Por Pablo E. Arahuete
Múltiples lecturas despierta Pelo malo, film de la directora venezolana Mariana Rondón, que fue galardonado con la Concha de Oro en el 61° Festival de San Sebastián y que puede enrolarse en la lista de dramas sociales latinoamericanos con un plus de enfoque intimista, el cual tiene como protagonista a un niño de nueve años (Samuel Lange Zambrano) llamado Junior.

El protagonista sueña con convertirse en cantante y tiene cierta obsesión con su cabellera y sus rulos, a los cuales exhibe vergonzosamente. Su idea de alisar ese desperfecto capilar, según su mirada de niño, se entronca desde un lugar simbólico con la lucha por mantener una identidad en una etapa difícil que le toca atravesar junto a su madre soltera, Marta, y su hermano más pequeño. Búsqueda de identidades que prevalece durante gran parte del film cuando la mirada de los otros, léase su propia madre (Samantha Castillo), una abuela (Nelly Ramos) que a veces le presta ropa de mujer, una vecina (María Emilia Sulbarán) de edad similar y los niños del barrio, lo sumergen subrepticiamente en varias crisis internas y en la rebeldía propia de todo niño al que le falta un modelo de autoridad paterna, ya que el maltrato de su madre para con él es manifiesto y creciente.
Sin embargo, a este retrato intimista en la Venezuela chavista de la última etapa -más precisamente en el ocaso de la existencia del mandatario venezolano- se suma el apunte social desde un trasfondo que, por un lado muestra la inminente ausencia de un padre mucho más importante para el país latinoamericano ahora regido bajo la tutela de Nicolás Maduro y su relación directa con el pueblo, que en solidaridad a su lento tránsito con el cáncer había decidido raparse al igual que el hoy fallecido presidente.
Pelo malo, entonces, desde su título escapa por méritos propios al análisis facilista y desde su apuesta a un guion austero en materia de diálogos, que no abusa de palabras altisonantes, escudriña -tal como ese voyeur no descubierto por el vecino de enfrente- en otro tipo de temáticas despojadas de la urgencia de la coyuntura venezolana, como por ejemplo: el machismo, la xenofobia y, en un plano menos visible, la homosexualidad.

El protagonista también es un voyeur desde la ventana de su casa, donde debe soportar los embates de una madre saturada de problemas y buscar alivio en el afuera. Al igual que ella, transita por la espera de hombres que ocupen ese vacío de figura paterna y así ayuden a su madre a poder sostener la familia; una madre que prejuzga a su propio vástago como señal de su desprecio y resentimiento a todo hombre, pero que también en otra instancia representa la mirada de los otros de manera integral.
Título: Pelo malo.
Título original: Idem.
Director: Mariana Rondón.
Intérpretes: Samuel Lange Zambrano, Samantha Castillo, Beto Benites, Nelly Ramos y María Emilia Sulbarán.
Género: Drama.
Calificación: Apta mayores de 13 años con reservas.
Duración: 93 minutos.
Origen: Alemania/ Argentina/ Perú/ Venezuela.
Año Realización: 2013.
Distribuidora: Obra Cine.
Fecha Estreno: 30/10/2014.
Puntaje: 7 (siete)
