truman

Por Pablo Arahuete

Sinopsis: Julián y Tomás, dos amigos de la infancia que han llegado a la madurez, se reúnen después de muchos años y pasan juntos unos días inolvidables, sobre todo porque éste será su último encuentro, su despedida.


Reseña: ¿Truman es una película sobre la muerte?; ¿Truman es una película sobre la amistad? O finalmente ¿Truman es una película sobre cómo se afronta un duelo? Cualquier respuesta afirmativa de estos interrogantes hace justicia para el nuevo opus del catalán Cesc Gay, quien nuevamente apela al talento de Ricardo Darín y de Javier Cámara, en co protagónico, para salir airoso de un relato, que tenía todas las probabilidades de ser cooptado por la impronta melodramática y que -de buenas a primeras- encuentra el tono adecuado entre la seriedad y la falta de solemnidad, sin rehuir de los planteos profundos y así movilizar, con armas nobles, al espectador.

La sutileza con que el director de Ficción (2006) transita por el derrotero de Julián y Tomás, acumula por un truman 2lado escenas cotidianas con sabor a final en cada uno de los momentos, pero en las que prevalece la entereza del protagonista y el compromiso de su amigo para no juzgar y acompañarlo de la mejor manera posible.

En eso reside la mayor virtud de Truman (2015): en la apariencia de haber pensado meticulosamente cada una de las escenas, sin traicionar a los personajes ni sumirlos en una pendiente hacia la angustia o la desesperanza. Es el duelo, en el sentido más amplio del término, siempre ligado a una pérdida concreta, aunque también simbólica, el concepto central del film.

La premisa de Truman es tan sencilla que asusta, es tan proclive a desbarrancar en cualquier instante que truman 1solamente la confianza que transmite tanto Darín, con una composición digna y para el aplauso, como su contraparte, a cargo de Javier Cámara, convencen de antemano que estamos frente a una gran película y que la traición del golpe de efecto se aleja cada vez más de la pantalla.

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