Por Francisco Nieto, corresponsal en España
Esta nueva incursión de DC en el universo de los superhéroes con rasgos orientales retoma la acción pocos días después del Batman Ninja de 2018, sumergiendo a la siempre movida ciudad de Gotham en un torbellino de fanfarronería samurái y caos callejero. Cuando el teléfono de Damian Wayne emite una alerta sonora sobre la llegada de una “lluvia de Yakuzas”, nuestra atención se dirige al cielo: un Japón invertido, suspendido como una imponente fortaleza sobre la ciudad, expulsa de manera harto insólita gánsteres con propulsión a chorro por las calles de la urbe.
Junpei Mizusaki y Shinji Takagi codirigen la acción, con el guion de Kazuki Nakashima justificando cada giro excéntrico. En ocasiones, y no es broma, lo que se nos explica es tan increíble que parece que el libreto se haya escrito bajo el influjo de alguna que otra sustancia alucinatoria. Eso o una imaginación desbordante, que también podría ser. Su objetivo parece diáfano: llevar el espectáculo al máximo nivel, al estilo anime, sin dejar de lado el absurdo que rodea todo el entramado. Batman y Robin pilotan su nave voladora en persecuciones que desafían la gravedad, acentuadas por una exposición ininterrumpida que desafía el mundo y funciona como motor narrativo y a la vez chiste recurrente.

Visualmente hablando, la película combina el tradicional sombreado plano que busca imitar la apariencia de los cómics con destellos de estilo 3D, llevando cada enfrentamiento a un terreno caleidoscópico. No en vano la plataforma donde se ha estrenado el film, Prime Video (NdE: en Argentina está disponible en HBO Max), advierte de entrada de la proliferación de destellos luminosos que van apareciendo en pantalla, sobre todo en el tramo final, y que pueden llegar a afectar a personas que sufran de fotofobia. Los diálogos oscilan entre el humor directo —”Esto es una tontería”— y las sinceras apelaciones al honor, como cuando los héroes de Gotham luchan por redimir a sus retorcidos homólogos nipones. Con casi una hora y media de duración que pasa como un suspiro, lo cierto es que estamos ante una grata sorpresa repleta de acción frenética ágil y fluida.
Una fisura en el espacio- tiempo pronto revela un Japón invertido que se cierne sobre nosotros, una cruda metáfora visual de la apuesta narrativa de la película. Abundan los datos expositivos: por qué aparece esta fisura, con qué frecuencia inunda Gotham de gánsteres y qué reglas cósmicas se aplican. Cada explosión informativa resulta en un autocomentario lúdico, y su ritmo cómico refuerza la invitación de los creadores a suspender la incredulidad. Los espectadores que anhelan acción caleidoscópica y parodias cariñosas encontrarán un festín desenfrenado. Quienes esperen solemnidad o una continuidad meticulosamente trazada pueden irritarse ante la alegre ruptura de las reglas de la película.
Pero lo que destaca sobremanera es como se las han ingeniado para tunear a los personajes más famosos del Universo DC en sus homónimos japoneses: Superman con túnica de yakuza; Linterna Verde con aires de samurái callejero, mientras la Bati- Familia se reúne a bordo de vehículos de alta tecnología. A medida que la acción oscila entre un enfrentamiento y otro, el guion entrelaza las motivaciones de los personajes a través de enfrentamientos mecánicos: cada técnica ninja refleja la mentalidad de contingencia de Batman, y cada dispositivo revelado subraya su profundidad estratégica.

Batman Ninja vs La Liga Yakuza vibra con una fusión de épocas y estéticas tan original como disfrutable. Los diseños de los personajes lucen la parafernalia yakuza moderna: sombreros inclinados sobre rostros severos, sombrillas desplegadas como estandartes ceremoniales, tatuajes enroscándose en las extremidades, como si cada jefe criminal hubiera salido de un callejón oscuro iluminado con neón. Frente a ellos, los trajes tecnológicos de la Bat- Familia brillan con placas de armadura pulidas y circuitos brillantes, un marcado contraste con el equipo samurái feudal. Esa tensión entre la herencia y la alta tecnología subraya el tema central de la película: qué sucede cuando la tradición se desvanece en un futuro que rechaza los límites.
Muchos despacharán el visionado tildándolo de comida basura de superhéroes, pero esos subidones de azúcar (mechas imponentes, peleas con destellos de neón) creemos que siguen siendo vitales en un panorama que a menudo exige apuestas de alto riesgo y líneas temporales entrelazadas.
Título: Batman Ninja vs. La Liga Yakuza. Título original: Batman Ninja vs. Yakuza League.
Dirección: Junpei Mizusaki & Shinji Takagi. Voces originales: Koichi Yamadera, Daisuke Ono, Akira Ishida, Kengo Kawanishi, Yuki Kaji, Hōchū Ōtsuka, Masaki Terasoma, Wataru Takagi, Rie Kugimiya, Nobuyuki Hiyama, Romi Park y Akio Otsuka. Género: Animación, Acción, Fantástico. Calificación: AM 13 años. Duración: 86 minutos. Origen: Japón. Año de realización: 2025. Plataforma: HBO Max. Fecha de estreno: 03/07/2025.
Puntaje: 7 (siete)
