Por Santiago Resnik

Hay películas malas, con malos diálogos o malas actuaciones o malas direcciones, pero después está El exorcismo de Anna Waters (2016), donde todas las anteriores -y aún más- convergen. Tanto es así, que hasta vale la pena cuestionarse si todo lo que se ve en pantalla es berreta o en realidad está hecho a propósito… claro que sólo vale cuestionar. Es berreta, punto.El Exorcismo de Anna Waters: 1, por presencia 6Pero para mostrar al film como tal, primero hay que dar las justificaciones pertinentes. En primer lugar, incoherencias despoilantes, por ejemplo, cuando la personaje principal baja al sótano “a oscuras” en busca de algo siniestro y claramente por las ventanas entra luz natural, que no dejaría nada a escondidas; otro claro ejemplo es la cama de la nena, ni siquiera se tomaron el trabajo de ponerle sábanas, queda hasta la duda de si El Exorcismo de Anna Waters: 1, por presencia 4es intencional o simplemente grasa. Segundo, la cinta comienza con una fuerte tendencia a remarcar el día y la ciudad en el extremo izquierdo inferior de la pantalla, cual Expedientes Secretros X, para luego nunca más hacerlo, y entre los viajes de ida y vuelta a Singapur -y que el elenco es virtualmente occidental- no se entiende de qué lado del charco se está. Y de los cartelitos al estilo X-Files tampoco se volvieron a acordar.

Increíblemente, El exorcismo de Anna Waters logró llegar a la cartelera argentina -incomprensible cómo estos lugares no se le ceden a cualquier tipo de cine nacional- y difícilmente sea vista por alguien. De ser así, es altamente recomendable apelar a la descarga online y verla en la comodidad del hogar, ya que la hora y 35 minutos de duración pueden llegar a tornarse en 4 o 5 horas y, por descarte, uno necesite hacer dos, tres, cuatro y hasta cinco intervalos.


El Exorcismo de Anna Waters: 1, por presencia 1Aspectos positivos en un examen que obtiene un “1” no hay, pero como datos de color, podría decirse que se encuentra la música de ambientación. Por supuesto que no se mueve jamás del nivel cliché grasa, sino que además está en perfecta sincronía con sonidos producidos por los personajes. Violines chillando (estilo Psicosis), seguido de tambores aplastantes (a lo Nolan, bien aturdidor) y remata con una llamada entrante al celular, como armonizado para el llanto o la carcajada, a gusto. En la delgada línea entre la genialidad y la boludés, pero siempre del lado de la boludés.

El desgano que se siente desde la pluma -o teclado- del mismísimo guionista yEl Exorcismo de Anna Waters: 1, por presencia 2
director Kelvin Tong se esparce como un melanoma hacia los diálogos y a las mismas actuaciones. Gags que rozan la imbecilidad, como una tablet haciendo las veces de tablero Ouija, o lo imposible que resulta enfatizar lo suficiente la cantidad de veces que se cae en lugares y situaciones comunes, siempre con énfasis en “enfatizar”.

Y con el espíritu olímpico a flor de piel, el oro se lo llevan, al igual que las nadadoras, compartido entre el demonio/monstruo, hecho en computadora, con habilidades de hacker, al gran estilo de la serie Mr. Robot; y la personaje secundaria “singapureña número 2”, arrancándose su propio corazón sólo con un cuchillito y sus manos, para revivir al instante. Todo, mientras está siendo observada por los demás personajes -secundarios y primarios- por webcam. Y El Exorcismo de Anna Waters: 1, por presencia 3como broche paradójico de oro, en este empate ya dorado por demás, la misma “singapureña” resurgida es la única en toda la película en si “dar miedo”, aunque sea sólo por un instante.

El exorcismo final… qué decir del exorcismo final. El cura -con renovada fe- que ya conoce al demonio de un enfrentamiento pasado; la nena posesa con su clásico giro 360 y la infaltable charla técnica previa del cura, cual Carusso Lombardi.

Una película para tirar directo a la papelera de reciclaje, que además deja abierta la puerta a pensar en los negocios de las distribuidoras con los cines argentinos. Es una falta de respeto a todo el cine nacional que El exorcismo de Anna Waters llegue a salas comerciales con tal impunidad.

El Exorcismo de Anna Waters: 1, por presencia 8Título: El exorcismo de Anna Waters
Título original: The faith of Anna Waters
Dirección: Kelvin Tong
Intérpretes: Elizabeth Rice, Matthew Settle, Rayann Condy, Adina Herz, Pamelyn Chee, Elizabeth Lazan, Jaymee Ong, Kheng Hua Tan, Adrian Pang, Colin Borgonon
Calificación: Apta para mayores de 13 años
Género: Terror
Duración: 95 minutos
Origen: Estados Unidos, Singapur
Año de realización: 2016
Distribuidora: Distribution Company
Fecha de estreno: 18/08/2016

Puntaje 1 (uno)

No hay comentarios

Dejar una respuesta