Por Diego Martínez Pisacco

Kung Fu Sión es un prodigio de inventiva que sirve para presentar a su director, Stephen Chow, al público argento. Una ensalada china nada indigesta destinada a perdurar en el recuerdo…

¿Qué puede salir de una mezcla indiscriminada de elementos tan disímiles como el kung-fu, el musical, la historieta, la animación, el homenaje a Bruce Lee y a varias figuras de películas de acción setentosas, el humor físico a lo Jackie Chan, las coreografías de artes marciales hechas por Yuen Woo-Ping (el fantástico creador de Iron monkey), la sátira a filmes como Matrix (1999) o Pandillas de Nueva York (2002), un despliegue infernal de efectos digitales y un tremendo sentido de la aventura delirante, surrealista y transgresora? Pues una obra genial, ¿qué otra cosa podría surgir cuando hay un genio fresco e inclasificable como el de Stephen Chow comandando el relato detrás de las cámaras? Kung-Fusiónes todo eso y mucho más, un amalgama impagable de recursos creativos en el que ni siquiera se puede pronunciar el refrán: “the sky is the limit” (el cielo es el límite). Aquí vale todo y es increíble que por lo menos el noventa por ciento de este auténtico placer cinematográfico no se desbarranque por el exceso.


La película más taquillera de la historia de Hong-Kong brinda una lección de ingenio que Hollywood debiera contemplar (afortunadamente Stephen Chow se ha rehusado a trabajar para esa industria devoradora de talentos extranjeros) cada vez que realiza una de esas pomposas, y vacuas, superproducciones con inmediato destino al olvido. Kung-Fusión también es una producción de proporciones, pero cuánto más aprovechado luce todo cuando hay una idea rectora que sustente tanto despliegue. Stephen Chow es un artista lúcido y además de su indudable pericia para dirigir, producir, escribir y protagonizar una historia no es difícil de entrever su profundo conocimiento del gusto de su público. Shaolin soccer (2001) pudo haberse estrenado en nuestro país por lo divertida que resulta su propuesta y por estar su trama basada en un deporte tan popular para los argentinos como lo es el fútbol. No pudo ser. La estrechez de mente de algunas distribuidoras es muy complicada de rebatir cuando no hay alguien que ponga lo que hay que poner para llegar a una conclusión con fundamentos y no con meras especulaciones estúpidas. Quizás de aquí en más al cine asiático en su vertiente comercial le den una oportunidad en el mercado local. No exagero si digo que su producción es casi igual de correcta en lo técnico que la americana e infinitamente más efectiva a la hora de entretener a la audiencia.

Kung-Fusión está ambientada en la década del ?40 en una Shanghai dominada por bandas delictivas. La más brava pareciera ser la Banda del Hacha y a ella buscan integrarse dos buenos para nada, los infaltables anti-héroes interpretados por el delgado Stephen Chow y el gordo Chi Chung Lam. Por una cuestión bastante fortuita se suscita un enfrentamiento entre esta pandilla salvaje y los miembros de un vecindario suburbano liderados por dos personajes de aquéllos, el casero (Wah Yuen) y su mujer (Qiu Yuen), una especie de Doña Florinda china, que no son exactamente lo que parecen. Como casi todos los demás personajes. Para vengarse de estos vecinos rebeldes la Banda del Hacha empieza a contratar asesinos profesionales que fallan una y otra vez en su propósito hasta que resuelven contratar a La Bestia, el más poderoso de todos, para que cumpla con sus siniestros planes. Pero La Bestia no es tan mercenario como se podía suponer y sólo acepta matar a alguien que esté a su altura. Esa persona va a aparecer pero no voy a decir nada más. El resto deberán descubrirlo ustedes, estimados lectores, si tienen la valentía de asomarse al fascinante mundo de Stephen Chow y compañía. Sólo es necesario una cosa: despojarse de todo preconcepto para asimilar lo que transmite su cine. Si hay algo que Kung-Fusión no acepta es el encasillamiento. Es una película tan libre como lo quiso su director. Ante esto sólo podemos sacarnos el sombrero y presentar nuestros respetos al hombre pues la genialidad no tiene precio.

Kung-Fusión es un must de esos tan escasos en la cartelera porteña que dejarla pasar sería un crimen. Simple sugerencia: no lo hagan.

Kung Fu Sión: La creatividad al poder 1Título: Kung Fu Sión
Título original: Kung Fu Hustle
Dirección: Stephen Chow
Intérpretes: Stephen Chow, Wah Yuen, Qiu Yuen, Hsiao Liang, Chi Chung Lam
Calificación: Apta para mayores de 13 años
Género: Acción, Artes marciales, Comedia, Fantasía
Duración: 95 minutos
Origen: China, Hong Kong
Año de realización: 2004
Fecha de estreno: 28/07/2005
Distribuidora: Columbia

Puntaje 9 (nueve)

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