Con considerable retraso por fin aterrizó en las salas de Buenos Aires una pequeña obra maestra de los Pang Bros.: El Ojo. Vista por unos pocos privilegiados hace dos años en la sección “Cerca de lo oscuro” del Festival de Cine de Mar del Plata, es deplorable que haya corrido tanta agua bajo el río antes de que alguna distribuidora se digne a estrenarla como Dios manda. No deja de ser altamente sospechoso que se concrete justo cuando acaba de anunciarse la infaltable remake americana (se rumorea que la dirigiría el creador de la saga de Ringu, el nipón Hideo Nakata). En ese lapso se conocieron otras muestras del género originalmente oriundas de Oriente y refilmadas en EE.UU. para adaptarlas al gusto americano con La llamada, El grito y Agua turbia (todavía inédita) encabezando la lista. Los yanquis tampoco se quedaron de brazos cruzados y produjeron unas cuantas obras de similar temática entre las que se pueden citar a Mensajero en la oscuridad (con la que El Ojo tiene un punto argumental en común aunque no voy a revelarlo porque es un dato clave), Sumergidos (ambientada en un submarino), El misterio de la libélula, Barco fantasma, En compañía del miedo o la aún en cartelera Voces del más allá. La sobreabundancia de espectros ha sido una constante en el último lustro y Jian gui -que significa “viendo fantasmas”- podría ser víctima de esa tendencia creciente. Sería una injusticia porque la forma y el contenido del filme es de una armonía casi inaudita en este tipo de relatos.

Los autores y directores –además son los responsables del montaje- abrevan en una poderosa, ya que no novedosa, idea para elaborar su guión: el del transplantado que recibe un órgano o miembro que aún mantiene “residuos espirituales” del donante con las nefastas consecuencias que todos sabemos. Para Mun (Lee Sin-Je), se trata de las córneas que tanto anheló para poder gozar nuevamente del sentido de la vista perdido a los dos años de edad. Tras la operación, la joven empieza a descubrir que ha recibido no sólo eso sino también el don de percibir figuras fantasmagóricas que se resisten a abandonar la tierra por conflictos que quedaron sin resolver estando con vida. Entre visiones de lugares donde nunca estuvo y la siniestra presencia de unos ángeles oscuros que vienen a buscar a los que fallecen, la otrora plácida existencia de Mun se transforma en un infierno. Desesperada, logrará la ayuda incondicional de su médico (el lampiño Lawrence Chou) y viajarán de Hong Kong a Tailandia tras la pista de la mujer que le donó dos cosas: las córneas y una maldición tan traumática como para no dudar en suicidarse.

Como suele suceder con los cineastas orientales, los hermanos Pang son genios de la puesta en escena. Filman con rigurosa minuciosidad sin preocuparse en demasía por lo lenta que pueda ser la evolución dramática de la historia. Porque ese es justamente el plan maestro: crean un clima enrarecido que bordea lo monocorde y en el momento menos pensado te asestan un golpe de efecto asesino –reforzado espectacularmente por una banda sonora de excepción- como para dejarte temblando un buen rato. La dosis de esos sustos está milimétricamente graduada y el único exceso se observa recién en el final. Porque cuando sólo esperamos que aparezcan los créditos tras un falso clímax, Mun abre su tercer ojo y vislumbra algo tan espantoso que casi cae en lo apocalíptico. Y la sorpresa, el horror, el asombro de uno se sale de cauce antes de que el círculo termine de completar su giro. Para entonces, decididamente reivindicado con el cine por esta joya del horror, ya me olvidé de tantos bodriazos con los que algunos pseudo directores provocan risa en lugar de inquietud.


No soy un visionario genuino pero he visto el futuro del género y éste responde al nombre de Oxide y Danny Pang. Que Buda los mantenga inspirados como aquí y ustedes, potenciales espectadores, tengan miedo, tengan mucho miedo…

Título: El Ojo.
Título Original: Gin gwai.
Dirección: Oxide Pang & Danny Pang.
Intérpretes: Angelica Lee, Lawrence Chou, Chutcha Rujinanon, Candy Lo, Pierre Png, Edmund Chen, Jinda Duangtoy y Yut Lai So.
Género: Terror, Drama, Misterio, Sobrenatural.
Clasificación: Apta para mayores de 16 años.
Duración: 99 minutos.
Origen: Hong-Kong/ Singapur.
Año de realización: 2002.
Distribuidora: Primer Plano.
Fecha de Estreno: 28/04/2005.

Puntaje: 9 (nueve)

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