Por Pablo Arahuete

Inspirada en un hecho real, la directora chilena Marialy Rivas explora en su segundo opus, Princesita, las fragilidades de la adolescencia cuando los adultos abusan del poder y del sexo como arma de dominación. La protagonista de esta historia atraviesa las confusiones propias del despertar sexual pero como una caperucita inocente duerme con el lobo depredador, oculto en un paternalismo místico y perverso. De ese cuento de hadas siniestro y de otras cosas hablamos con la directora de Joven y alocada, a punto de partir hacia Londres.

Pablo Ernesto Arahuete: – ¿Cuándo te divorciaste de la mirada Disney respecto a ese preconcepto infantil sobre los cuentos de hadas o clásicos, que supongo intentás erradicar con tu nueva película?


Marialy Rivas:Yo primero me acerqué a los cuentos infantiles antes que a Disney, leí los cuentos originales y son todas historias como para prevenir. La Caperucita Roja es un cuento sobre un abusador, a la Bella durmiente la viola dormida el príncipe y por eso no se despierta hasta dar a luz sus hijos. La Sirenita se convierte en espuma. En fin, todas formas de advertir a los niños de los peligros. Cuando los cuentos de los hemanos Grimm cruzan a Norteamérica es allí donde se ponen más ñoños y Disney termina infantilizando, y en cierta manera, matando esas historias. La idea de Princesita era utilizar estéticamente a Disney pero recuperar la oscuridad de las historias. 

Marialy Rivas: 7

P.E.A.: – Si bien te inspiraste en un hecho real de abuso de menores, la película es una fábula un tanto oscura. Si es así, ¿Cuál sería la moraleja de esta fábula?

Marialy Rivas:Quise relatar este hecho real como un cuento de niños para adultos. La moraleja entonces sería que las mujeres tenemos que destruirlo todo, todo lo que te reprime y te abusa para poder ser realmente libres.

Marialy Rivas: 1

P.E.A.: – Existe el preconcepto cultural de la inocencia de los niños que en cierta manera subestima esa capa de vulnerabilidad. ¿Estás de acuerdo que culturalmente se asocia a la pre adolescencia con ese concepto de inocencia?

Marialy Rivas:Efectivamente, los niños son vulnerables y creo que es labor de los adultos cuidarlos lo más que puedan. Y hacerlo en varias áreas. Investigando para la película, tomé contacto con psicólogas infantiles. Uno como adulto le da al niño las herramientas para comprender lo que le pasa, comprender el mundo. Ahora bien, si el mismo niño está en manos de un perverso, ese adulto puede manipular su cabeza muy fácilmente. Al abuso el niño lo siente en el cuerpo y como algo que no está bien. Creo que hay que conservar tanto esos cuentos originales como la inocencia de los niños, pero hablarles de las cosas tal como realmente son para no dejarlos a merced del “mal”. Es un trabajo complejo y cultural. Pasa algo similar con el debate sobre la enseñanza de educación sexual en adolescentes al pensarse que educarlos implicaría abrir las puertas al sexo cuando en las sociedades que logran superar los tabúes el sexo adolescente comienza mucho más tarde. 

Marialy Rivas: 2

P.E.A.: – ¿Cuál fue el criterio de utilizar la voz en off en la protagonista Tamara durante todo el desarrollo de la trama de Princesita? 

Marialy Rivas:No sé si criterio. Más bien te diría que yo trabajo bastante desde la intuición, tengo un diálogo constante con mi cabeza. La voz en off me gustaba porque al tratarse de una adulta transmite ambigüedad. Puede ser un recuerdo o también preguntarte si esa niña es más madura y reacciona distinto con su entorno. Para mí tiene esa labor, pues los niños abusados no expresan lo que sienten. No pueden porque no tienen el lenguaje para expresar lo que tienen atrapado en sus cabezas. Eso lo comprendí cuando entrevistaba víctimas. Tienen miedo y no saben expresarlo; tienen un diálogo interior con aquello que está atrapado en sus cabezas. Por eso decidí utilizar la voz en off. 

Marialy Rivas: 5

P.E.A.: – En Princesita utilizaste metáforas y alegorías para construir este anti cuento de hadas según mi mirada por lo menos. ¿Lo alegórico y metafórico lo tenías presente desde un comienzo o fue producto del impacto que te generó la historia real?

Marialy Rivas:Este mundo de cuento de hadas pesadillezco provino de los testimonios de mujeres adultas que sufrieron abusos durante su infancia. Llamó mi atención que cuando aparecía el tema siempre era de manera fragmentada, difusa. A pesar que uno piense que el abuso es algo concreto por lo físico, a veces hasta llegaban a dudar de si habían sido abusadas o era producto de su imaginación. Eso borroso del recuerdo, lo que escapa de la realidad, también muestra una psiquis fracturada. Tampoco quería filmar un abuso explícito, y menos al terminar trabajando con una pre adolescente. Todo eso cimentó la idea de cuento porque la niña construye su mundo a partir de la mirada del adulto Miguel. Ese mundo ideal comienza a fracturarse, me impactó que sucediera eso en Chile, que es para mí un lugar muy muy lejano como dicen algunos cuentos. Mucho más que había un bosque del sur de Chile y me acordé de Walt Disney y los bosques, de las princesas. De todas maneras, te diría que el faro fue el relato de abusos infantiles contados por mujeres adultas. 

Marialy Rivas: 3

P.E.A.: – Se podría trazar un paralelismo entre Joven y alocada con Princesita desde la idea del sexo y la religión también presente en esta fábula. ¿Pensaste ampliar sobre este eje y continuar con esa dialéctica, sentís cierto interés por estos temas?

Marialy Rivas:Aunque sean distintas en forma y tono ambas películas comparten cosas en común. Son mujeres jóvenes, reprimidas. Joven y alocada es como le gusta decir a los gringos un “dramedy” mientras que Princesita maneja el terror psicológico. Son distintas pero tienen en el centro el sexo como arma de dominación; arma de liberación y son personas, sociedades o familias que quieren normar, lo femenino con violencia desde la religión.

P.E.A.: – ¿Qué opinión te merece y dónde te ubicás con la movida Me Too, propulsada por actrices y algunos directores de Hollywood, defenestrada por la clase intelectual francesa y con un potencial crecimiento en Latinoamérica?

Marialy Rivas:Para mí es una maravilla por despertar una narrativa que no estaba presente en el mundo. Hay pocas historias de mujeres, contadas, narradas y dirigidas por mujeres. Yo creo que en el mundo patriarcal! la historia de la mujer siempre fue desde el abuso. La ficción patriarcal en la que vivimos donde hay un Dios hombre, creador, siempre se trata de destruir, abusar y controlar todo lo femenino. Cuando aparecen movidas como Me Too y mujeres poderosas comienzan a contar sus experiencias de abusos se hace como una bola de nieve que no para. No estoy de acuerdo con la posición de los franceses. Son intelectuales burguesas que nunca han vivido situaciones o conocen experiencias de mujeres abusadas. Si bien yo no lo viví, no voy a reprimir otras historias. Creo que en Latinoamérica ya está pasando. En Chile tenemos el caso de dos directores, uno de cine y otro de telenovelas. Creo que es una toma de conciencia mundial, necesaria, urgente y me sorprende que ésto no haya ocurrido mucho antes. 

 

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