Por Rodrigo Rago

Drift es la primera película escrita y dirigida por la alemana Helena Whittman. Un largometraje de 97 minutos en donde las perspectivas humanas se adueñan de la obra para adentrarse en un viaje sensorial y visual que dejará de lado, en su montaje y dirección, a las narrativas recurrentes a las cuales estamos tan acostumbrados a la hora de consumir un audiovisual.

En Drift, dos mujeres pasan un último fin de semana juntas cerca del mar. Pasean, charlan, fuman, despiertan en la misma habitación. Una de ellas, está por regresar a Argentina; lo que nos indica que todo esto podría estar siendo parte de una despedida.


Sin tanto preámbulo, un velero cruza el océano y la tierra desaparece, como así también desaparece lo convencional, lo acostumbrado. El mar y el cielo comienzan a devorar la película como si de ellos dos se tratara; y es justamente en ese momento, cuando debemos entregar el control y dejarnos llevar por el sonido que producen las olas, y por las visuales que buscan lograr un viaje hacia lo sensorial.

En Drift, el cine experimental se apoya en este caso, en los sentimientos o proyecciones que transmiten los paisajes registrados. Desolación, libertad, ausencia; el mar como transición, el viaje que nos cambia desde adentro. Whittman elije tomarse algunas libertades en la duración de los planos para que estos puedan ser contemplados, y si bien muchos de ellos consiguen su objetivo, hay momentos en que otros no logran esa fuerte transmisión y hace que el film por momentos llegue a ser abrumador.

Aun así, estamos frente a una película que necesita ser reproducida en salas de cine. Y esto no es capricho (que si bien podría serlo), ya que el film necesita aquello que solo el cine le puede dar: control. Drift necesita tener el control sobre los espectadores, necesita avanzar con o sin la atención de ellos. Drift desintegra lenta y sutilmente nuestra explicación del mundo y los sujetos; es un viaje de múltiples superficies, en donde solo se puede apreciarla si te entregas a ella. Y no hay entrega más valiosa para una película, que ser vista en la gran pantalla.

En esta ópera prima de Helena Whittman, lo que importa es dejarse llevar, estar a la deriva.

Título: Drift.
Título original: Idem.
Dirección: Helena Whittman.
Intérpretes: Theresa George y Josefina Gill.
Género: Cine experimental.
Duración: 98 minutos.
Origen: Alemania.
Año de realización: 2017.
Distribuidora: Puentes de cine.
Fecha de estreno: 08/10/2020.

Puntaje: 7 (siete)

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