Por Pablo Marín

Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski resucitan el cine de aventuras con esta muy entretenida historia que mixtura bastante bien la fantasía desbordante con el clásico relato de piratas, tan caro al sentimiento del Hollywood de la época dorada. Johnny Depp construye un personaje tan desmesurado como delirante: su Jack Sparrow ya está en los anales del género…

A esta altura del partido sería ingenuo -y redundante- destacar la capacidad satírica y autoparódica del actual cine de Hollywood. Ingenuo porque tales características autorreferenciales no obedecen a una suerte de madurez empírica e introspectiva de la fábrica de sueños, sino más bien responden al agotamiento de sus recursos.


Y redundante debido al lugar común que esta afirmación representa, consecuencia directa de la imagen new age que la propia industria ha tratado de vender de sí misma al mundo durante los últimos años. La maldición del Perla Negra no escapa de esta trampa mortal, pero sí logra desviar nuestra atención de estas cuestiones a fuerza de cañonazos.

Basada en la homónima atracción del parque temático de Disney,La maldición del Perla Negra cuenta la historia de un grupo de piratas en busca de la última pieza de un inconcluso tesoro; mediante el cual -una vez completo-, además de aplacar temporariamente su codicia, saciarán de una vez por todas las más biológicas funciones corporales.

Comandados por el capitán Barbossa (Rush) y a bordo del Perla Negra, destrozarán cuanto pueblo avisten en su afán por conseguir dicha pieza. Del otro lado, para impedirlo, estará la armada británica. Y en el medio, el pilar principal del film, Johnny Depp. Pieza irremplazable de este largo engranaje, el protagonista de Dead Man interpreta a un histriónico capitán, Jack Sparrow (probablemente el más carismático pirata de la historia del cine) en busca de venganza luego de haber sido despojado de su nave por su tripulación.

Mezcla de aventura clásica y cine fantástico, esta nueva presentación del ascendente Gore Verbinski (La mexicana, La llamada) sale airosa de donde sus antecesoras fracasaron rotundamente (tanto crítica como espectatorialmente).

A diferencia de Piratas (1986), La pirata (1995) y otras tonterías pretenciosas como Waterworld (1995), La maldición del Perla Negra retoca el género piratesco sin renunciar al componente fundamental de toda película de aventuras: el ritmo. Lección esencial que no tuvieron en cuenta Polanski, Harlin, ni la dupla Reynolds-Costner al abordar sus supuestos tributos y renovaciones de los films de piratas.

Sirviéndose de la historia del cine como guía (evidente por la cantidad de citas a clásicos pasados, desde Lo que el viento se llevó hasta El hombre de Aran), Verbinski da forma a una experiencia cinemática que transcurre delante de nuestros ojos en un abrir y cerrar de ojos. He aquí su mayor logro, su capacidad para no decaer rítmica ni argumentalmente durante la totalidad de la película (cualidad más que extraordinaria en un film de tal duración; si no recuerdenMatrix Recargado).

El único problema es que, para mantener esta ligereza narrativa, Verbinski recurre a la saturación cómica del espectador. Intranquilo y desconfiado de su tiempo cinematográfico, cae abruptamente en la repetición y en la previsibilidad de sus gags (cachetazos que van y vienen) y sus personajes secundarios (dúos cómicos a lo Laurel & Hardy, calcados de películas como La fortaleza oculta o Star Wars y un Jonathan Pryce lamentable). Todo lo contrario ocurre con los protagonistas, Depp y Rush, pero no precisamente gracias a la dirección de actores de Verbinski.

Por otra parte, si bien se puede hablar de una renovación genérica, la verdad es que La maldición del Perla Negra responde más a un aggiornamiento regido por las técnicas y recursos cinematográficos del momento (animación 3D, blue screen, etc.) que a otra cosa.

O sea, los códigos principales a los que este tipo de films nos tienen acostumbrados permanecen intactos (fuerte contraste entre el Bien y el Mal, la presencia del héroe, el final feliz, etc.), cambiando únicamente algunos pormenores del género (el enfoque humorístico que afecta tanto a la historia como a los personajes).

En definitiva, con sus pros y sus contras (totalmente cuestionables), La maldición del Perla Negra es una buena oportunidad para recordar como eran, y como deberían seguir siendo, las cintas estructuradas en base a un solo elemento: la aventura.

Piratas del Caribe, la maldición del Perla Negra: Resurrección pirata 1Título: Piratas del Caribe, la maldición del Perla Negra
Título Original: Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl
Dirección: Gore Verbinski
Intérpretes: Johnny Depp, Geoffrey Rush, Orlando Bloom, Keira Knightley, Jack Davenport, Jonathan Pryce
Calificación
: Apta para todo público
Género: Acción, Aventuras, Familia, Fantasía, Romance
Duración: 143 minutos
Origen: Estados Unidos
Distribuidora: Buena Vista Internacional
Año de realización: 2003
Fecha de estreno: 17/07/2003

Puntaje 7 (siete)

3 COMENTARIOS

  1. […] La maldición del Perla Negra (2003) presentó con acierto al afectado capitán Jack Sparrow y a sus compañeros de tribulaciones Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (la grácil Keira Knightley). Superado ese trámite El cofre de la muerte, segunda parte de una trilogía que se va a completar el año próximo, no necesita mayores preámbulos para meterse de lleno en una acción vertiginosa y tan cargada de sorpresas como de excesos (más atribuibles, sospecho, al productor Jerry Bruckheimer que al realizador Gore Verbinski). […]

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