*Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers
Durante cinco décadas, los muros de una aislada cabaña forestal han guardado el secreto de sus antiguos residentes, perdidos sin dejar rastro. Quien llega a este hogar se enfrenta al desafío de descifrar un horror oculto que conecta el pasado con el presente.
Crítica
El relato presenta una serie de hechos que se reitera, aunque con personajes diferentes, a lo largo de cuatro segmentos encadenados sucesivamente:
1) El episodio de Harold y el asesinato de su hijo Avery, a modo de introducción, que abre el relato, y que ocurre en 1966.
2) El episodio, desarrollado en 1983, del camarógrafo que Harold contrata para filmar un testimonio con la pretensión de mostrar su inocencia en lo que respecta a la muerte de su hijo.
3) El episodio en 2003 de la enfermera Naomi que viene a cuidar a la señora Weems (segunda esposa y viuda de Harold), quien yace postrada en una cama.
4) El episodio de 2013 del hijo de la señora Weems y su flamante esposa.

Lo mejor de la película es el factor expresivo que obtiene a partir de una estrategia hábil y simple que combina protagonismo de la locación (espacios lúgubres, pasajes estrechos, oscuridades, aislamiento en general de la propiedad) con un clima psicológico que oscila entre la opresión, la insania y la sensación de cautiverio.
El aspecto más flojo es precisamente el narrativo. Le ha jugado en contra el esquema de reiteración que propone el relato en general, ya que los segmentos ni van agregando información nueva que resignifica lo anterior, ni incrementa especialmente el clima que ya está presentado desde el comienzo. En particular, el principal defecto, a mi entender, es la falta de desarrollo interno de los personajes en los segmentos 2 y 3 (muy desbalanceados respecto del cuarto), y –sobre todo- la falta de conexiones narrativas profundas entre los personajes. Este carácter excesivamente autárquico de los segmentos resta plasticidad a la exposición, y el resultado de ello es la sensación de una mera repetición de lo mismo. Esto merma, sobre todo, la potencia de impacto y efecto sorpresa que deviene en un exceso de previsibilidad, y genera una detención del ritmo narrativo que termina produciendo la sensación de fastidio o aburrimiento cuando aparece el tercer segmento.
Título: Beezel: La devoradora de almas.
Título original: Beezel.
Dirección: Aaron Fradkin.
Intérpretes: LeJon Woods, Bob Gallagher, Victoria Fratz Fradkin, Caroline Quigley, Nicolas Robin, Kimberly Salditt Poulin, Leo Wildhagen y Elise Manning.
Género: Terror, Suspenso.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 81 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2024.
Distribuidora: Lupino Films.
Fecha de estreno: 09/04/2026.
Puntaje: 6 (seis)
