Por Francisco Nieto, corresponsal en España
Desde la publicación de “Astérix el Galo” de René Goscinny y Albert Uderzo en 1961, han sucedido innumerables aventuras en formato cómic protagonizadas por los indomables galos. Y, por supuesto, a su publicación les han acompañado varias adaptaciones al cine, con en los últimos años alternando regularmente entre versiones de acción real y películas de animación. Hace dos años se estrenó la película de acción real Astérix y Obélix y el Reino Medio, que supuso un auténtico taquillazo en Francia, y cuatro años antes se estrenó una versión animada, Astérix y el secreto de la poción mágica. Ahora nos llega esta última adaptación: la producción de Netflix Astérix y Obélix: el combate de los jefes, y es la primera ocasión que se presenta en formato de serie completa.
Julio César puede estar bastante satisfecho: su Imperio Romano ha conquistado casi la totalidad de la Galia, y desde entonces todo el país está bajo su control. Ojalá no existiera ese pequeño pueblo que, gracias a la poción mágica del druida Panoramix, tiene poderes sobrehumanos y hasta la fecha ha frustrado todo intento de ser conquistado.

Es en estas circunstancias que a las mentes pensantes romanas se les ocurre un nuevo plan sobre cómo los solitarios obstinados aún pueden ser derrotados. Lo único que tienen que conseguir es que la aldea irreductible sea desafiada a duelo por otro jefe galo. Si ese otro mandamás consigue alzarse con la victoria final, obtendrá la aldea. También tienen ya en mente un jefe leal a Roma que podría ser el candidato ideal para llevar a cabo la estratagema. Ahora todo lo que tienen que hacer es asegurarse de que el druida sea eliminado de la ecuación…
Algunos pueden llegar a dudar del hecho de que se pueda adaptar un cómic de sólo cuarenta y ocho páginas para llenar una serie completa de cinco capítulos. Pero por un lado, debemos fijarnos en que cada episodio sólo tiene una duración de una media hora cada uno, por lo que, sumados, no son más largos que muchas películas que se proyectan en los cines. Además, de esta media hora hay que restar los créditos finales, que aunque pueda parecer una barbaridad suelen abarcar hasta diez minutos de metraje, con las fichas de doblaje de cada país incluídas.
Por otra parte, no nos hallamos ante una adaptación pura y fidedigna del álbum adaptado para la ocasión. La estructura básica de Astérix y Obélix: La batalla de los jefes se basa, por supuesto, en el cómic del mismo nombre de 1966, que también se utilizó parcialmente en la película animada de 1989 Astérix: el golpe de Menhir. El concepto de tener dos jefes compitiendo entre sí se puede encontrar en el original, al igual que el pasaje en el que el anciano Panorámix pierde la cabeza debido a una serie de catastróficas desdichas. Y también algunos gags fueron tomados directamente de las viñetas.
Otros puntos, sin embargo, son novedosos. El creador de la serie, Alain Chabat, quien también dirigió la película de acción real Astérix y Obélix: Misión Cleopatra en 2002, se toma un tiempo prudencial para revelar más sobre el pasado de los personajes. Sobre todo se examina con más detalle la amistad entre los dos protagonistas desde su más tierna infancia. Este aspecto se va retomando varias veces más a lo largo de la serie, lo que da pie a cierto sentimentalismo que no sabemos si era realmente necesario, ya que dichas intercalaciones ralentizan un tanto el ritmo de la acción y además desembocan en un final significativamente más largo, siendo el resultado un tanto ambiguo. Hay algunas buenas ideas, pero el conjunto adolece de ser un poco excesivo.

En general, la miniserie es divertida y definitivamente te hace querer ver más adaptaciones en este formato, porque visualmente está muy lograda. Resulta curioso, aunque cueste acostumbrarse, la referencia a algunos errores de impresión tempranos de los cómics en los que se usaron colores equivocados. Cuando ocurren distorsiones similares en la serie, naturalmente cuesta acostumbrarse y, además, es una broma interna que casi nadie entenderá. Pero sí demuestra que se ha pensado un poco en esta serie y que no se trata simplemente del negocio habitual de licencias. El resultado quizá no tenga la clase concentrada del original, pero es agradable y entretenido.
Las expectativas eran muy altas para un proyecto anunciado como bastante ambicioso. No es de sorprender que haya conseguido un gran éxito entre la crítica y los espectadores con su apuesta por animación innovadora no carente de un humor irreverente trufado de multitud de referencias a la cultura pop. Encontramos tanto el ADN original como influencias muy propias del cómic, especialmente del excelente Spider-Man 3D. Suficiente para unir a las generaciones antiguas y nuevas, que podrán encontrar cada una algo de su agrado en esta propuesta visual de primer nivel.
Título: Astérix y Obélix: El combate de los jefes. Título original: Astérix et Obélix, le Combat des chefs. Dirección: Alain Chabat & Fabrice O. Joubert.
Creadores: Alain Chabat & Benoit Oullion, basado en los personajes de René Goscinny & Albert Uderzo. Voces originales: Alain Chabat, Gilles Lellouche, Laurent Lafitte, Thierry Lhermitte, Jérôme Commandeur, Anaïs Demoustier, Grégoire Ludig y Géraldine Nakache. Género: Miniserie, Basado en cómic, Animación, Acción, Comedia.
Calificación: ATP. Duración: 5 episodios de entre 32 y 43 minutos. Origen: Francia/ Bélgica. Año de realización: 2025. Plataforma: Netflix. Fecha de estreno: 30/04/2025.
Puntaje: 7 (siete)
