stickers, emojis y avatares.
La producción es perturbadora. Se mueve por zonas aledañas al terror en escenas nocturnas (con un estilo un tanto psicodélico) y en los gestos y actuaciones de los participantes, que constantemente interpretan personajes que se comportan de maneras por fuera de lo común. Acentuado por la filmación en formato selfie y con cámara en mano, la película parece adentrarse en los rincones más oscuros del inconsciente de esta persona, lo que hace posible que se den este tipo de escenarios performáticos no congruentes con la realidad.
La sensación de extrañamiento es lo que prima a cada momento. La operación que se repite es la de poner en escena algo que descoloca, que no debería estar ahí. A partir del trabajo de edición, las imágenes se ven constantemente intervenidas, como aquellos efectos de relámpagos, flashes de luces o corazones voladores que interrumpen lugares conocidos. Pero esta sensación, un tanto siniestra, no es en pos de develar el “misterio” (que parece ser el puntapié de la película: explorar por qué Bel no puede tener sexo), sino más bien producto de un rejunte de cosas y pensamientos reunidos aleatoriamente, expresados sin ningún tapujo.
A medida que avanza el filme, las escenas comienzan a tener menos sentido y lo que persiste es aquella impresión de perturbación, producto del pastiche, en la que ya no es posible hilar una idea con otra o un elemento con el otro. Es un gran sinsentido del que sólo quedan en la memoria situaciones bizarras. El problema es que se trata de una película que deja las cosas libradas al azar, sin poder plasmar una mirada integrada de todos sus elementos. Como si por reunir esta especie de hechos absurdos, que sólo pertenecen al realizador, eso ya hiciese sentido de alguna manera.

Se ha escrito que esta es una película honesta, revolucionaria, que habla de una contemporaneidad en la que los vínculos se han roto por la exposición en las redes. La pregunta es cómo se llega a este tipo de lecturas. El cine no se hace solo. No porque el protagonista o los participantes usen efectos de Instagram, o haya un fundido encadenado que muestra un personaje del porno animé sobre el Jesús crucificado, significa que la película es una crítica a la Iglesia o a la sociedad contemporánea. Extraña y disparatada, No puedo tener sexo intentó construir un filme por fuera de las formas y modelos tradicionales, pero terminó absorbida en el facilismo del “sin sentido por el sin sentido”.
NUEVA FECHA DE ESTRENO: 14 DE AGOSTO a las 19:00
Ciclo Cine y Diversidad en Cine Arte Cacodelphia
Sábados 16, 23 y 30 de agosto a las 21:00
Cine Arte Cacodelphia
Título: No puedo tener sexo.
Título original: Idem.
Dirección: Bel Gatti.
Intérpretes: Bel Gatti, Maruja Bustamante, Verónica Rubano, Juana Ferrero Venier.
Género: Documental, Sexualidad.
Calificación: AM de 16 años.
Duración: 83 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2024.
Distribuidora: Cine Tren.
Fecha de estreno: 14/08/2025.
Puntaje: 2 (dos)
