Por Emiliano Fernández

Planet Terror: furia en la ciudad se sostiene con fuerza propia, no se agota en las meras extrapolaciones y entretiene gracias a un ritmo rabioso que contagia un bienvenido amor por el horror cinematográfico…

Grindhouse (2007) fue una mega propuesta de tres horas dividida en dos partes que funcionaban en términos prácticos como dos películas independientes. Los responsables detrás del ambicioso proyecto no podían ser otros que los amigotes Robert Rodriguez y Quentin Tarantino. El objetivo central era homenajear al poco recordado cine clase B de décadas pasadas e incluía trailers jocosos de films inexistentes intercalados entre los segmentos. La estructura era la siguiente: trailer de Machete y primer capítulo, Planet Terror (ambos de Rodriguez), trailers de Werewolf Women of the S.S. (Rob Zombie), Don’t (Edgar Wright) y Thanksgiving (Eli Roth), y capítulo final de Tarantino, Death Proof.


Debido a que Grindhouse no rindió en la taquilla estadounidense, los productores decidieron estrenar en el resto del mundo ambos segmentos en forma separada. Así llegan a la Argentina con un enorme retraso primero Planet Terror y en enero Death Proof. Casi todos los interesados en esta curiosidad ya la han chequeado en formato hogareño: las dos entradas se consiguen desde hace tiempo en DVD Zona 1. Lamentablemente en el camino desaparecieron tres de los cuatro trailers originales, sólo contamos con el de Machete en la edición de Planet Terror. Ahora que por fin podemos comenzar a disfrutar de esta experiencia cinéfila en pantalla grande, es momento de reconfirmar su carácter bizarro.

Rodriguez no se anda con sutilezas y va directo al grano. Estamos ante una caricatura desproporcionada de aquellos productos exploitation de los años ’60, ’70 y ’80. Centrándose en el subgénero de los zombies, Planet Terror nos ofrece una gigantesca colección de citas y referencias a representantes varios de la ciencia ficción apocalíptica, el terror gore y la súper acción más extrema. La historia acompaña a un clásico grupo de sobrevivientes en medio de una zona plagada de muertos caníbales. La infección en este caso es provocada por el espantoso gas DC2, un arma biológica diseñada por el gobierno para destruir poblaciones enteras. Los inmunes deberán escapar del pandemónium general.

El frondoso elenco está compuesto por actores reconocidos del mainstream hollywoodense, héroes del cine de bajo presupuesto y viejos amigos del director. En esta ensalada nos topamos con Bruce Willis, Rose McGowan, Josh Brolin, Naveen Andrews, Freddy Rodriguez, Michael Biehn, Jeff Fahey, Carlos Gallardo, Michael Parks, el mismo Quentin Tarantino y hasta el infaltable Tom Savini. La película nos trae nuevamente el virtuosismo técnico de Rodríguez en sus múltiples vertientes: fotografía, edición, música, dirección, etc. Quizás nunca fue y nunca será un gran guionista pero aquí supo cómo entretejer una serie de situaciones desquiciadas y combinarlas con un humor callejero que resulta muy eficaz.

Por más que todo huela a capricho de nene rico, Planet Terror se sostiene con fuerza propia, no se agota en las meras extrapolaciones y entretiene gracias a un ritmo rabioso que contagia un bienvenido amor por el horror cinematográfico. De hecho, el film remite con claridad a los otros dos trabajos del realizador dentro del género, la interesante Del crepúsculo al amanecer (From Dusk Till Dawn, 1996) y la rutinaria Aulas peligrosas (The Faculty, 1998). La estética rimbombante se da la mano con un desarrollo de personajes de pulso artesanal en este verdadero festival de la hemoglobina. La suma de los ?talentos inútiles? de los protagonistas genera tantos placeres morbosos como carcajadas sádicas.

Ahora bien, si de comparaciones se trata, la obra del tejano está muy por delante de la de su colega. A modo de adelanto, podemos decir que Death Proof es literalmente dos conversaciones de 40 minutos cada una rematadas con sendas secuencias de acción. Allí Tarantino cae en lo peor de su carrera, cansa con diálogos que se esfuman en una retórica vacía y parece no tener conciencia de su pedantismo y auto-indulgencia. Nunca veremos el corte original de 90 minutos incluido en Grindhouse, nos tendremos que conformar con la aburridísima versión internacional y su media hora de más (114 minutos en total). Mientras tanto, su compañero se sinceró en los objetivos del proyecto y agregó apenas diez minutos.

Debemos celebrar el gracioso detalle del ?rollo faltante? llegando al final de Planet Terror, durante una sórdida escena de sexo. No queda más que lamentar que los distribuidores locales no hayan incorporado el trailer falso de Machete, una genialidad absoluta de Rodriguez con Danny Trejo como un hilarante antihéroe traicionado por un hombre blanco, todo con un locutor de fondo advirtiendo que ?se cagaron en el mexicano equivocado?. El director transmite con solvencia el espíritu de un cine marginal que pocos conocen y valoran: lo homenajea y ridiculiza en un mismo movimiento enmarcado en una sátira cariñosa. Lujosa aunque sencilla, la película desparrama vísceras, lujuria y alegría malsana.

Planet Terror - Furia en la ciudad: Zombies, talentos inútiles y alegría malsana 1Título: Planet Terror – Furia en la ciudad
Título original: Planet Terror
Dirección: Robert Rodriguez
Intérpretes: Rose McGowan, Freddy Rodríguez, Josh Brolin, Marley Shelton, Bruce Willis, Jeff Fahey, Michael Biehn
Género: Acción, Horror, Sci-fi
Calificación: No disponible
Duración
: 104 minutos
Origen: Estados Unidos
Año de realización: 2007
Distribuidora: Pachamama Cine
Fecha de estreno: 11/12/2008

Puntaje 7 (siete)

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