back to top
sábado, 24 enero 2026
InicioCine SurcoreanoNoise: No molesten a los vecinos ni a lo que habita en...

Noise: No molesten a los vecinos ni a lo que habita en las paredes

Por Mónica Grau Setó, corresponsal en España

*Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers

Joo-young es una joven con problemas de oído que decide investigar la inexplicable desaparición de su hermana, vista por última vez en su apartamento. Sintiéndose cada vez más acorralada, Joo-young comienza a oír sonidos raros y a sentir una presencia maligna en el piso. Mucha intriga y malestar en este debut con reminiscencias del J-horror, que da buena cuenta de la salud del terror surcoreano.

El director Kim Soo-jin, debutó con este largometraje, después de ser nominado en el Festival de Cannes con su cortometraje The Line (2013).

Conocemos a Joo-hee una joven que vive atormentada en el apartamento 604, en un barrio lleno de grandes edificios. Cada noche escucha ruidos que parecen provenir del piso de arriba, pero también siente como si algo estuviera dentro del piso, a través de un ruido incómodo y difícil de identificar. Cuando esta desaparece, la policía avisa a su hermana Joo-Young (una magnífica Lee Sun-bin), quien padece sordera y utiliza unos audífonos que conecta con el teléfono.

A partir del momento en que se instale en el apartamento viviremos la historia junto a ella, sintiendo la presencia de algún tipo de entidad que parece acosarla, y empieza a vivir una pesadilla sensorial. La amenaza podría proceder de la propia estructura del edificio. Obsesionada en buscar más allá de lo sobrenatural, cree que su hermana está atrapada en algún lugar del bloque 105, sospechando de los vecinos e iniciando una investigación.

El principal elemento es el juego del silencio y ruidos escalofriantes, con un trabajo sonoro que incomoda expresamente, y eriza la piel. Pero el terror va más allá de lo sobrenatural, ese zumbido parece impregnar las paredes y afectar a algunos de los habitantes del edificio. Pronto vendrán las notas, las amenazas del vecino de abajo, y a ser acosada por un grupo de vecinas que quieren que abandone el inmueble, como si ella fuera la portadora de una maldición. Por lo que el peligro acecha en este complejo de apartamentos, donde la protagonista ya no sabe en quien confiar y quien puede ser peligroso, y la tensión alrededor de ella viene tanto por parte del elemento sobrenatural como también por algunos de los vecinos.

Y como una buena historia de terror coreana hay apariciones, pero a la vez también juega con la tecnología, sea desde el móvil, televisión o la propia cámara del portero eléctrico, mostrando sonidos y también imágenes acompañadas de ruido blanco que interfiere con estos elementos. Inspirándose claramente en el llamado J-Horror, cine japonés que se hizo muy popular en los noventa, donde la tensión psicológica se une a alguna presencia fantasmal, compartiendo aspectos como una atmósfera oscura y tensa, tecnofobia donde los aparatos tecnológicos cotidianos son utilizados para como medio de comunicación, con títulos tan conocidos como Ringu (1988).

El propio edificio actúa como uno de los personajes principales, como si ese gran bloque de cemento fuera una colmena con centenares de habitantes y se alimentara de sus miedos, los pasillos, pisos, la suciedad y el sótano utilizado durante años como vertedero ilegal convierten el espacio en una especie de laberinto. La película se grabó de día y luego la oscurecieron para conseguir más tensión.

Detrás de la elección de este entorno hay una realidad, ya que Seúl es una ciudad marcada por la superpoblación, y los problemas de convivencia y denuncias vecinales se han convertido en algo habitual. Por lo que el director utiliza esta problemática social para explicar esta historia de fantasmas, alejándose de la típica casa aislada.

El ruido entre paredes y pisos debido a la alta densidad de población, cemento, tipo de suelo sin alfombras, hace que cualquier ruido cotidiano resulte molesto para cualquier vecino en muchas ciudades de Corea del Sur. Esta situación ha permitido que se vendan unos dispositivos llamados “altavoces de la venganza”, que se instalan en el techo del piso para molestar a vecinos problemáticos. Además, varios organismos gubernamentales, como la Corporación del Medio Ambiente de Corea reciben miles de quejas al año, y se han dado casos de extrema violencia y hasta asesinatos por este motivo.

La tensión por ruidos vecinales, pero sin presencias espectrales, también sucede en la película surcoreana Mis 84m2 (2025) que se puede ver en Netflix, donde de nuevo se explora este fenómeno real en los grandes edificios, o la convivencia en Concrete Utopia (2023), que aunque es ciencia ficción, muestra graves conflictos entre sus habitantes, con una potente crítica social. A la vez que el magnífico aspecto sonoro juega con lo sensorial estilo de la película de terror psicológico Berberian Sound Studio (2012).

La película a través de silencios, susurros y un ritmo lento, sin grandes efectos, sobresalta en momentos elegidos y el espectador se pone en la piel de la protagonista. El terror no está presente solo en lo sonoro sino en el juego de sombras que van apareciendo y acompañan. La presencia de algún tipo de entidad maligna se une al propio trauma sobre estas hermanas desde su infancia, y remarcando la necesidad de encontrar con vida a la desaparecida. Mientras, habrá muertes o suicidios extraños y el nivel de estrés y locura irá in crescendo.

En el tercer acto el fin de la historia se precipita, con una explosión de violencia, horror sobrenatural y sangre, rompiendo esa atmósfera tensa y emocional mantenida hasta el momento.

El filme ha pasado por diferentes festivales como el de Sitges en 2024, El Neuchatel International Fantastic film festival 2025, fantasy filmfest nights 2025 y además ha sido un éxito en la taquilla coreana.

Mas que una historia de terror la película es mas bien una experiencia sensorial, donde cada sonido inquieta y enloquece como si fuera un virus que se va extendiendo entre los diferentes habitantes del complejo de edificios.

Título: Noise: Sonidos del más allá. Título original: Noijeu.
Dirección: Kim Soo-jin.
Intérpretes: Lee Sun-bin, Ryu Kyung-Soo, Jeon Ik-ryeong, Han Su-ah, Baek Joo-Hee y Kim Min-Seok. Género: Terror, Thriller.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 93 minutos.
Origen: Corea del Sur.
Año de realización: 2024.
Distribuidora: Terrorífico Films.
Fecha de estreno: 18/09/2025.

Puntaje: 6 (seis)

NOTAS RELACIONADAS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

CineFreaks: Balance de 2025