Por Pablo E. Arahuete

El Rati Horror Show es el nuevo documental de advertencia del realizador Enrique Piñeyro, quien a raiz de hacerse eco de una investigación periodística y de la noticia de la masacre de Pompeya comenzó a preparar un alegato cinematográfico en defensa de un comerciante inocente a quien la justicia condenó a 30 años sin pruebas. Sobre el estado en el que estamos parados como ciudadanos sin derechos y sobre otras preocupaciones gira el eje de esta entrevista que tuvimos con el director de Fuerza Aérea Sociedad Anónima.

Entrevista a Enrique Piñeyro: Lo que le pasó a Fernando Carrera mañana le puede pasar a otro... 1


Pablo E. Arahuete: -¿Está de acuerdo con el término documental para definir a El Rati Horror Show?

Enrique Piñeyro: –Sí, qué sé yo…

P.E.A: -¿Cómo lo definiría usted dada las características no convencionales de la película?

Enrique Piñeyro: –Hay una elaboración, hay algo que se presenta como si fuese la elaboración de un documental pero no me molesta esa definición.

P.E.A: -Al comenzar el film las imágenes de archivo nos retrotraen al asesinato de Kosteki y Santillán en el puente Pueyrredón, donde claramente había un caso de gatillo fácil. ¿El caso de Fernando Carrera, según su análisis de los hechos, estaría encuadrado como un caso de gatillo fácil o dado el curso que ha tomado se trata de otra cosa?

Enrique Piñeyro: –Es un caso de gatillo fácil sin dudas, pero hay otras cosas más graves. En un párrafo textualmente el fallo del Procurador dice: “si bien es cierto que en el fallo no se menciona que Carrera no fue reconocido en las dos oportunidades, eso lo único que prueba es que Carrera no fue reconocido mas no su ajenidad al hecho”. Si esto pasa estamos fritos; estamos en el horno, volvemos a la época del Proceso donde personas no identificadas interceptan a cualquiera, en coches sin identificación ni chapa, pueden tirarte, matarte si presumen que sos culpable. Total, después la Justicia, de acuerdo al Procurador, termina diciendo que vos tenés que demostrar tu ajenidad al hecho en vez de la justicia demostrar que vos sos culpable. Es una conspiración de Estado que le está dando el poder discrecional a la policía para que te mate por considerarte presunto culpable y eso nos afecta a todos. El fallo del Procurador General de la Nación lo que está haciendo es invertir la carga de la prueba porque Carrera tiene que mostrar su ajenidad al hecho y no el Estado su vinculación al hecho y eso la verdad es una aberración jurídica de proporciones. Nosotros tenemos un valor ciudadano que es la presunción de inocencia y ¿si perdemos eso?; no es sólo Carrera, esto le puede pasar a cualquiera. A Carrera no solo le plantaron las pruebas, le plantaron un abogado, Iturbide, que antes había defendido a un policía de la 34. Lo mandó al bombo, le dijo que no declarara. Carrera podía demostrar que era comerciante, y que tiene una gomería El Cabezón. Cuando pudo cambiar de abogado, era tarde.

P.E.A: -Acá no hay Ford Falcon verdes sino Peugeot negros?

Enrique Piñeyro: –Exactamente.

P.E.A: -Tengo entendido que antes de empezar con la película usted estaba enterado del caso de la masacre de Pompeya y que además tuvo contacto con el periodista Pablo Galfre y el director Pablo Tesoriere, quienes le llevaron la investigación sobre el caso Carrera en un estado bastante avanzado y finalmente terminaron ambos confeccionando la película junto a usted. ¿Qué fue lo que le terminó convenciendo para sumarse a la investigación y encontrarle un tratamiento cinematográfico?

Enrique Piñeyro: –Si, si, vinieron Pablo Tesoriere y Pablo Galfre con un proyecto de documental tradicional, con un guión. Yo ya conocía el caso antes a través de mi hijo que me mostró un video del programa de Nelson Castro que bajó de Youtube donde hablaba la jueza. Lo que me llevó a confeccionar la película es que terminé comprendiendo que no es Carrera sino que esto nos afecta a todos. Mañana puedo ser yo o vos en una situación similar.

P.E.A: -Respecto al tratamiento cinematográfico creo que hay un doble juego en cuanto a la puesta en escena, es decir, mostrar el cine dentro del cine al hacer evidente el proceso del rodaje de la película como transparentar también el artificio al espectador pero por otro lado el armado de una causa -por parte de la policía federal- también es una suerte de puesta en escena. ¿No sé si esa era su intención: mostrar un espejo entre las dos realidades?

Enrique Piñeyro: –No, no la verdad que no pero me encanta esa idea. Le pido autorización para utilizarla.

P.E.A: -Con todo gusto.

P.E.A: -Otro elemento sugestivo de la puesta en escena es el uso de los muñecos que representan a los jueces. Más allá de la relación directa entre el mutismo de un muñeco que no contesta las preguntas en consonancia con la indiferencia de un Estado ausente y sin justicia. ¿Pensó en utilizar este recurso para protegerse de algún juicio por parte de uno de los jueces señalados, dado que queda explicita la complicidad de cada uno de ellos?

Enrique Piñeyro: –No, al contrario, yo lo agravo en términos de exposición legal. Lo pensé como recurso dramático mostrando como muñecos a estos jueces. A estos 3 jueces Cataldi, Bistué de Soler y Rosa Lescano que son gente que nunca accedería a dar una entrevista. Lo que hicieron ellos es más grave que lo que hizo la policía.

P.E.A: -Si bien usted siempre aclaró que no le gusta el documental de tipo tradicional con entrevistas, en este caso: ¿Tuvo que acceder a hacérsela a Carrera por una cuestión ética?

Enrique Piñeyro: –No, y además porque si no aparecía en algún momento era como en El gran Gatsby: se habla de él todo el tiempo en la película pero no aparece nunca. En general siempre termino haciendo una excepción como en mi anterior película Bye bye life.

P.E.A: -¿Cómo encontró a Carrera en la cárcel, qué impresiones tuvo al conocerlo personalmente?

Enrique Piñeyro: –Lo vi bien, lo vi entero. Consciente de su situación. Incluso, me sorprendió al decirme que si él hubiese leído la noticia en Clarín o en un diario no dudaría sobre la verdad.

P.E.A: -¿Más allá del guiño cinéfilo del título: la palabra show no puede jugarle en contra en cuanto a sus intenciones como cineasta en relación a un planteo ético que pueda hacerse sobre la abundancia de elementos y la forma de exponerlos al punto de minimizar el hecho concreto?

Enrique Piñeyro: –No, no, surgió en relación a la causa, al proceso: todo es un show en ese sentido, nada de lo que dicen los jueces es cierto, nada de lo que hicieron los fiscales es cierto, digamos que todo es una gran mentira.

P.E.A: -¿Qué expectativas tiene con el estreno de la película en pocos días?

Enrique Piñeyro: –La única esperanza que tengo es que saquen a Carrera de la cárcel, que la Corte resuelva el caso. Y si no pasa nada y Carrera no sale en libertad creo que es peligroso para la sociedad. Esta es la otra cara del caso Lapa donde había pruebas condenatorias sin resultado positivo y acá no hay ninguna prueba verdadera.

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