back to top
domingo, 19 abril 2026
InicioCríticaHaz que regrese: Del amor maternal a la locura más visceral

Haz que regrese: Del amor maternal a la locura más visceral

Por Mónica Grau Seto, corresponsal en España

Estamos ante el segundo largometraje de los hermanos Danny y Michael Philippou, nacidos en Australia pero de ascendencia griega, que empezaron a hacerse conocidos gracias a su creatividad en videos en YouTube, con su canal RackaRacka.

Sus inicios en la pantalla grande llegaron formando parte del equipo de rodaje en The Babadook en 2014, pero el debut como guionistas y en la dirección llegaría con el rodaje en 2022 de Háblame (Talk to me), con un grupo de adolescentes que utilizaban una extraña mano embalsamada para invocar espíritus en sus cuerpos. El título se estrenó en el Festival de Sundance en 2023, convirtiéndose en uno de los filmes de terror más exitosos del año, y ahora se ha anunciado la secuela.

Este 2025 vuelven a aterrorizarnos con Haz que regrese, que sobresale a la mayoría de las películas de terror comerciales y de susto fácil que suelen ocupar la cartelera. La historia nos lleva a un ambiente opresivo y el terror se produce en el domicilio, pero no se trata ni de una casa encantada ni de home invasion, el horror viene de quien habita allí.

El sello de la productora y distribuidora indie A24 está presente, siguiendo la línea de propuestas tan atípicas como lo fue Háblame y otros títulos como El faro, Hereje, Midsommar: El terror no espera la noche, La ballena, Guerra Civil o Maxxxine.

Se repite el patrón ya presente en su opera prima, donde el trauma se convierte en una obsesión con lo sobrenatural y termina con unas consecuencias fatales. Conocemos a dos hermanastros, Piper y Andy, que acaban de quedar huérfanos y sin familiares que se puedan hacer cargo de ellos, que son enviados a una casa de acogida. Piper es la hermana pequeña y padece un tipo de ceguera que sólo le permite percibir algún tipo de sombra. El mayor es Andy, que en apenas tres meses cumplirá la mayoría de edad y podrá ser el tutor legal, actúa de forma muy protectora con su hermana pero le oculta sucesos familiares del pasado.

El hogar temporal es una casa en medio del bosque, con un jardín un tanto abandonado y la piscina vacía, además de tener varios círculos hechos con pintura blanca en el suelo del patio y alrededor del terreno. Su madre de acogida será Laura, una mujer un tanto excéntrica, que muestra un especial interés hacia la niña y empatiza con ella por el dolor del duelo de un ser querido. Es una madre que recientemente ha perdido a su hija, que también era ciega como Piper.

Pero no estarán solos, allí habita otro huérfano llamado Oliver, este sufre mutismo selectivo y muestra un comportamiento extraño, que cada vez se va convirtiendo en algo más perturbador, y por este motivo pasa la mayoría del tiempo encerrado bajo llave en su habitación.

Andy sufrirá una especie de gaslighting (“luz de gas”) que empezará a hacer que dude de su propia cordura, ya que Laura mostrará diferentes facetas, manifestando una actitud hostil hacia él, ya que es un obstáculo para sus planes. Y, por otro lado, actuará como una madre acogedora y abnegada hacia Piper, pero siempre obsesionada con el fallecimiento de su hija.

En este camino al duelo, el filme mostrará cómo cada personaje acepta a su manera el dolor de la pérdida, pero la madre de acogida actuará de forma siniestra buscando respuestas en unas antiguas cintas de VHS, que encontró en la casa, con ciertos rituales vinculados al símbolo del círculo.

Nos puede recordar la filmografía de Ari Aster, con títulos como Hereditary y Midsommar…, donde los protagonistas son simples piezas, que sin saberlo forman parte de un plan maléfico. Y de forma similar a estos títulos, son historias de terror que no necesitan la oscuridad de la noche, sino que transcurren en ambientes que deberían considerarse seguros y a plena luz del día. Además de sorprender con una precisión casi quirúrgica con escenas concretas de alto impacto, violentas y repentinas, que quedan grabadas en la mente del espectador.

La película se moverá entre el símbolo del círculo, vinculado con las extrañas cintas de VHS con rituales, y el agua como elemento fatídico, desde la ducha, la piscina y la lluvia cada vez más intensa, pasando de la tensión al terror psicológico.

El círculo es un espacio ritual y evidentemente muestra la naturaleza cíclica de la vida y la muerte, el símbolo de la eternidad… Estos suelen ser utilizados para invocar alguna entidad o bien crear un espacio sagrado. La casa está rodeada por un gran circulo, pero en el patio hay más, un contraste curioso con la tétrica piscina de forma triangular que simbólicamente representan el nacimiento, la muerte y el renacimiento.

El director de fotografía Aaron McLisky logra adentrarnos en este ambiente, que va convirtiéndose en algo angustiante. La frialdad de la tonalidad azul presente en el filme nos acerca hacia la presencia maléfica del agua, convertida en un elemento vinculado a la muerte y presente en toda la historia. El trabajo de las cámaras con uso de cenitales nos va mostrando el entorno y los círculos pintados. También destaca la fabricación de lentes esféricas para percibir el entorno como una persona que apenas tiene visión, difuminando escenas, sintiendo casi el tacto de las manos en paredes y muebles con planos detalle. También acompañaron las escenas de Piper con efectos sonoros que amplificaban las sensaciones de los otros sentidos.

Otro gran acierto es el reparto completo y como el guion muestra la perspectiva de cada personaje. Para el personaje de Piper, los directores se inspiraron en la hermana ciega de un amigo, que además practica goalball (deporte creado específicamente para personas ciegas o con baja visión). Y por ello se trata con mucho respeto la discapacidad visual en la historia, además de contar con una interpretación sobresaliente de la joven de 14 años Sora Wong, que se presentó a las pruebas para el papel donde buscaban actrices ciegas, sin ninguna experiencia en la actuación, y que ha demostrado un gran instinto y talento natural. Sora tiene discapacidad visual ya que padece coloboma y microftalmia de nacimiento.

La polifacética Sally Hawkings interpreta a la inquietante Laura, la madre de acogida. Curiosamente regresa a un título vinculado al agua, recordemos que fue la romántica protagonista de La forma del agua (2017), de Guillermo del Toro. Con un papel complejo y al borde de la locura, que realmente se merece ganar galardones, porque su transformación en cuestión de segundos es asombrosa.

Billy Barrat es Andy, el personaje que logra que el público empatice con él desde el inicio, a punto de cumplir los 18, y con mucho sufrimiento en el pasado, percibirá el lado oscuro de Laura y que luchará para salvar a Piper.

Y finalmente otro gran descubrimiento, Jonah Wren Phillips como Oliver, que sorprende paralizando a cualquiera solo con la mirada, sin frases, y convirtiéndose en un personaje que va transformándose en algo terrorífico y maléfico. Uno de los personajes más perturbadores en el cine de los últimos años, que podría asimilarse a un personaje de terror tan icónico como la joven Regan en El Exorcista. Con comportamientos extraños y un cuerpo que se va consumiendo poco a poco. Durante el rodaje todo el proceso de transformación física fue supervisado y acompañado por los propios padres del pequeño actor.

Sin duda, uno de los mejores títulos de terror del año que afronta temas tan íntimos como el duelo y la familia, pero que evoluciona hacia las obsesiones y las consecuencias de jugar con lo sobrenatural. Convirtiéndose así en una historia de terror descarnada y dura de una madre enloquecida, no apta para todos los públicos, que salta del drama y terror psicológico para llegar a momentos de máxima tensión, con body horror y escenas bastante gore que impactan pero que tienen todo el sentido en la trama.

Título: Haz que regrese.
Título original: Bring Her Back.
Dirección: Danny Philippou & Michael Philippou.
Intérpretes: Sally Hawkings, Sora Wong, Jonah Wren Phillips, Billy Barratt, Sally-Anne Upton, Stephen Phillips, Olga Miller, Liam Damons, Mischa Heywood y Alina Bellchambers.
Género: Terror.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 104 minutos.
Origen: Australia.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: UIP – Sony.
Fecha de estreno: 21/08/2025.

Puntaje: 9 (nueve)

NOTAS RELACIONADAS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Inthum: Jugando a ser John Woo

El drama: El peso de la verdad