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lunes, 16 marzo 2026
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Lo mejor del domingo: La historia jamás contada de Ed Sullivan: El progreso en prime time

Por Francisco Nieto, corresponsal en España

Muchos no conocerán quien fue Ed Sullivan y lo que significó para la historia de la televisión norteamericana. Para quien esto suscribe existe una imagen grabada en mi memoria: la del presentador que daba paso a auténticas bestias pardas del mundo del espectáculo apuntándoles con su dedo índice. Había ganas de conocer más aspectos de la persona y del personaje. Es el hombre con la postura de una farola y una presencia en antena famosa por su rigidez, el maestro de ceremonias de un gran show. Parece una reliquia de una época en blanco y negro, pero entre otros logros fue el guardián cultural que introdujo a Elvis y a los Beatles en Estados Unidos.

Lo que hace que Lo mejor del domingo funcione tan bien es la forma en que construye su argumento, yendo más allá de los simples elogios para establecer el motivo y la oportunidad. La película fundamenta las convicciones de Sullivan en su propia historia de vida, pintando el retrato de un hombre moldeado por su entorno. Conocemos su crianza en un Harlem diverso, antes de la gentrificación, y su tiempo jugando en ligas deportivas integradas, experiencias que le permitieron normalizar la igualdad desde muy joven. La película señala que su matrimonio con Sylvia Weinstein, una mujer judía, le brindó una perspectiva directa y personal sobre el aguijón del prejuicio. La decisión narrativa más ingeniosa del documental es el uso de la tecnología para resucitar la propia voz de Sullivan.

Utilizando inteligencia artificial, los cineastas reconstruyen su narración a partir de su extenso archivo de columnas periodísticas y cartas personales. Escuchar la historia con su propio ritmo crea una intimidad sorprendente, como si un fantasma hubiera regresado para aclarar las cosas y recuperar su propia narrativa. Esta historia personal se combina con el inmenso poder de su plataforma. Es difícil de comprender en el fragmentado mundo mediático actual, pero durante 23 años, The Ed Sullivan Show fue un programa de televisión de referencia. Captó la atención de entre 35 y 50 millones de personas, una proporción asombrosa de la audiencia nacional.

Su escenario era un monolito cultural, y su formato de variedades, con artistas de todo tipo, desde cantantes de ópera hasta titiriteros como Topo Gigio, lo convertía en una experiencia compartida para toda la familia. Una aparición en su escenario era una coronación, un evento que podía convertirte en un nombre conocido de la noche a la mañana. Este contexto hizo que sus decisiones fueran increíblemente significativas.

El argumento de la película cobra vida gracias a su brillante montaje. El director Sacha Jenkins (tristemente fallecido el año pasado con solo 53 años) entrelaza con maestría dos hilos distintivos: el sublime arte de los artistas negros en el escenario de Sullivan y la cruda realidad de la lucha por los derechos civiles fuera del estudio. Así se nos muestra la brillantez serena de Nina Simone o el refinado encanto de The Supremes, para luego mostrar noticiarios granulosos de manifestantes que son repelidos con violencia. El efecto latigazo sonoro y visual es intencional, obligando al espectador a comprender que estas actuaciones no ocurrieron en el vacío. Fueron actos de gracia y desafío en un mundo lleno de odio.

La película ofrece numerosos ejemplos de la determinación de Sullivan. Apoyó a Harry Belafonte cuando otros querían ponerlo en la lista negra por sus opiniones políticas. Ofreció gestos sencillos de respeto, como estrechar la mano de Nat King Cole o besar a Pearl Bailey en la mejilla, que fueron actos revolucionarios en la televisión nacional y desencadenaron oleadas de mensajes de odio. Ignoró las exigencias de poderosos patrocinadores que temían alienar a los espectadores del sur.

Su escenario se convirtió en la principal plataforma de lanzamiento para la transición de Motown al mainstream estadounidense, un punto que reforzó un Berry Gordy agradecido. El documental señala que el propio Gordy inicialmente evitó poner rostros negros en las portadas de sus álbumes por temor a desanimar a los compradores blancos.

El espectáculo de Sullivan logró lo contrario: puso a esos artistas en el centro de atención de millones de hogares, dejando que su talento y carisma hablaran por sí solos. El título en su versión original, “Sunday Best”, insinúa esta compleja dinámica, sugiriendo no solo la ropa elegante que se usa para un público nacional, sino también la presión sobre estos artistas para presentar una versión específica y atractiva de sí mismos.

Título: Lo mejor del domingo: La historia jamás contada de Ed Sullivan.
Título original: Sunday Best: The Untold Story of Ed Sullivan.
Dirección: Sacha Jenkins.
Material de archivo con: Ed Sullivan, Harry Belafonte, Jackie Jackson, Smokey Robinson, Dionne Warwick, Berry Gordy y Otis Williams.
Género: Documental.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 80 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2025.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 21/07/2025.

Puntaje: 7 (siete)

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