Por Francisco Nieto, corresponsal en España
Apple TV+ sigue demostrando que es la plataforma reina de la ciencia ficción televisiva, y su última gran apuesta es la confirmación absoluta de ello. Acaba de terminar la emisión de la primera temporada de Star City, la nueva serie que expande el universo de la aclamada Para toda la humanidad (For All Mankind). Ya la hemos visto, aquí va nuestra crítica de Ciudad de las estrellas.
La Unión Soviética se convierte en la primera nación en poner a un hombre en la luna. Esta vez, la historia se cuenta desde detrás del Telón de Acero, mostrando las vidas de los cosmonautas, los ingenieros y los agentes de inteligencia que formaban parte del programa espacial soviético, y los riesgos que todos tomaron para hacer avanzar a la humanidad.
Cosmonautas rigurosamente vigilados
Esta muy recomendable serie de Apple TV comienza donde debería reinar el triunfo. La Unión Soviética ha llegado primero a la Luna, la historia ha dado un giro y la gran maquinaria del orgullo nacional debería rugir a todo volumen. En cambio, la precuela de Para toda la humanidad, también disponible en la misma plataforma de pago, transforma la celebración en inquietud. Un hombre logra lo imposible y luego recibe su recompensa en secreto, anonimato y el recordatorio de que el genio solo es útil mientras el Estado pueda mantenerlo oculto.

Creada por Ben Nedivi, Matt Wolpert y Ronald D. Moore, la serie traslada la atención de la franquicia al otro lado del Telón de Acero, a la ciudad militar que alberga a los cosmonautas, ingenieros, espías, agentes y esposas aterrorizadas vinculadas al programa espacial soviético. Esta es una versión más fría de For All Mankind, que cambia gran parte de la esperanza espacial de aquella serie por un thriller paranoico de la Guerra Fría donde la habitación más peligrosa puede ser una oficina llena de auriculares. La contradicción central es evidente: el espacio promete evasión, asombro y audacia humana, mientras que la vida en la Tierra se rige por el secretismo, el miedo y la obediencia política. Salvo el cielo, todo lo demás está intervenido.
Y si los rusos hubieran ganado la carrera espacial…
La serie hace un uso dramático inteligente de su punto de partida. La victoria lunar soviética no se presenta como una gloria pura, sino como una trampa con medallas. El diseñador jefe anónimo, interpretado por Rhys Ifans con una mezcla precisa de encanto, cálculo y agotamiento, ha alterado la historia, pero sigue siendo un hombre al que el mundo no puede conocer. Su genialidad ha creado un mito para el Estado, y este responde reforzando el control.
Esta paradoja se convierte en el motor estructural más sólido de cada capítulo. La serie está menos interesada en revivir los famosos hitos de la carrera espacial que en preguntarse qué sucede después de que se toma la foto propagandística. La victoria no libera a nadie; crea una maquinaria de sospecha aún mayor. Así la trama funciona como un hábitat hermético. Apartamentos, oficinas, matrimonios, amistades y comentarios casuales pueden convertirse en propiedad del Estado. La base es una olla a presión disfrazada de comunidad científica, un lugar donde las paredes tienen oídos y los oídos tienen supervisores. Esto le da a la serie una estructura dramática definida: cada decisión privada conlleva el riesgo de un castigo público.

Cambios decisivos
El cambio de género es decisivo. En la serie seminal, la tensión se basaba a menudo en las cuentas atrás, las maniobras orbitales y la aterradora pregunta de qué tornillo fallaría a continuación. Ciudad de las estrellas conserva parte de ese suspense centrado en la misión, y sus secuencias espaciales siguen teniendo un ritmo trepidante que te mantiene en vilo. Sin embargo, dicha paranoia proviene de la vigilancia, la búsqueda de espías, los intereses ocultos estadounidenses, la supervisión de la KGB y el plan secreto del Diseñador Jefe para avanzar hacia Venus.
Ifans convierte al Diseñador Jefe en un personaje fascinante porque nunca lo presenta como un simple mártir visionario. Posee ambición, vanidad, astucia y la impaciencia propia de un científico hacia los burócratas que se limitan a pensar en eslóganes. Anhela el próximo destino, el próximo avance, lo que parece imposible.
La tragedia reside en que su imaginación necesita la maquinaria que lo aprisiona. Por su parte Lyudmilla Raskova, interpretada por Anna Maxwell Martin, es el personaje más incisivo de la serie. Es precisa, severa y escalofriantemente tranquila, el tipo de administradora que puede convertir cualquier intrusión en mero papeleo. Martin no exagera la amenaza; apenas lo necesita.

El terror de Lyudmilla reside en la naturalidad con la que hace que la crueldad parezca algo cotidiano. Trata la vigilancia como si fuera mantenimiento. Alguien tiene que cambiar las bombillas. Alguien tiene que arruinarle la vida a alguien antes de la hora de comer.
Conclusiones
El tema central es la vigilancia como corrosión moral. Cada acto privado puede convertirse en evidencia. Cada confianza puede transformarse en poder. Cada ambición puede convertirse en complicidad. El Edificio doce, donde las mujeres escuchan grabaciones de toda la base, se convierte en el verdadero centro de mando de la serie. Los cohetes pueden despegar en otros lugares, pero aquí es donde se redirigen las vidas. La serie muestra con especial acierto cómo sistemas como este convierten en cobardes y oportunistas a personas que alguna vez se consideraron íntegras. Los personajes informan, ocultan, mienten, obedecen y luego se justifican con la cansada lógica de la supervivencia. La verdad se convierte en un peligro, más que en un valor.

Título: Ciudad de las estrellas.
Título original: Star City.
Dirección: Steve Oster, Maril Davis, Andrew Chambliss.
Creadores: Ben Nedivi, Matt Wolpert, Ronald D. Moore.
Intérpretes: Rhys Ifans, Anna Maxwell Martin, Agnes O’Casey, Alice Englert, Adam Nagaitis, Solly McLeod, Alexander Karim y Christopher Sherwood.
Género: Spin-off, Ciencia ficción, Drama, Thriller, Historia alternativa
Calificación: AM 16 años.
Duración: 50 – 60 minutos por episodio (1 temporada de 8 episodios).
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Plataforma: Apple TV+.
Fecha de estreno: 29/05/2026.
Puntaje: 7 (siete)
Gentileza: Seriemaniac.com
