Luego de una prolongada sequía creativa la Walt Disney Company ha vuelto a acertar un pleno con la simpatiquísima historia que propone Encantada. Habiendo visto la proyección en una sala atestada de chicos y, sobre todo, chicas –el natural destinatario de la obra- queda más que claro el poder hipnótico que ejerce la misma sobre su público. En muchas escenas puntuales el aplauso espontáneo que brota de la platea me ha conmovido y sorprendido gratamente. No logro recordar cuándo fue la última vez que presencié un fenómeno similar. Remitiéndome a las pruebas he aquí una verdad incuestionable: Encantada es una ganadora total. Fascina a los nenes y, debo admitirlo, también me fascinó a mí dado que la disfruté tanto como ellos. ¿Me estaré ablandando con los años o será apenas una regresión nostálgica al mágico territorio de la infancia?

Encantada: Feliz regresión a la infancia 3La premisa del filme, como suele gustarles a los ejecutivos de Hollywood, puede sintetizarse en una sola oración: “los personajes animados de un cuento infantil van a parar al mundo de los humanos por las malas artes de una maléfica reina”. El hallazgo es que al aparecerse en la nada bucólica ciudad de Nueva York los tiernos dibujitos se convierten en auténticos seres humanos. Una suerte de recorrido inverso ocurría en ¿Quién engañó a Roger Rabbit? donde el detective Eddie Valiant ingresaba al universo paralelo de Toontown aunque sin perder su fisonomía humana. Son dos maneras diametralmente opuestas de encarar una idea similar.

El guión de Encantada plantea una fantasía delirante inspirada en algunos de los más tradicionales cuentos infantiles (La cenicienta, Blancanieves y La bella durmiente son sólo algunos de ellos). A diferencia de tantos otros productos equivalentes que buscan la risa como un fin último, el filme de Kevin Lima no se conforma con eso y apunta a ganarse el corazón de los espectadores con humor blanco, mucha ingenuidad y la magnífica presencia de la adorable Amy Adams en el rol protagónico. Para determinar si lo logra o no basta con volver a leer el primer párrafo de esta nota.


Recién llegada a la Gran Ciudad, Giselle se asombra por la hosquedad de la gente que ni siquiera se detiene cuando ella le solicita su ayuda. La suerte cambia al cruzarse con el joven y pintón viudo Robert Philip (sobria actuación de Patrick Dempsey, recordada estrellita adolescente allá por los 80’s) que primero por pedido de su hijita Morgan (Rachel Cowey) y luego por esas cosas del amor, decide darle una mano. El contraste entre la bondadosa Giselle y el descreído Robert propicia algunas de las mejores escenas de la película. Lógicamente hará su aparición el príncipe Edward (en una festiva interpretación del ex Cíclope James Marsden) quien irá al rescate de su amada seguido por la ardillita Pip (un formidable relevo cómico), el chambón de Nathaniel (el gran Timothy Spall) y en el final por la mismísima Reina Narissa (Susan Sarandon, a sus anchas) cuya maldad originó todo el entuerto. Un guiño a La bella durmiente asegura la espectacularidad visual en el clímax con un enfrentamiento entre la Reina –mutada en algo que no revelaremos aquí pero muy fácil de deducir- y Giselle. Que gane la mejor.

Como de costumbre en Disney, no podían faltar las típicas canciones de Alan Menken Encantada: Feliz regresión a la infancia 4(galardonado con el Oscar por su trabajo en La sirenita, La bella y la bestia, Aladdin y Pocahontas); esta vez acompañado por el letrista Stephen Schwartz. La secuencia musical ambientada en el Central Park se goza con todos los sentidos (pese al poco claro doblaje al español) y con una sonrisa perenne en el rostro mientras movemos la patita siguiendo el compás. Las restantes no superan la funcionalidad pero tampoco sería justo reclamarles más que eso.

A los que acusan a Encantada de facilista por no aportar nada nuevo al género les recuerdo que este tipo de comedias románticas necesita de una mirada más naif y alejada del cinismo con que nos manejamos los adultos. Además de la trama también hay otros elementos a tomar en cuenta para calificar la eficacia del producto. Encantada los tiene en su justa medida y es una convincente rentrée de Disney a las fábulas clásicas que, con el perdón de Pixar, fueron las cartas ganadoras con las que la empresa se forjó un nombre y un prestigio vigente hasta el día de hoy. Eso, señores, merece y debe respetarse como corresponde.

El staff opinó:

-No voy a negar que la película tiene su costado simpático ni que la extraordinaria Amy Adams es una auténtica princesa, pero Encantada, a priori, parecía operar a base de un ingenio que no pasó del trailer publicitario. Los mejores momentos, que son minoría, son aquellos en los que se intenta re-crear a partir de las premisas clásicas de los cuentos de hadas; sólo que la mayor parte del relato termina enterrado en los envejecidos, aburridos y poco perspicaces convencionalismos Disney. Una pena…- Juan Blanco (5 puntos)

Encantada: Feliz regresión a la infancia 2Título: Encantada.
Título Original: Enchanted.
Dirección: Kevin Lima.
Intérpretes: Amy Adams, James Marsden, Patrick Dempsey, Timothy Spall, Idina Menzel y Susan Sarandon.
Género: Comedia, Animación, Familia, Fantasía.
Clasificación: ATP.
Duración: 107 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2007.
Distribuidora: Buena Vista.
Fecha de estreno: 03/01/2008.

Puntaje: 8 (ocho)

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