Basado en un hecho real, El Cuadro Robado, último film del director, también actor y guionista Pascal Bonitzer, indaga en el universo de las obras de arte saqueadas, un subgénero con propia identidad en la historia del cine.
Rodada mayormente en Hôtel Drouot, famosa casa de subastas en París, la película se interna en tan atractivo mundillo, mediante un claro disparador: el hallazgo de una pintura de Egon Schiele en la casa de un joven trabajador. La batalla por descubrir la verdad detrás del episodio no tarda en comenzar y Bonitzer sabe qué clase de personajes serán sus aliados: perseverantes buscadores de obras maestras así como hombres trajeados y expertos en chantaje, suelen poblar esta clase de historias. Codiciados cuadros decoran paredes de lujosos salones, se apuesta la vida a que son auténticos. El negocio sucio abunda, y, en este territorio, tan brutal y snob a la vez, es difícil cultivar la confianza.

Un cuarteto de reconocidos intérpretes (Alex Lutz, Alexandra Lamy, Nora Hamzawi y Louise Chevillotte) dan vida a un relato que bordea los límites del drama, el suspenso y la comedia. Nutriéndose de reconocibles influencias, el film conecta con antecedentes cinematográficos que previamente abordaron la temática: Topkapi (Jules Dassin, 1964), How to Steal a Million (William Wyler, 1966), The Thomas Crown Affair (Norman Jewison, 1968, y su remake de 1999 con Pierce Brosnan), Gambit (1966, y su posterior versión de 2012 con Colin Firth y Cameron Diaz), La Mejor Oferta (Giuseppe Tornatore, 2013), Operación Monumento (The Monuments Men, George Clooney -2014-) o la inédita en Argentina The Burnt Orange Heresy (Giuseppe Capotondi, 2019). De hecho, la afinidad del veterano cineasta por la vertiente data de décadas: en 1985 publicó el ensayo titulado “Desencuadres: Pintura y Cine”.

Bonitzer coloca el centro de atención en el conflicto existente: cuando importa más el dinero que el arte en sí. ¿El desafío es realizar una millonaria venta o concretar el fraude del siglo? Con un ojo puesto en el aspecto histórico-social, el responsable de Encore, Rien sur Robert y Tout de Suite Maintenant, no esquiva traer al presente el expolio nazi de los bienes de los judíos, y, más concretamente, lo ocurrido en Francia. Delante de nuestros ojos late la misma pregunta: ¿todo puede falsificarse? Entre muchas particularidades que rodean a este transitado microcosmos, el valor de lo robado es ciertamente relativo.
Durante la segunda mitad del metraje El Cuadro Robado crece en entretenimiento y tensión, mientras la música incidental remarca el peso emotivo de ciertas acciones y entramados vinculares. Con muy concretos recursos que hacen al lenguaje cinematográfico, el autor cumple su objetivo sin despegarse de lo meramente correcto. Rumbo a un abrupto final, no nos deja lugar a dudas: nada más personal a modo de declaración de intenciones que un último plano.
Título: El cuadro robado.
Título original: Le tableau volé.
Dirección: Pascal Bonitzer.
Intérpretes: Alex Lutz, Léa Drucker, Nora Hamzawi, Louise Chevillotte, Arcadi Radeff, Olivier Rabourdin, Alain Chamfort, Marysa Borini, Ilies Kadri, Arcadi Radeff y Christophe Paou.
Género: Comedia, Drama.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 91 minutos.
Origen: Francia.
Año de realización: 2024.
Distribuidora: CDI Films.
Fecha de estreno: 11/09/2025.
Puntaje: 6 (seis)
