Por Emiliano Fernández

La Reencarnación (2016) es uno de esos productos que ayudan a poner en primer plano la necesidad de heterogeneidad en el terror contemporáneo: estamos ante una obra disfrutable que aprovecha cada uno de sus componentes de la mejor manera posible, siempre apuntando a respetar al espectador.

Durante los últimos meses hemos sido testigos de un resurgimiento del horror gracias a una serie de películas que elevaron la vara cualitativa nuevamente y lograron reposicionar al género como uno de los más vitales dentro del panorama cinematográfico internacional, a pesar de esa tendencia de los distribuidores argentinos orientada a pretender “balancear” un film prodigioso -que consigue abrirse paso hacia la cartelera local- con dos o más estrenos deficientes posteriores. Dentro de un estado de cosas hegemonizado por los extremos opuestos de las joyas y los bodrios impresentables, lo que realmente hace falta es un mayor número de propuestas que sin llegar a descollar, por lo menos dignifiquen al terror vía la eficacia y el desparpajo formal, dos características que suelen escasear cuando dependemos de los autores individuales para la aparición de obras que esquiven los clichés adolescentes.


Así como la industria norteamericana es la responsable excluyente del culto a la repetición y la mediocridad ad infinitum, también en ocasiones nos regala productos tan simpáticos como el que hoy nos ocupa, La Reencarnación (Incarnate, 2016), un trabajo que hace del tono trash, la mezcolanza de referencias y la excelente interpretación de su protagonista, el gran Aaron Eckhart, sus principales virtudes. Aquí nos topamos con una estructura básica de posesión diabólica símil El Exorcista (The Exorcist, 1973), esa posibilidad de penetrar en los sueños/ el inconsciente vinculada a opus como Pesadilla en lo Profundo de la Noche (A Nightmare on Elm Street, 1984), La Celda (The Cell, 2000) y El Origen (Inception, 2010), y un grupito de investigadores paranormales un tanto bizarros que nos remiten a Poltergeist (1982), La Noche del Demonio (Insidious, 2010) y otras creaciones semejantes.

Curioso como suena, el director Brad Peyton y el guionista Ronnie Christensen, cada uno artífice de una generosa tanda de desastres pasados, en esta oportunidad parecen haber aprendido la lección y/ o simplemente tener buen gusto para el horror. La historia gira alrededor del Doctor Ember (Eckhart), un hombre que cuenta con la singular habilidad de introducirse en la mente de las personas poseídas para destruir las patrañas que los engendros del averno les hacen creer a los sujetos, con el fin último de traer a la realidad a las víctimas y así salvarlas. El “paciente” de turno es Cameron (David Mazouz), un niño que cayó presa de Maggie, una entidad que ya tiene unas cuantas muertes en su haber, entre las que se encuentran la esposa y el hijo del apesadumbrado Ember. En todo el asunto hasta interviene el Vaticano vía una representante especial, Camilla (Catalina Sandino Moreno), que pasa a mediar entre Ember y la progenitora de Cameron, Lindsey (Carice van Houten).La Reencarnación: Destruyendo la mentira 3

La idiosincrasia anticondescendiente y el interés por el desarrollo de personajes -por sobre el berretismo de los jump scares cronometrados- son elementos que le juegan muy a favor a la propuesta ya que permiten conocer a fondo a los distintos involucrados y efectivamente preocuparse por su destino, un enclave que se sitúa próximo a los rasgos y las motivaciones (esas mismas que nunca terminamos de descubrir en la enorme mayoría de los productos mainstream de la actualidad). En este sentido, Peyton acierta al privilegiar la agilidad narrativa y el desempeño apasionado de Eckhart, un actor que calza perfecto en el andamiaje del relato porque “maquilla” el trasfondo desvergonzadamente exploitation de la trama en general. La Reencarnación es una película muy digna que recupera aquella noción setentosa del terror que vincula al poder con los parásitos que se alimentan de los crédulos a través de sonseras y mentiras… cualquier similitud con la realidad no es pura coincidencia.

La Reencarnación: Destruyendo la mentira 1Título: La reencarnación
Título original: Incarnate
Dirección: Brad Peyton
Intérpretes: David Mazouz, Aaron Eckhart, Carice van Houten, Catalina Sandino Moreno, Karolina Wydra, John Pirruccello, Emily Jackson, Emjay Anthony, Breanne Hill
Calificación: No disponible
Género: Terror
Duración: 90 minutos
Distribuidora: Distribution Company
Origen: Estados Unidos
Año de realización: 2016
Fecha de estreno: 12/01/2017

Puntaje 6 (seis)

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