Por Iara Reboredo
El club de pesca muestra que no necesitan de grandes conflictos para poner en evidencia lo peor de las personas, a veces basta una oportunidad inesperada para que la ambición, la culpa y el egoísmo empiecen a salir a la superficie. Esa es la idea sobre la que se sostiene Gastón Revol Molina en su ópera prima, una comedia negra que utiliza situaciones cotidianas para construir un relato incómodo, cargado de ironía y con una crítica social que, aunque por momentos pierde fuerza, consigue mantener el interés gracias a sus personajes.

La trama sigue a una pareja que atraviesa una crisis y que, al descubrir el enorme valor de una obra de arte perteneciente a su empleada doméstica, comienza a tomar decisiones cada vez más cuestionables. A partir de ese punto, el guion desarrolla un incremento de tensiones que expone las miserias de sus protagonistas sin perder de vista el tono de sátira. Aunque algunos giros resultan previsibles, la película consigue sostener el interés gracias al conflicto moral que atraviesa cada uno de los personajes.
Uno de los aspectos mejor logrados en la dirección de Revol Molina es que apuesta por una puesta en escena contenida y evita exagerar los momentos de mayor tensión. La fotografía y el uso de los espacios contribuyen a generar una sensación de incomodidad constante, mientras que el montaje mantiene un ritmo sostenido que permite alternar entre el suspenso y el humor sin que ninguno de los dos registros termine imponiéndose por completo. Esa búsqueda de equilibrio le otorga personalidad a una propuesta que encuentra su mayor fortaleza en la incomodidad.
Las actuaciones acompañan con solidez el desarrollo del relato. Paula Brasca (conocida por su participación en Focus: Maestros del engaño) y Adrián Azaceta (La noche más larga) una pareja marcada por el desgaste y las contradicciones, logrando que sus conflictos resulten creíbles incluso cuando la historia se inclina hacia el humor negro. El elenco construye personajes imperfectos, atravesados por la codicia y las frustraciones personales, pero evita caer en los estereotipos clichés, eso favorece los dilemas éticos y hace que resulten creíbles. El espectador llega a comprender las motivaciones de cada personaje, incluso cuando sus acciones se vuelven cada vez más difíciles de justificar.

El club de pesca deja entrever una intención clara y una mirada autoral interesante, especialmente por la forma en que utiliza el humor para hablar de la ambición y la fragilidad de los vínculos humanos. Sin embargo, algunas decisiones narrativas hacen que el conflicto pierda intensidad y que varias de sus ideas queden apenas insinuadas. Aun así, debo decir que es una ópera prima con personalidad, que encuentra sus mejores momentos en la incomodidad de sus personajes y deja la sensación de que Gastón Revol Molina tiene un camino prometedor por recorrer.
CINE GAUMONT
SALA 3 – funciones 20:15 hs
(jueves 16 al miércoles 22/07)
Título: El club de pesca.
Dirección: Gastón Horacio Revol Molina.
Intérpretes: Paula Brasca, Iván Espeche, Adrián Azaceta, Matias Benedetti, Fernanda Cangi, Raúl Aliaga, Ronda Vázquez y Ricardo Pinelle.
Género: Thriller, Crimen, Comedia negra.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 93 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2024.
Distribuidora: Vi-Doc Distribuidor.
Fecha de estreno: 16/07/2026.
Puntaje: 6 (seis)
