Por Diego Martínez Pisacco

La remake de Rec (2007) amplifica el contenido violento, energiza las acciones y agrega personajes a la historia pero de ningún modo logra mejorar un original que tampoco era gran cosa.

Se siguen produciendo en serie las remakes estadounidenses de películas exitosas y, aunque parezca mentira, todavía hay gente que continúa confesando no entender cuál es el sentido de calcar al carbónico tales productos. Considerando que el filme se adapta para ser explotado primordialmente en territorio yanqui (donde, según dicen, odian leer los subtítulos de las obras extranjeras) la respuesta a ese dilema es simple y evidente: ¿para qué arreglar algo que no está roto? Si la historia (con los cambios cosméticos imprescindibles al trasladar la acción a otro país) y los personajes funcionan sería una locura comercial modificar sustancialmente la estructura o el concepto que atrajo la atención del estudio inversor en primera instancia.


Como por lógica siempre vemos el original antes que la copia, es bastante común que el cinéfilo fundamentalista se desgarre las vestiduras al observar las similitudes entre ambos filmes. Acto seguido, indignado por la imperdonable afrenta al buen cine, inicia una interminable diatriba sobre la falta de ideas de Hollywood como si con esto hubiese descubierto la pólvora. La realidad es que en Estados Unidos la mayoría jamás ve el film modelo (esa sería su justificación “moral”).

Un caso testigo dentro de este contexto (tan proclive a la crítica descalificadora, por cierto) resulta Cuarentena (2008) del realizador John Erick Dowdle. El mismo está basado en la producción española Rec (2007) de Jaume Balagueró y Paco Plaza (excelentes directores de género que han demostrado su creatividad en títulos como Darkness: la séptima víctima, Frágiles, Romasanta, El segundo nombre y sendos episodios de la serie televisiva Películas para no dormir) que, aprovechando la moda de los falsos documentales (este año ya vimos algo parecido con Cloverfield y El diario de los muertos), aportaron su granito de arena a la causa sin grandes hallazgos narrativos y/o estéticos. La idea, no obstante, era digna de ser desarrollada: una periodista joven se encuentra realizando un informe especial sobre el cuerpo de bomberos para la tele cuando se origina una emergencia a la que acceden a llevarla, junto a su camarógrafo, para que el público comprenda que el trabajo no consiste sólo en apagar incendios.

La trama transcurre casi íntegramente en un edificio de cuatro pisos en el que se dan cita, además de los bomberos y la reportera, una pareja de policías y los preocupados vecinos que fueron arrebatados de los brazos de Morfeo en horas de la madrugada debido a los horribles alaridos provenientes de uno de los departamentos del lugar. Individualizada la vivienda, ingresan por la fuerza para encontrarse con una anciana fuera de sí, quien en un momento de distracción muerde a uno de los agentes de la ley. Al intentar sacar al herido a la calle para que lo asistan los paramédicos, descubren que el perímetro del edificio está siendo herméticamente cerrado por las autoridades, alertadas por una supuesta amenaza de índole NBQ (Nuclear-Biológica-Química). Muy pronto surge a la luz que un virus estaría afectando a las personas convirtiéndolas en unos zombies cocoritos y mala onda que si te agarran, fuiste hermano!

Tanto Rec como Cuarentena acompaña a estos seres en su lucha por sobrevivir mientras la cámara registra con la crudeza e inmediatez del video los diversos conflictos que van emergiendo a medida que cada uno de ellos se ve afectado por la enfermedad. La diferencia radica en unos pequeños detalles: Cuarentena amplifica la violencia y los momentos de zozobra agregando nuevos personajes (el abogado, la pareja melómana, el perro a lo Resident Evil) y dándole mayor presencia y corporeidad al camarógrafo (al cual en Rec nunca se le ve la cara). La película española no es un dechado de sutileza pero en comparación con la americana parece filmada por Isabel Coixet. Las actuaciones de Manuela Velasco en la original y la de Jennifer Carpenter en la remake son igualmente insoportables: histéricas, sobreactuadas, uno hubiese querido que algún zombie piadoso las pase a mejor vida mucho antes.

Como concepto la premisa gusta; como saldo final, ni el filme de Balagueró/Plaza ni el de Dowdle me parece demasiado convincente. A Rec le reconozco cierto ingenio malogrado y a Cuarentena determinada energía no del todo despilfarrada. Nada más.

Cuarentena: La furiosa desazón del cinéfilo resentido 2Título: Cuarentena
Titulo Original: Quarantine
Dirección: John Erick Dowdle
Intérpretes: Jennifer Carpenter, Steve Harris, Jay Hernández, Rade Serbedzija, Dania Ramirez, Columbus Short, Greg Germann, Johnathon Schaech
Género: Terror, Gore, Remake, Thriller
Calificación: No disponible
Duración: 89 minutos
Origen: Estados Unidos
Distribuidora: Columbia
Año de realización: 2008
Fecha de estreno: 04/12/2008

Puntaje 5 (cinco)

El staff opinó:

-Existen pocos casos en que una remake supere al original. Eso sucede con Cuarentena, que a fuerza de sutiles cambios y algunos agregados que mejoran sobremanera el desarrollo de la historia, genera en el espectador la tensión que en el original se desperdiciaba por contar con un elenco casi amateur. Una mejor puesta en escena alcanza para lograr el objetivo buscado…-Pablo E. Arahuete (7 puntos)

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