Por Iara Reboredo
Presentada con buena recepción en festivales como Cannes, La historia del sonido, dirigida por Oliver Hermanus, se inscribe dentro del cine romántico de época con aspiraciones artísticas y una clara vocación contemplativa. Basada en un relato de Ben Shattuck, la película se presenta como una historia de amor atravesada por la música y el tiempo, pero muchas veces se siente más observada que vivida. Todo en este proyecto evoca delicadeza: la música, los paisajes, los silencios, la época… sin embargo, no pude evitar sentir que esa belleza construida termina volviéndose un obstáculo para la emoción.

La historia sigue a Lionel (Paul Mescal), un joven granjero de Kentucky con un oído musical excepcional, y a David (Josh O’Connor), un estudiante de origen privilegiado destinado a la vida académica. Ambos se conocen en el Conservatorio de Música de Boston en 1917 y, luego de la Primera Guerra Mundial, emprenden un viaje por la zona rural de Maine para registrar canciones populares. Ese viaje, que debería ser el núcleo vital de la película, está cargado de una melancolía constante, como si desde el inicio supiéramos que todo está destinado a perderse. Años después, cuando sus caminos se separan definitivamente, la película apuesta por el hostigamiento de lo no dicho.
Oliver Hermanus construye un universo visual mesurado, pulcro, sin fallas, y es esa búsqueda lo que le termina jugando en contra al film. La película parece paralizada por su propio buen gusto: cada plano está cuidadosamente compuesto, cada gesto medido, cada silencio calculado. El resultado es una obra que observa la tristeza con asombro constante, pero rara vez logra que esa tristeza se encarne con verdadera intensidad; en lugar de acompañar a los personajes en su intimidad, muchas escenas parecen existir para ser un recuerdo pasajero en sus vidas, en lugar de tomar un lugar más sólido en la historia y apropiarse del momento.
Las actuaciones de Paul Mescal y Josh O’Connor son muy acertadas, buenas, pero desiguales en impacto. O’Connor aporta una energía más vibrante y una vulnerabilidad latente que sostiene varias escenas clave, mientras que Mescal elige una quietud casi absoluta, es un protagonista que termina volviéndose opaco. En teoría, su personaje es un hombre atravesado por la música, alguien que percibe el mundo de forma sensorial y profunda, pero Lionel, lejos de transmitir la vitalidad musical y emocional que el guion le atribuye, parece atrapado en un bucle que no siempre se justifica dramáticamente. La química entre ambos existe, pero se siente amortiguada, como si su relación estuviera siempre destinada a ser observada a la distancia.

La música, que debería ser el eje central del relato, corre una suerte similar. Las canciones populares que los protagonistas registran aparecen tratadas como reliquias encerradas bajo vidrio. Más que vivirse como una experiencia sensorial y afectiva, la música funciona como un objeto patrimonial, lo que refuerza la sensación de que la película prefiere la nostalgia.
La historia del sonido propone una historia de amor atravesada por el silencio, la represión y la imposibilidad histórica de decir lo que se siente. Esa elección es coherente con su contexto temporal, pero confunde sutileza con falta de emoción. Las escenas deberían contar con una tensión constante, en cambio, muchas veces se limitan a deambular en una zona segura de sugerencia y melancolía.
A pesar de algunos momentos logrados, la película nunca termina de cobrar vida, no te deja ninguna sensación en el cuerpo. Tiene grandes aciertos en su producción y es delicada en su forma, pero que rara vez se anima a dar un salto hacia la empatía.
Título: La historia del sonido.
Título original: The History of Sound.
Dirección: Oliver Hermanus.
Intérpretes: Paul Mescal, Josh O’Connor, Chris Cooper, Peter Mark Kendall, Molly Price, Raphael Sbarge, Hadley Robinson, Emma Canning, Briana Middleton y Alessandro Bedetti.
Género: Drama de época.
Calificación: AM 13 años, c/r.
Duración: 128 minutos.
Origen: EE.UU./ Reino Unido/ Suecia/ Italia.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: Imagem Films.
Fecha de estreno: 19/02/2026.
Puntaje: 4 (cuatro)
